<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340</id><updated>2012-02-12T12:10:48.060-08:00</updated><category term='Retrato'/><category term='(textos inspiradores)'/><category term='(de cactus)'/><category term='Premios'/><category term='(textos propios/artículos)'/><category term='textos propios/microrrelatos'/><category term='(textos propios/relatos)'/><category term='Por Marco Aurelio Denegri'/><category term='(textos propios/poesía)'/><category term='Films'/><title type='text'>De todo un poco</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>58</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-1376255234806051323</id><published>2012-01-31T18:18:00.000-08:00</published><updated>2012-01-31T18:27:21.668-08:00</updated><title type='text'>Pesadilla</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;A qué o a quiénes íbamos venciendo yo no sé. Era como en los videojuegos, nos quitábamos monstruos de encima para poder avanzar. Caminábamos todos juntos, en un grupo. Yo iba casi al último y ni veía las tropas amenazantes que los que estaban a la vanguardia vencían, apenas si sentía el desnivel del suelo cuando le pasábamos por arriba, una especie de lomos de burros diseminados por doquier. Eran obstáculos caídos. O nosotros, o ellos. A la cabeza iba Saramago, y entre nosotros estaba Marx. Éste último no paraba de hablar ni por un segundo, y cada vez que alguien le llevaba la contra decía:&lt;span style="font-style: italic;"&gt; ¡Yo soy Marx! ¡Soy Marx! ¡Carl Marx!&lt;/span&gt; Nadie lo había invitado, se había unido por iniciativa propia, puesto que estas legiones se habían agrupado en categorías literarias y en esos términos se regían para las batallas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En una curva del camino la romería frenó de golpe y varios nos caímos al suelo. Se escuchó un alto el fuego por parte de ambos líderes, pero los grupos empuñaban enérgicamente sus armas contra el enemigo. El cabecilla del contrario era San Agustín, lo supe porque él mismo se presentó y porque su voz era tremendamente estentórea. Tenía un báculo en la mano y lo blandía como si con eso pudiera convencer de sus preceptos. Los seguidores no le hacían caso, venían y nos atacaban, fanáticos. Lo único en que se parecían los dos jefes era en que trataban de contener la violencia de su séquito. San Agustín se había parado sobre un pilastro y gritaba a voz en cuello: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Todos son necesarios para el mundo, no ataquen, es el orden natural, el orden del Señor! &lt;/span&gt;Pero Agustín siempre se pisa un poco: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Sólo la existencia de infieles engrandece la de los fieles!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Entonces, Saramago, que hasta el momento se había mantenido muy conciliador, comentó: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿El orden natural de las cosas? Y después los fundamentalistas son los otros...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Carl Marx mascullaba algo allá en el fondo, pero ya nadie lo escuchaba de tanto que había hablado. La multitud de este lado estaba impaciente, escudriñando las fuerzas de la adversaria, esperando nerviosa una orden de ataque, un permiso de lucha.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El santo, sin la menor noción de quién era el que lo enfrentaba, siguió con su perorata del orden divino y con su alegato de paz que, sin embargo, contemplaba muy poco la tolerancia. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vamos a discutir este asunto, &lt;/span&gt;señaló, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;con diplomacia&lt;/span&gt;. En realidad utilizó un término más vetusto que ese, dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;areté &lt;/span&gt;en un cocoliche inexplicable, anacrónico y desconcertante. Si no fuera porque llevábamos a Francisco de Asís el consenso hubiera sido imposible. Así, la negociación dio como resultado un armisticio: ustedes pasan por la izquierda y nosotros por la derecha, sin agresión. Había un monolito justo en la curvatura del camino, ellos pasaron, recelosos, por la derecha, y nosotros doblamos a toda prisa por la izquierda. La rotonda por unos segundos se asemejó a un tornado en potencia, dos vientos de temperaturas extremas bailando una peligrosa ronda italiana.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;No habíamos vencido esta vez, sólo habíamos esquivado, y muchos estaban frustrados por esa cuestión. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dos corrientes con igual fuerza y séquito se extinguen entre sí,&lt;/span&gt; opinó un científico del grupo que hasta el momento se había limitado a escuchar, única razón por la cual no le saltaron encima. Es que en realidad no eran dos corrientes iguales ni en fuerzas ni en séquito. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Él no tuvo la culpa de haber engendrado lo que engendró&lt;/span&gt;, dijo otro. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Igual le pasó a Einstein&lt;/span&gt;, aportó uno más, pero ya todos se quedaron con una inquietud en el cuerpo, como si les hubieran restringido el ejercicio diario al que estuvieran habituados y ahora el sedentarismo viniera a tirarlos de las patas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;De pronto se oyó un alarido que parecía del paladín de un malón, un tropel como de caballos criollos, unos aullidos violentísimos y toda nuestra cuadrilla se inclinó para adelante, haciendo pogo como en los recitales de rock, y después los bultos bajo los pies, el camino franqueado. No había sangre en esas embestidas, se trataba más bien de derrotas del alma, de la mente o del discurso que, de alguna manera, se ejecutaban con el cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La intención final era ganar adeptos, tomar rehenes, engrosar la propia comitiva. Yo tenía cierto temor cuando aparecía un nuevo contrincante, me ponía de puntillas y trataba de definir de quién se trataba, pero la mayor parte de las veces estaba demasiado lejos o no lo conocía. Ni hablar de cuando empleaban lenguas extrañas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Nos habían obligado a agruparnos, nos habían forzado a elegir dirigentes; de cierta manera, todos estábamos allí por elección y por coerción.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El sonido de la caballería que perseguía al último grupo derrotado se hizo sentir enseguida. El jefe llevaba un rostro caricaturizado, venía montado en un tobiano y estaba como paranoico, gritaba: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Bárbaros, las ideas no se matan!&lt;/span&gt; mientras azuzaba al ejército con una espada cubierta de sangre. Barata, eso sí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Diezmamos a esos también. Se salvaron los que escaparon y los que, no pudiendo con nosotros, se nos unieron. Esa era la debilidad de nuestro ejército, llevar a los contrarios en sus propias entrañas, a los peores de ellos, si tenemos en cuenta la cualidad acomodaticia de los mismos. Cómo evitar así batallas intestinas. Cómo impedir luchas que sólo arrojarían triunfos pírricos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En otra curva, y esta sí terrible, con precipicio a los costados, un grupo reducido y apiñado se detuvo desafiante. Oí que se daba la orden, que nadie se corría y de pronto comprendí el dilema en el que estaba. Salí corriendo hacia delante, abriéndome paso en el engrosado muro de personas. Era Santo Tomás de Aquino. Pero en realidad a mí él no me importaba tanto como la Flannery O’Connor, que se le prendía del brazo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡No disparen!&lt;/span&gt; chillé &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Son de los nuestros!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Una risa incontenible, burlesca y unánime dispersó por unos segundos el clima combativo, ardid que se rearmó sin embargo en un soplo y con mayor virulencia. Hacía rato que la cosa había dejado de ser... literaria... Que no había caso, el precipicio estaba muy hondo. Nosotros teníamos a Francisco de Asís pero ellos contaban con Tomás de Aquino y con uno que sacudía una mano invisible, y yo quería reconciliar los bandos para no perder a ninguno. Imposible. La gente se pasaba de un grupo a otro, traicionera o reaccionaria. Me había agarrado cada multitud de un brazo, porque yo era una pieza cualquiera, politizada, y tiraban hacia sí como para desmembrarme. Los utópicos cruzaban violentísimos la línea de separación y se estrellaban sin armas, a pulmón.