sábado, 8 de octubre de 2011

El color que no existe

....Hacía horas que estaban sentados en silencio sobre esa piedra gris y erosionada. El sol golpeaba fuerte, pero no lo sentían debido a la brisa y a la humedad del río.
....—Anoche lo volví a soñar—dijo Germundez.
....Livorio se quedó callado, mirándolo remover el agua con un pie.
....—Me está enloqueciendo.
....—Contame de nuevo cómo es el sueño.
....—No es un sueño que se pueda contar.
....—Bueno... intentá...
....—Ya te dije, Livorio. Es un color rarísimo.
....—Un color, sí, me dijiste. Pero todo color de este mundo se logra mediante mezclas de otros colores.
....Livorio reculó ante la impredecible patada que el otro pegó al agua tumultuosa. Era una descarga de energías, nada más, pero una descarga que salpicó bastante.
....—No. Este color no tiene antecedentes.
....—Ah... cómo no va a tener...
....—¡Si no me creés, entonces para qué mierda me preguntás!
....Livorio se sintió agredido. Giró sobre sus talones dejando una impronta circular en la arenisca. Había algo en el ambiente, en la mirada ausente de Germundez, que lo enclavaba. De espaldas al otro, insistió con el diálogo:
....—Y cómo es, Germundez. Cómo es ese color.
....—Ya te dije que no tiene analogía.
....—Bueno, pero por ahí me podés orientar, describilo, hacé un esfuerzo.
....—No puedo, no se parece a nada que yo haya visto con anterioridad.
....Livorio se acarició la oreja, especulativo, pensaba en dinero, mucho dinero. ¿Cuánto pagaría el mercado por un descubrimiento así? Sólo hacía falta hallar la fuente, el receptáculo del color, descubrir qué sustancia ignota lo portaba, qué reacción química lo generaba. Algún pigmento inasequible del fondo del mar. Quién pudiera ponerle copyright a un color.
....—¿Pero vos lo ves?
....—Sí.
....—La puta madre.
....—No insultes, que tu aura me hace mal a la vista.
....—¿Vos ves el aura, Germundez?
....—Sí.
....—¿Y hay gente con el aura del color...? De ese color que decís.
....—Sí.
....—Pero no lo estás viendo ahora. ¿O sí?
....—No, Livorio. Todo lo que nos rodea tiene los colores habituales, y no hay más gente que vos y yo acá. Ninguno de los dos tenemos el aura de ese color, es una pena, porque es un tono espectacular, realmente hermoso.
....Sin saber qué decir, Livorio se frotó las manos lenta y frustradamente, como si quisiera sustraerse a voluntad de un campo magnético que lo demoraba.
....—Es horrible...—suspiró Germundez, y el otro, que se disponía a sacar una calculadora del bolsillo, lo miró curioso.
....—¿No dijiste que era hermoso?—se acercó a encararlo—. Deberías sentirte privilegiado. Mirame a mí: ¡daltónico! Tenés un don exclusivo, tu ojo ve lo que los demás ojos no ven, un color hermoso. ¿No dijiste que era hermoso?
....El sol que se escondía por el oeste esbozó un tenue arco iris al eclipsar el agua de la cascada. Ambos contemplaron los siete tonos como si fueran erróneos.
....—Sí, el color es hermoso. Lo que es horrible es no poder mostrárselo a nadie.

14 comentarios:

José A. García dijo...

La alegría, si no es compartida, de nada sirve.

O eso dicen algunos...

Saludos

J.

Palabras como nubes dijo...

Pobre Germundez, lo entiendo...
Qué extraña relación entre la belleza y lo inexplicable, verdad? Será que si no se puede explicar deja de ser bello? Porque no se puede compartir quizá? Me voy llena de preguntas y disfrutando el relato.

Abrazo, Noe :)

J&R

Marisa dijo...

Lo más bello e insólito de la vida, es lo que más cuesta describir.
Totalmente de acuerdo con el comentario de José A. García: la alegría, los logros y los sueños, si no pueden ser compartidos, se quedan reducidos a la mitad de su esencia.

Tus relatos siempre me hacen ir con un pie por delante cuando los leo. Excelente, Noelia.

Un fuerte abrazo.

dolores fernández dijo...

Ver para creer,aseguran.No estoy de acuerdo,si cierras los ojos y dejas que tu alma se asome verás los mas bellos colores...

Hombre de Neanderthal dijo...

Muy bueno, sí. ¿Será realmente horrible? Debe serlo.

Franziska dijo...

Este relato es insólito y está lleno de encanto y es verdad que lo importante es poder compartirlo aunque, bien considerado, el privilegio de vivirlo no deja de ser fascinante. Es un aura que portan algunas personas. Lo sueña. Y si lo sueña es porque lo está buscando de una forma subconsciente. Interesante. Un abrazo de Franziska

Viviana dijo...

El temor a no ser comprendido y la ansiedad por conocerlo todo... Mala yunta, si las hay. "El secreto se oculta a sí mismo"

Oscar Wild dijo...

Lo que no tiene nombre simplemente no existe, a menos que Germundez fuera capaz de percibir el verdul de Nelson Goodman.
Me gusta el clima del relato, es casi tangible.
Un beso.

NoeliaA dijo...

José, seguramente es así.

Jeve, si te vas llena de preguntas, entonces no está tan malo el relato, jaja.

Marisa, gracias, y me halaga tu interpretación y que te haya parecido bueno el relato.

Dolores, sí, hay mucha gente escéptica, ellos se lo pierden ¿no?

Nelson, probablemente, no poder transmitir algo debe sentirse bastante mal.

Franziska, me encantó tu interpretación. No deja de ser un privilegio, eso es muy cierto. De ahí la impotencia de no poder contagiarlo.

Vivi, qué buena cita, me gustó: "El secreto se oculta a sí mismo". Extraño leerte, cuándo subirás algo...

Oscar Wild, sí, así dicen, que lo que no ha sido nombrado no existe, he de decirte que no estoy enteramente de acuerdo. No por no oír la caída de un árbol en la selva el árbol no existe o la caída no se produce... Pero de todas maneras, conozco la teoría y tiene su realidad.


Besos a todos

Oscar Wild dijo...

El obispo Bekeley diría que, desde el momento que hablás del árbol en el bosque, este es una idea y es la única manera de saber algo sobre él. Y cada ejemplo que pongas va a ser una idea formulada en palabras y así sigue. ¿Y el árbol? Bien, gracias.
Otro beso.

NoeliaA dijo...

Oscar Wild, no siempre que uno no concuerde con algo quiere decir que uno no ha entendido la teoría formulada... Mmm, sí, la entiendo, la conozco. Aún así mi adhesión es parcial.

Un beso

lluvia azul dijo...

Me recordó mucho a EL COLOR QUE CAYÓ DEL CIELO, solamente por esa imposibilidad de nombrar lo inefable. No obstante, hay todo un proceso de aprehensión de realidades. Enhorabuena...

lluvia azul dijo...

Queridisima Noelia, el mes entrante va haber un programa en torno a nuestra carrera. Se tratarán los problemas que nos atañe. Quisiera saber tus datos, así como tener tu permiso para leer un cuento tuyo. Ya sabrás de cuál hablo. Me seniríoa gustoso. Un beso.

NoeliaA dijo...

Peke, no leí esa obra, me pondré en campaña de hacerlo, me ha entrado curiosidad.

No tengo idea de cuál será el cuento en cuestión, pero no tengo problemas.
Ahí te contacto por mail.

Un beso grande