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Ni lo uno, ni lo otro!&lt;/span&gt; grité para defenderme, suponiendo que por ahí venía la mano: &lt;span style="font-style: italic;"&gt; ¡Soy agnóstica!&lt;/span&gt; Pero no surtió efecto, ¿qué más podía ser? Las muchedumbres que de ambos lados pedían mi descuartizamiento se enfrentaban como en una cancha de fútbol. Alguien dijo con tono de sorna que la mía era una postura tibia y que merecía el aniquilamiento. Eso fue lo último que escuché.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Por suerte, tuve mucha suerte, no vi la cara del juez que ordenaba mi deceso. Justo alguien dejó caer en la cocina una taza de café.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-1376255234806051323?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/1376255234806051323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=1376255234806051323' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1376255234806051323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1376255234806051323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2012/01/pesadilla.html' title='Pesadilla'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5655252875855617119</id><published>2012-01-25T06:58:00.001-08:00</published><updated>2012-01-29T09:51:52.204-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/Vs2P6oHFZvo" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5655252875855617119?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5655252875855617119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5655252875855617119' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5655252875855617119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5655252875855617119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2012/01/blog-post.html' title=''/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/Vs2P6oHFZvo/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3933113360058480371</id><published>2011-11-05T07:37:00.001-07:00</published><updated>2011-11-05T07:37:51.284-07:00</updated><title type='text'>Tsunami</title><content type='html'>Acabo de adoptar un tsunami.&lt;br /&gt;Iba tranquila por la calle&lt;br /&gt;y me dijo&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;nena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;te hace falta un poco de movimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Se me metió hasta el patio&lt;br /&gt;y me bajó toda la ropa.&lt;br /&gt;Esparció basura por la casa,&lt;br /&gt;poceó el césped&lt;br /&gt;con la perseverancia envidiable&lt;br /&gt;de un grillo topo,&lt;br /&gt;me tronchó las enredaderas&lt;br /&gt;y se almorzó casi todos mis pretextos.&lt;br /&gt;Cuando salí escoba en mano&lt;br /&gt;vino satisfecho moviéndome el rabo&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿te gusta lo que hice, nena?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lo hice todo para vos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3933113360058480371?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3933113360058480371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3933113360058480371' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3933113360058480371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3933113360058480371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/11/tsunami.html' title='Tsunami'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7027382595088097572</id><published>2011-10-08T14:06:00.001-07:00</published><updated>2011-10-08T15:07:08.738-07:00</updated><title type='text'>El color que no existe</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hacía horas que estaban sentados en silencio sobre esa piedra gris y erosionada. El sol golpeaba fuerte, pero  no lo sentían debido a la brisa y a la humedad  del río.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Anoche lo volví a soñar—dijo Germundez.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Livorio se quedó callado, mirándolo remover el agua con un pie.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Me está enloqueciendo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Contame de nuevo cómo es el sueño.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No es un sueño que se pueda contar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Bueno... intentá...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ya te dije, Livorio. Es un color rarísimo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Un color, sí, me dijiste. Pero todo color de este mundo se logra mediante mezclas de otros colores.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Livorio reculó ante la impredecible patada que el otro pegó al agua tumultuosa. Era una descarga de energías, nada más, pero una descarga que salpicó bastante.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No. Este color no tiene antecedentes.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ah... cómo no va a tener...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Si no me creés, entonces para qué mierda me preguntás!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Livorio se sintió agredido. Giró sobre sus talones dejando una impronta circular en la arenisca. Había algo en el ambiente, en la mirada ausente de Germundez, que lo enclavaba. De espaldas al otro, insistió con el diálogo:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y cómo es, Germundez. Cómo es ese color.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ya te dije que no tiene analogía.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Bueno, pero por ahí me podés orientar, describilo, hacé un esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No puedo, no se parece a nada que yo haya visto con anterioridad.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Livorio se acarició la oreja, especulativo, pensaba en dinero, mucho dinero. ¿Cuánto pagaría el mercado por un descubrimiento así? Sólo hacía falta hallar la fuente, el receptáculo del color, descubrir qué sustancia ignota lo portaba, qué reacción química lo generaba. Algún pigmento inasequible del fondo del mar. Quién pudiera ponerle copyright a un color.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Pero vos lo ves?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—La puta madre.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No insultes, que tu aura me hace mal a la vista.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Vos ves el aura, Germundez?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Y hay gente con el aura del color...? De ese color que decís.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Pero no lo estás viendo ahora. ¿O sí?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No, Livorio. Todo lo que nos rodea tiene los colores habituales, y no hay más gente que vos y yo acá. Ninguno de los dos tenemos el aura de ese color, es una pena, porque es un tono espectacular, realmente hermoso.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Sin saber qué decir, Livorio se frotó las manos lenta y frustradamente, como si quisiera sustraerse a voluntad de un campo magnético que lo demoraba.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Es horrible...—suspiró Germundez, y el otro, que se disponía a sacar una calculadora del bolsillo, lo miró curioso.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿No dijiste que era hermoso?—se acercó a encararlo—.  Deberías sentirte privilegiado. Mirame a mí: ¡daltónico! Tenés un don exclusivo,  tu ojo ve lo que los demás ojos no ven, un color hermoso. ¿No dijiste que era hermoso?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El sol que se escondía por el oeste esbozó un tenue arco iris al eclipsar el agua de la cascada. Ambos contemplaron los siete tonos como si fueran erróneos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí, el color es hermoso. Lo que es horrible es no poder mostrárselo a nadie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7027382595088097572?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7027382595088097572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7027382595088097572' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7027382595088097572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7027382595088097572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/10/el-color-que-no-existe.html' title='El color que no existe'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7339892666405964161</id><published>2011-09-19T10:31:00.000-07:00</published><updated>2011-09-19T10:39:16.826-07:00</updated><title type='text'>La cola</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La cola del banco es sinuosa y despatarrada, excede la capacidad del emplazamiento, se sale por la puerta giratoria (imagínense una columna de personas quebrándose en círculo, pisándose los zapatos, puteándose alternativamente) y emerge hacia la calle, llega a la esquina, la dobla, la vuelve a doblar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los perros juegan a mear las piernas de los distraídos. Los arrebatadores se disputan el montón, como en el juego de naipes.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Chacho viene a cobrar su primera jubilación. Tiene una pierna postiza que fuerza hacia el costado para caminar. Trae un palo largo, que no es un bastón, y un obediente perro peludo con garrapatas en las orejas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Ingresa al banco, no sin primero estrujarse un poco en la puerta carrusel, intercambiar algunos escarnios, rozar la fragancia dulcísima de algunas damas y el perfume cítrico de algunos caballeros.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La fatigada empleada lo ve venir y revolea los ojos. Los ancianos siempre son tan inoportunos, siempre son tan egocéntricos, piensa, tan lentos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Abuelo, haga la cola como todos los demás—lo detiene, cuando ve que abre la boca.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Pero yo solo...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—La cola.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Solamente...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡La cola!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Con total naturalidad podríamos imaginar a Chacho pensando, resignado, aquello de la irreverencia de los jóvenes de hoy en día, de la falta de consideración hacia sus mayores, de la insolencia de los que se creen eternos y benditos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Pero no. Chacho no la exculpa, ni la culpa, ni la comprende, ni la compadece, ni la odia, ni la reprueba, ni la apaña, ni la envidia. Chacho no tiene otra cosa en mente, y su mente siempre fue pragmática, más que salirse con la suya.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La chica, que entre  uno y otro cliente levanta la vista  de vez en cuando, divisa ahora pasmada al enorme perro peludo sentado al lado del dueño, el cual se ha repantigado en el sofá de espera del salón. Coge el teléfono, mientras le hace seña al próximo turno de que aguarde, por favor, no la atosigue. Llama al guarda porque hay un animal apestoso dentro del edificio. El oficial, que tiene a su encargo el orden del lugar, se imagina a un chancho. Los lectores nos figuramos al perro. La empleada se refiere al viejo, que ya de plano le cayó muy mal porque en vez de recogerse e ir al final de la cola intentó colarse varias veces, infructuosamente, y se paseó por todas las ventanillas habidas y por haber, en donde, como corresponde, lo mandaron al final de la peregrinación, allá a dos vueltas a la manzana.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El viejo no es un rebelde, no es un buscapleitos ni se ha resentido por el trato; nada más está preocupado de llegar tarde al almuerzo, y es cachafaz, lo que indica picardía no exenta de cierto coraje. Así que se ha sentado a esperar a ver quién se digna a atenderlo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El oficial se aproxima.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Abuelo, no puede estar aquí adentro con ese perro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Yo no soy abuelo suyo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Bueno. Que no puede estar aquí  adentro con ese perro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y con cuál quiere que esté, es el único que tengo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No, no, me refiero a que no se permite el ingreso con mascotas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Yo no he ingresado con él. Él ha entrado solo, por propia cuenta.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—A ver, no se me pase de vivo. ¿Lo acompaño hasta la cola?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—La cola la tengo pegada al cuerpo, mi joven, no necesito una excursión hasta ella.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Va a salir por sí mismo, o necesita que lo arrastre?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No me muevo hasta que me den la información que preciso. Yo soy Chacho Castaño Masrintiaga.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y yo Juan López, mucho gusto—dice el oficial, agarrándolo del brazo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Le dije que soy Chacho Castaño Masrintiaga!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y yo Juan López, no chille, sólo lo estoy conduciendo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Se me ha caído la pierna.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Buen intento.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Que se me ha salido la pierna postiza, pelastrún!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Es verdad, la pierna y el perro se han quedado en el banco, la una encima y el otro al lado.&lt;br /&gt;El guarda se siente intimidado por las miradas aviesas de la gente, pero se resiste a ayudar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Bueno, puede ir a buscar la pierna.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y cómo quiere que camine, zopenco.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No me falte el respeto, si yo soy zopenco usted será pajuerano, venir al banco con un animal, una ortopedia mal habida y un palo como ése.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Es mi cayado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Debería quedarse callado, sí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Dije que es mi cayado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Y eso para qué sirve?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Eso no le importa. Aplíquese en solucionarme el problema que me urge.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Llegan hasta el asiento donde la extremidad ortopédica ha quedado genuflexa. El viejo se la coloca con parsimonia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Yo no puedo solucionarle estas cosas, abuelo, usted tiene que hacer la cola, esa es la ley, equitativa y general.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Usted quiere saber para qué sirve el cayado?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No, lo que quiero es que salga de aquí adentro, donde no van a atenderlo si no hace cola. Quiero que se ponga en fila, como todo el mundo, y que saque a ese animal de aquí. Que no me importa si ha venido por propia voluntad, a usted está siguiendo. Y si no le hace caso es que no tendrá usted suficiente autoridad.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Que no la tengo?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Quiere saber para qué es el cayado?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No me incumbe.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y a mí no me incumbe que no le incumba, mire.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El anciano se para sobre la pata de veras y la de mentira y eleva el palo como un dios reclamando una tormenta.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ataque, Samso—dice, mientras señala donde la cola remata en un petiso bigotudo que sonríe a la cajera.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El perro se dirige al blanco y, con un feroz amague de mordida, logra hacer recular al petiso, a la gorda detrás del petiso y a las dos mujeres que esperan prendidas del brazo. El retroceso brusco provoca una caída en masa, un griterío unánime y la desesperación del guarda de seguridad que avienta los brazos contra el perro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Samso, calmado—ordena Chacho, bajando su cayado, al tiempo que se acerca cojeando hasta la misma cajera que, hace un rato, lo había mandado a hacer la vuelta manzana.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Me va a atender  o no.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Usted no puede proceder así. Tiene que hacer la cola—sostiene la chica, intransigente—, como todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Chacho vuelve a invocar al perro, éste da un salto sobre el saliente del mostrador y mete la cabeza por el hueco de la ventanilla.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Me va a atender?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La demandada asiente con la cabeza, porque la palabras no hay forma de que le broten y siente las palpitaciones del corazón en las orejas. El perro le lanza amenazadores  mordiscos, tiene el hocico lleno de espuma y ya la ha salpicado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Por orden del viejo, el animal de un brinco cae al piso, donde la gente se abre en semicírculo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Está bien—concede al fin la cajera, todavía el susto le trepida en las manos y la inseguridad la hace momentáneamente incompetente para manipular los billetes—. Qué necesita.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Quiero saber la fecha de cobro de la jubilación.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Los haberes se pagan pasado mañana, viernes, 2 de septiembre, de siete de la mañana a una de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Gracias.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Eso era todo?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Eso era todo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7339892666405964161?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7339892666405964161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7339892666405964161' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7339892666405964161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7339892666405964161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/09/la-cola.html' title='La cola'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-1186237639212540432</id><published>2011-09-07T17:38:00.000-07:00</published><updated>2011-09-07T17:49:06.515-07:00</updated><title type='text'>Coincidencia del tipo A: Rebeldías</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Un muchacho entra al restaurante seguido de otro. Uno toma asiento contra la pared de la derecha, el otro, contra la pared de la izquierda. Uno pide carne de vaca asada, el otro, carne de cerdo en estofado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Devoran la comida en pocos segundos y se levantan urgidos, uno detrás del otro, en el mismo orden que al entrar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Tras vomitar, alzan los rostros pálidos hacia el espejo de entrada y se descubren avergonzados. Uno es judío y el otro, hindú. Ninguno de los dos se lleva bien con su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-1186237639212540432?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/1186237639212540432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=1186237639212540432' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1186237639212540432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1186237639212540432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/09/coincidencias-del-tipo-rebeldias.html' title='Coincidencia del tipo A: Rebeldías'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7576582217090181195</id><published>2011-08-30T10:13:00.000-07:00</published><updated>2011-08-30T10:55:36.417-07:00</updated><title type='text'>Prioridades</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En el vidrio de la cabina hay un sticker con un signo de exclamación que previene sobre la prioridad de atención a embarazadas, discapacitados y ancianos. Fichándolo apenas entrar, una embarazada corre hacia la ventanilla al mismo tiempo que un anciano que entra por la otra puerta. Para desempatar, les da alcance un discapacitado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Yo estoy más embarazada que usted discapacitado—dice la mujer.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Yo estoy más viejo que usted redonda—dice el anciano.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—A mí me falta un pedazo, y a ustedes no—tercia el lisiado, sobre su silla de ruedas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Al menos usted está sentado—reprochan los otros dos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Desde el extremo final de la cola alguien oye y se acerca a tropezones, es una vieja.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Yo soy anciana, soy ciega y estoy embarazada!—embate  la mujer, que se pone delante del empleado y con ligereza tramita lo que tiene que tramitar, mientras los otros tres la miran embelesados. Cuando voltea, la embarazada reclama:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Oiga, cómo va a estar usted embarazada...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No ha leído la Biblia, mi querida—responde la ciega—. Tarde para reaccionar, de todas formas... Y póngase antes que los otros dos, que usted tiene una sola boleta y esos tienen más de cinco cada uno.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Cuando la vieja desaparece y la embarazada termina de pagar su única factura, el discapacitado protesta:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Caray, con los ciegos de hoy en día...!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7576582217090181195?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7576582217090181195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7576582217090181195' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7576582217090181195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7576582217090181195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/08/prioridades.html' title='Prioridades'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6653496738778950106</id><published>2011-08-15T11:06:00.000-07:00</published><updated>2011-08-15T11:19:50.759-07:00</updated><title type='text'>Prohibido el ingreso con mascotas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Como la señora insistía tozudamente y a empellones, el portero se había parado de piernas y brazos abiertos, obstaculizando la entrada.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ya le dije que está restringida la entrada con animales, debe dejarlos en su casa—sostuvo el hombre, con voz firme y mirada severa.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—De ningún modo, cómo cree. Ellos vienen conmigo o no entro.&lt;br /&gt;	&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los perros, que eran dos y estaban sujetos a unas sogas que su dueña bamboleaba, olían al extraño y, de vez en cuando, meaban la reja. Ya se sabe que estos animalitos de extraordinarias vejigas almacenan líquido constantemente y tienen una envidiable eficacia urinaria, de modo que pueden cortar el chorro en plena micción, para reserva.&lt;br /&gt;	&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Señora…—dijo el hombre, con un dejo de inminente pérdida de paciencia—. Son sólo bestias, haga el favor de llevarlas a donde deben estar, este no es sitio para ellas, ¿o alguna vez ha oído…?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Cómo se atreve! ¿No ve que están oyendo?—la boca de la mujer se alzó amenazadora como una montaña prominente en un rostro plano, jamás había visto su interlocutor semejante magnitud de labios y de puchero reunidos en una sola cara—. ¡A ellos les ofende! ¡Ellos tienen sentimientos!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Al diablo con esas cosas!—protestó el hombre, devolviendo un empujón, sin sacar pies y manos del marco de la puerta—¡No tienen almas!&lt;br /&gt;	&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La cola empezaba a impacientarse. Algunos empujoncitos discretos delataban la intranquilidad, eran leves, pero sostenidos. La mujer cedía ante la presión trasera que favorecía sus embestidas.&lt;br /&gt;	&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Quítese!—gritaba el guarda, presa de indignación—. ¡Váyase! ¡Deje a esos bichos y vuelva sola, terca mujer!&lt;br /&gt;	&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Se quedará afónico usted, pues ya le he dicho que mis perros vendrán conmigo. No pienso dejarlos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los que sumisamente esperaban detrás comenzaron a resoplar y a quejarse. Apelaban ya sin miramientos a las fuerzas de seguridad para que la quitasen del medio, para que se encargaran del asunto en una oficina y liberaran la circulación. Había gente que hacía horas que aguardaba y no conservaba el buen humor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Mire, señora, si usted dejara de empujarme y se pudiera solucionar esto de alguna forma diplomática… Pero claro está, los dueños se parecen a sus mascotas y con los perros no hay chance alguna de razonamiento—sostuvo el hombre, entre los vaivenes de las arremetidas y sus consecuentes repliegues. Había algo de humilde superioridad en su habla que, no obstante, se veía opacada por el desafuero. Algunas personas ya gritaban a viva voz que la retiraran.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Señora, una última oportunidad—concedió el portero, retirando cautelosamente las manos de la puerta y poniéndolas en los hombros de la causante del atasco. Ella lo contempló como a algo irremediable, incapaz de ser movido a conmoción, sólo vencible por la fuerza—: Lleve los perros a algún lugar seguro, donde alguien se los cuide, o déjelos en su casa sin echar llave. Pero vuelva sin ellos, es el único trato admisible aquí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—De modo que no está dispuesto a negociar—increpó la señora, que tenía toda la intención de salirse con la suya.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Dice usted bien. No hay oportunidad de negocio. O vuelve sin los animales, o se queda sin entrada. Porque, además, es mi deber retirársela y restringirle la admisión por un lapso de siete años—concluyó el portero con tono más calmado, midiendo el impacto que pudiera causarle a la mujer tan horrible información.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Habla usted en serio?—preguntó ella, con una chispa de alegría en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Muy en serio—ratificó él, enfatizando las palabras para dar a conocer la rigurosidad del asunto. La dueña de los perros estaba absurdamente feliz, había dejado de empujarlo para querer entrar a toda costa, y parecía no creerle, porque volvía a preguntarle, una y otra vez, entusiasmada, si era verdad que podía retirarse.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—De modo que me voy—dijo entonces, eufórica, ante una cola atónita de ojos que descreían y miraban pasmados. Alguna gente suspiró—. Claro que me voy.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Irguió la cabeza como recobrando la dignidad arriesgada en las arremetidas y dio media vuelta, seguida de Kike y Roco en sendas correas. Antes de abrir la puerta de su casa volteó para celebrar:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Dentro de siete, tendrán que darme otros siete!—levantó las manos al cielo, en alabanza—. ¡Ahhh, soy eterna!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El hombre de las llaves no pudo escucharla ya, estaba en una dimensión impermeable, en una verdadera torre ebúrnea. Tampoco notó a los que discretamente desertaron. Había recuperado mágicamente su expresión beatífica y la cola de gente que miraba ansiosa las rejas doradas había reanudado sus expectativas en el mismo punto en donde se habían congelado minutos antes.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6653496738778950106?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6653496738778950106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6653496738778950106' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6653496738778950106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6653496738778950106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/08/prohibido-el-ingreso-con-mascotas.html' title='Prohibido el ingreso con mascotas'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6156302684141138396</id><published>2011-07-25T13:41:00.000-07:00</published><updated>2011-07-28T12:28:01.181-07:00</updated><title type='text'>EL loro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los perros dormían amontonados en las casetas de a tres o de a cuatro.  Mirna bajaba todos los días a darles de comer y a limpiar las deposiciones. Estaba gorda y le costaba caminar, ya le había advertido a Laurita que algún día la iba a encontrar atascada en el hueco de la escalera o inmovilizada en la cama. Pero a Laurita no le importaba nada. Mirna pensaba que a su hija le incumbía un rábano que se cayera y se magullara toda y que los perros se pasaran una semana sin comer.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Una vez se quebró el tobillo por intentar podar la enredadera subida a una escalera. La madera donde había puesto el pie no soportó su peso y se desplomó encima de la cerca de hierro. Estuvo llorando por horas hasta que decidió arrastrarse hasta el teléfono. Laurita se asustó y después le dio un sermón. Laurita tiene esas cosas, pensó mientras limpiaba los bebederos para que el mosquito del dengue no desovara allí, la regaña a una cuando le acaba de ocurrir una desgracia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El loro australiano sobrevolaba el redil de los perros todas las tardes a las cinco en punto, luego solía parar a descansar sobre los caniles. Mirna lo vio, verde y amarillo, depositarse sobre el palo del alambrado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Qué contás, Pamelo, estás haciendo tu ronda de la tarde?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Pamelo carraspeó con un sonido gangoso y la miró de costado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Los loros no comen balanceado para perros...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Y los perros no comen alpiste, pero Pamelo de un salto se posó sobre la bolsa y Mirna cedió al chantaje. El loro levantaba la cabeza y engullía uno por uno los gránulos de carne procesada y seca.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Contame algo, Pamelo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Pamelooo. Algooo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí, contame algo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Algooo. Algooo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Que me cuentes algo, loro de mierda.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Siempre le daba comida al ave, pero moderadamente. Ahora en cambio lo dejó empanzarse, un pájaro como ese no iba a acabarse las reservas, apenas si podría empujarse una taza de alimento.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 51);"&gt;....&lt;/span&gt;Sin embargo, el loro le dio una sorpresa. Se comió el equivalente  a dos tazas y media y quedó sentado, aplastado contra el poste como una gallina clueca.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Volá—trató de espantarlo Mirna—. ¡Pájaro que come, vuela!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Pamelo la miraba con un ojo y con el otro midiendo el momento preciso en que iba a tener que esquivar un manotazo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los perros habían salido de las casetas y rodeaban a Mirna con actitud de paciente expectación. Ella miró al loro y sintió pena por él, una empatía que nacía de su propio sobrepeso. Se acercó cojeando, despacio,  pero el ave cambió de palo, desconfiada.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Me cago en el loro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Pamelooo. Pamelooo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Seee, en Pamelo—replicó ella—. Contame algo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Algooo. Algooo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Uff.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Si Laurita viniera esta semana le diría que el televisor ya no funcionaba, que había empezado la semana pasada a emitir unos sonidos extraños y a decolorar la imagen, hasta que por fin se  había apagado definitivamente. También le pediría que trajese dos bolsas más de comida para perros, que ya se estaba acabando la última, y que la proveyera de víveres. A ver, si Laurita viniera tendría que hacerle un listado extenso de cosas pendientes. Esta pierna se le había enfermado mucho desde la última curación, estaba tan hinchada y tan roja, y no había podido seguir la dieta. Tendría que llevarla a un médico mejor, uno que supiera recetar regímenes a las personas obesas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Debería prometerle que le iba a bajar los muebles del dormitorio al living, porque ya no le era posible estar subiendo la escalera a diario. No, es cierto, nunca quiso dormir en las salas de abajo, pero las gradas la estaban matando, la edad no viene sola. Se apoyó en la puerta del cercado observando a los perros moverle la cola.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ya comieron, bonitos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El loro la escudriñaba desde el poste y lanzaba cacareos imitando a las gallinas. De vez en cuando, soltaba una risa infantil y espasmódica.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hacía dos días se había roto la tubería del lavadero. Mirna había encontrado la planta baja con treinta centímetros de agua. Había cerrado la llave de paso y había llamado al plomero. Éste le prometió ir al día siguiente, pero se retrasó veinticuatro horas y Mirna se quedó sin agua por un día entero. A no quejarse, ya era suficiente favor que el plomero viniera hasta casa, si no fuera amigo de la familia no se haría un viaje al campo para arreglarle un caño a una vieja que no podía pagarle el viático. El hombre selló como pudo la filtración, pero se necesitaba reemplazar un grifo y cambiar el caño rajado que él había apretado temporariamente con una abrazadera y había empastado con goma. Mirna ya tenía anotadas todas las especificaciones  para que Laurita le consiguiera los materiales.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Laurita era una niña todavía. Con treinta y cinco años, era una niña. Mirna pensaba: su niña. Una niña mal aprendida, que no mal educada, porque ella la había educado muy bien. Los hijos están a expensas de una y luego una está a expensas de ellos, y ojalá ella hubiera dado a luz aunque sea a un par.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Buenos chicos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La gotera del techo se había ensanchado. Ahora, cada vez que llovía, era un chorro que caía amarillo como pis por entre la hendidura. Lleno de hojas el techo, de hojas de molle que teñían toda el agua. Las canaletas seguramente se habían tapado, oxidadas como estaban no le parecía raro que se hubiesen desprendido y estuvieran colgando o que se hubieran roto en varios pedazos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La malla mosquitera se había rasgado. Mirna la había recompuesto con cinta adhesiva, pero la humedad hacía que el parche se despegara una y otra vez. Lo otro, el teléfono. Seguramente Laurita sabía cómo programarlo para que sonara más veces antes de que se accionase el contestador. Si Laurita fuera menos egoísta. Don Fernando no sabía configurarlo, Mirna se lo había preguntado casi en tono de ruego, y él le había aclarado por enésima vez que era plomero. Plomero, claro, pensaba ahora ella, plomero que sabe diagnosticar la fisura del aljibe, pero no repararla. Eso también la tenía inquieta, la grieta que dejaba pasar el agua de las napas a la reserva de lluvia. Y la bomba... cómo olvidarse de la bomba, que había empezado a fallar. Sin esa bomba que succionara el líquido semisalado de vertiente se quedaría sin agua en las canillas.  Antes la bomba era como un reloj, el sonido del motor era siempre el mismo y a Mirna le complacía escucharlo, puntual y constante como un mecanismo suizo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Si Laurita viniera esta semana. Si tan sólo llamara. La última vez le había reprochado la ausencia y su hija lo había tomado muy mal. ¡Tengo cuatro niños, mamá!, había exclamado al teléfono y ella le había contestado con un alto grado de ironía que no se preocupara por su madre entonces, que su madre estaba muy pero muy bien y que gracias. ¡Voy casi todos los días!, había rebatido Laurita.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Sí, Mirna le había rogado que viniera todos los días un rato y Laurita se había ofendido y había replicado que a duras penas conseguía tiempo y que no tenía que atosigarla o le caería a la casa con los cuatro niños prendidos uno de cada extremidad. Mirna quería a sus nietos, pero los aguantaba poco y su hija tenía la secreta sensación de que a la abuela la haría feliz verlos momificados. Quieto, querido, no toques eso, se la pasaba diciendo, sin poder apartar la vista de la trayectoria de los chiquillos las contadas veces que venían a visitarla.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los perros habían terminado de comer. Mirna se metió a la casa y reapareció con una jaula de un metro de alto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Pamelo...—canturreó—. Hola, Pamelo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Hola  Pamelooo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No, vos sos Pamelo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Hola Pamelooo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Pensaba que ni siquiera mediaba una legua entre una casa y la otra. Que si tuviera salud montaría a pelo el viejo zaino e iría un rato a lo de su hija, aunque probablemente hallara a la niñera. Pero Laurita iba a venir, siempre venía, siempre se le pasaba. Siempre había demasiadas cosas que hacer en casa, no tenía ella que andar recordándoselo. Puso unos cuantos granos de comida adentro del comedero de la jaula y Pamelo se metió a devorarla. Cuando colgó la jaula del gancho que pendía del molle el ave se revolvió, inquieta, tras advertir el encierro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Contame algo, Pamelo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Mamá es una vieja de mierrrda!—chilló el loro, mientras recorría agarrado de los barrotes la circunferencia de su celda—. ¡Mamá es una vieja de mierrrrda!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Mirna bajó la vista, satisfecha de haberlo capturado. Capaz que esta vez su hija iba a tardar un tiempo más largo en volver. Pero alguna vez iba a tener que contestar el teléfono. O venir a buscar al loro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6156302684141138396?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6156302684141138396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6156302684141138396' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6156302684141138396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6156302684141138396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/07/el-loro.html' title='EL loro'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5191685398600035462</id><published>2011-07-24T09:56:00.000-07:00</published><updated>2011-07-24T10:00:40.396-07:00</updated><title type='text'>La parte por el todo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Para iluminar a los novicios el monje cerró la única ventana del templo, después la perforó. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Vean&lt;/span&gt;, anunció, señalando el haz de luz que entraba perpendicular y marcaba un punto esférico en el suelo.  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;He aquí, la luz.&lt;/span&gt; Uno de los condiscípulos intentó replicar, pero el santo se volvió, desafiante: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;¿Usted es capaz de negar que esto sea luz? ¿Va a negar  que sea realidad lo que se ve por la mirilla? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5191685398600035462?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5191685398600035462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5191685398600035462' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5191685398600035462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5191685398600035462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/07/la-parte-por-el-todo.html' title='La parte por el todo'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-8536815033724177094</id><published>2011-07-11T09:02:00.001-07:00</published><updated>2011-07-11T09:02:57.599-07:00</updated><title type='text'>Botas</title><content type='html'>Llevo meses con estas botas puestas.&lt;br /&gt;A veces prefiero el contacto&lt;br /&gt;del frío agreste de la nieve&lt;br /&gt;o el picor de las rosetas de los pastos salvajes&lt;br /&gt;que se prenden como anzuelos en la carne.&lt;br /&gt;Sin embargo, despojarme de ellas&lt;br /&gt;es pretender ignorar lo que sustentan,&lt;br /&gt;y andar sin rumbo y sin pista,&lt;br /&gt;entre las malezas altas que medran &lt;br /&gt;alimentadas todavía por aquellos roles caducos&lt;br /&gt;que una vez olvidé matar del todo.&lt;br /&gt;Hay muchas cosas que inventarié&lt;br /&gt;en el registro de facultades inalienables&lt;br /&gt;que agonizan y no mueren.&lt;br /&gt;Tal vez sería misericordioso relevarlas de ese infierno.&lt;br /&gt;Darles un tiro de gracia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-8536815033724177094?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/8536815033724177094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=8536815033724177094' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8536815033724177094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8536815033724177094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/07/botas.html' title='Botas'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-8510310616765862361</id><published>2011-07-01T18:20:00.001-07:00</published><updated>2011-07-01T18:21:43.245-07:00</updated><title type='text'>Como un saco de papas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Un día pasaron por televisión la increíble noticia: la fuerza gravitacional había decidido invertirse a tres metros de distancia del suelo. Esto quería decir que, burlando la ley física y amputando las teorías astronómicas de raíz, toda criatura viviente que se elevara por encima de esa altura caería hacia la gran boca del espacio.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Después de la incredulidad general, brotó el estado de pánico y, luego, unas cuantas desapariciones vinieron a probar la hipótesis. Se clausuraron los vuelos, se prohibió el uso de globos, paracaídas y parapetentes y la zona habitacional de los edificios se restringió a la planta baja. Nadie nunca más subió a un techo o a un mirador. Se prohibió a raja tabla hablar del cielo, del aire, y de todo cuanto estuviese por encima de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;línea de retorno&lt;/span&gt;. Se le había impuesto ese nombre porque los objetos retornaban siempre y cuando no la traspusieran. La gente, acobardada por las multas, miraba continuamente para abajo. Los alpinistas, montañistas y escaladores se limitaron a contemplar, nostálgicos, videos caseros sobre antiguas conquistas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hasta que un día, siempre hay uno de estos días, un joven temerario quiso probar caerse para arriba. Ajeno al apocalíptico convencimiento de todos,  trepó apasionado la escalera que llevaba a la terraza de una casa y, desde allí, frente a las impávidas lentes de las cámaras de televisión, se precipitó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-8510310616765862361?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/8510310616765862361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=8510310616765862361' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8510310616765862361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8510310616765862361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/07/como-un-saco-de-papas.html' title='Como un saco de papas'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5627527958620973021</id><published>2011-06-10T16:11:00.000-07:00</published><updated>2011-06-10T16:20:01.652-07:00</updated><title type='text'>Resto-bar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;...no hay un solo hecho que no pueda ser el primero &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;de una serie infinita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El tercer hombre, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;J.L. Borges&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Era una noche fría y ya había pasado la hora de cenar. Entré con las manos agarrotadas, los vidrios estaban empañados y en el aire flotaba el olor del café mezclado con el del coñac. Miré las hileras de mesas de algarrobo, todas iguales y paralelas. Hacía mucho que no entraba, pero recordaba qué mozo servía cada una. La que yo quería estaba libre, así que la tomé. La clientela era la de siempre, sus gustos no habían variado. Algunos me miraron con hastío y otros me sonrieron con simpatía.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Clorindo se me acercó y me guiñó el ojo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Qué va a tomar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Lo que recomiendes, Clorindo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En la mesa contigua, a mi izquierda, un cliente estaba quejándose. Reclamaba que le habían traído una cerveza tibia y que los maníes estaban carcomidos por las ratas. Con gran disconformidad se trasladó a la mesa vecina y golpeó con el puño la madera.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—El que atiende acá—rezongó, como si no le supiera el nombre.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Guzmán apareció, solícito, y se le paró al frente con los pies juntos y el cuello rígido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Tengo hambre y me importa un pito que haya pasado la hora de cenar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La demanda me hizo crujir el estómago, pensé que si Guzmán accedía al requerimiento yo me vería en el derecho de exigirle a Clorindo lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Señor, aquí hay que respetar los horarios, que por algo están—trató de oponerse el mozo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Vaya, se ve que no le enseñaron quién tiene la razón—gruñó el tipo, mientras se trepaba a la mesa e interpelaba al público—. ¿Quién tiene la razón?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡El cliente!—contestamos todos al unísono. Se trataba de una regla clara y recurrentemente citada en las ordenanzas del lugar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Guzmán se metió a la cocina sin decir palabra y el otro quedó con temple especulativo parado sobre la mesa, parecía decepcionado de no haber suscitado una riña. Clorindo me acercó una botella de grapa y me la dejó en señal de confianza. Se escuchó el ruido del aceite friéndose en la cocina, de la vajilla entrechocándose. Al rato Guzmán emergía del fondo con un plato de humeante guiso de lentejas. El estómago, caliente por la grapa, se me apretó deseoso.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Le falta sal y está frío—se quejó el comensal, limpiándose la boca tras el primer bocado y largando la servilleta de papel sobre el resto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Frío no está—repuso el mozo—. Y a la sal se la puedo alcanzar... si quiere...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡No!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Lo que hizo el tipo fue mudarse a una tercera mesa, la que estaba bajo el mando de Fabrizcio. &lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Éste se acercó medio enojado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Quiero el mejor plato del menú.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Señor, usted debe entender que está a deshora.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—El mejor plato—porfió, levantándose de la silla y señalando la nariz del mozo—. ¡Ahora!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Fabrizcio partió con la bandeja que contenía el libretito de bebidas. Los ruidos de la cocina se entreveraban con el murmullo de la gente. Comentaban que el cliente se había vuelto loco y que no sabía lo que estaba haciendo. No obstante, nadie se abstenía de ordenarle a su mozo una suculenta cena. En pocos segundos el salón se llenó de aromas y de sonidos de cubiertos rechinando sobre los platos. Cuando me decidí a hacer lo propio descubrí que Clorindo estaba ocupado apaciguando al disconforme que protestaba por la tardanza y amenazaba con la deserción.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Yo pedí primero!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Usted pidió el mejor menú—le recordaba Clorindo con entrenada paciencia—, y ése lleva más tiempo de elaboración.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El rezongón entonces se quedó quieto y Clorindo acudió a mi llamado. Le encargué lo más simple que tuviera, en generosa ración. Fabrizcio reapareció tras la cortina de cañas que separaba los dos ambientes y destapó una fragante paella especiada. El cliente se hizo servir porción doble y repitió la maniobra:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Está fría y le falta sal.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Fabrizcio, que ya tenía la vena del cuello hinchada y se había lastimado el labio inferior por morderse, no pudo más.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Si quiere sal, aquí tiene!—exclamó, volcando sal a mansalva sobre los frutos de mar—. ¿O sigue faltando? ¡Aquí un poco más!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El contenido del salero pasó al plato en forma de pirámide. El cliente miraba al mozo con desprecio y el mozo miraba al cliente con enardecida bronca. Un segundo antes de que se agarrasen a las piñas el dueño del resto-bar intervino.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Acá nadie se pelea—dijo—. Vos Fabrizcio vas a atender la número cuatro hoy, y usted Gervasio se va a comer el plato que le han servido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—De ninguna manera.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—El local es mío.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—El cliente siempre tiene la razón.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—A las reglas las hago yo. Usted cómase el plato o paga los tres que ha despreciado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Pagar por algo que no sirve?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Un aplauso unánime y complacido resonó acompañado de chiflidos. Empezaron a desafiar al rebelde y, con una cuenta regresiva que inició en cinco, lo apuraron. El tipo, incitado por el reto, comenzó a meterse bocados enormes de sal apaellada que masticaba con desesperación. Los dientes chirriaban dentro de su boca y el rostro se le contraía.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Fabrizcio, traele agua!—mandó el dueño.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Fabrizcio corrió hasta la cocina y volvió con una jarra de agua mineral que el cliente se empinó con ansiedad. Lo vimos tragar lo que tenía atorado en el buche como si fuera un avestruz.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Todavía queda—aclaró Fabrizcio señalando el plato. La mitad de la sal había resbalado del tenedor.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Con un ademán afirmativo el dueño del resto-bar le indicó al tipo que prosiguiera. Fabrizcio le arrimó pan y cuchara para facilitarle el trabajo. Como si fuera una sopa el hombre se cargó con el resto de la salmuera.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Puaj!—exclamó un rezagado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Limpio el plato, Fabrizcio amagó retirarse. Al pendenciero no parecían quedarle ganas de querellar. Sus ojos, brillosos, reflejaban la saturación de sodio.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Todavía falta—replicó el patrón—. Te he dicho el plato.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El ruido de loza partiéndose hizo volver las cabezas de todos hacia sus respectivas mesas. La masticación crujiente y dificultosa reinó sobre el silencio sepulcral del resto-bar. Apenas la radio, sintonizada en una FM local allá en la cocina, murmuraba de lejos una canción viejísima.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Concluida la demanda, Fabrizcio lucía una sobriedad satisfecha. El auditorio miraba al mozo de reojo, con respetuoso recelo, y al dueño del negocio con pesarosa sumisión. Cuando el mozo se encaminó hacia la mesa que el patrón le había asignado, la persona sentada a ella se puso en pie como si tuviera un resorte. Vi que Fabrizcio intentaba retenerla infructuosamente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Clorindo me trajo un plato de ravioles con crema blanca. Las tripas me crujían, desesperadas, cuando metí los dos bocados impulsivamente en la boca y sentí que había excedido la capacidad. La comida me quemaba la lengua, el paladar y las encías, pero me negaba a escupir. Clorindo se dio cuenta y me llenó el vaso con agua. El líquido me alivió el ardor y ayudó a engullir la exorbitante porción.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Clorindo!—exclamé espontáneamente una vez que tragué—¡Esto está muy caliente!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El restablecido barullo cesó y todos miraron un poco a Clorindo y un poco a mí. Los rostros, detenidos, sopesaban las circunstancias, medían los gestos y tasaban mi capacidad de resistencia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Pero es una comida muy rica—condescendí, empujándome el siguiente raviol—. Y tiene la sal justa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5627527958620973021?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5627527958620973021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5627527958620973021' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5627527958620973021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5627527958620973021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/06/resto-bar.html' title='Resto-bar'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-4224051573302501655</id><published>2011-06-03T21:29:00.000-07:00</published><updated>2011-06-03T21:44:21.026-07:00</updated><title type='text'>Flexibilización</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Tras la puerta entornada se oyó a la profesora renegar con una alumna. Intentaba explicarle las estructuras del latín y sus equivalencias con las funciones sintácticas del castellano. Así, le ejemplificaba los nominativos y los ablativos, los acusativos y los genitivos, a una muchacha que claramente no encontraba el objeto directo dentro del enunciado, ni el predicativo que le pedían, ni siquiera el núcleo del sujeto en el perfecto español de su carpeta.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Claribel, que es como mi Virgilio, me echó un ojo perspicaz, me dijo que esas cosas pasan, que eran casos aislados. Así que seguimos por el pasillo, me indicó la cocina, los baños, el aula de profesores, donde no fuera yo a incursionar nunca sin llamar. Era claro que la instalación eléctrica tenía algún tipo de problemas, pues la iluminación era intermitente y de a ratos algunas luces se apagaban.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Qué año era ese?—pregunté.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Cuarto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Cuarto de Lengua y Literatura? Ah, caray.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Más adelante, en un aula chica atiborrada de bancos en desuso que se alternaban con los que todavía estaban en funcionamiento, se desparramaba una veintena de alumnos. La profesora estaba dictando una clase de verbos, les explicaba por qué les costaba reconocer los irregulares y, en especial, el verbo ser. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sucede que es un verbo que no implica ninguna acción&lt;/span&gt;, dijo, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pero lo reconocemos porque se puede conjugar, vean: Yo soy, tú eres, él es, nosotros somos, vosotros sois, ellos son...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Entonces, un flaquito de la primera fila, la única que se captaba tras el cristal de la puerta que observábamos, se adelantó sin quitar los ojos de los renglones que lo ocupaban.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Profesora, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;no &lt;/span&gt;es verbo? Porque, mire, yo no, tú no, él no, nosotros no, vosotros no...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La profesora debió  denegar con la cabeza seguramente, no se oyó desde afuera, quizás lo pronunció bien quedo, bien por lo bajo, o lo esbozó con la tiza en el pizarrón o con el rostro, o con la ausencia de gestos. De espaldas al grupo borró el título que había escrito &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Verbos irregulares&lt;/span&gt;, y lo reemplazó por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Verboides: infinitivo, gerundio y participio.&lt;/span&gt; Fue como la representación universal de la involución. Se escuchó una interjección unánime de fastidio, los chicos que agitaban el líquido corrector, los que tachaban ruidosamente el título anterior y le oponían uno encima del margen o del renglón superior.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y estos de qué son—pregunté a Claribel, que miraba hacia allá con una expresión de acostumbrada indulgencia—. ¿Primer grado?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Magisterio—me dijo, encogiéndose de hombros—. Hay que mantener cierto número mínimo de alumnos si no querés que  se cierre el Instituto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Después me señaló un aula y me hizo entrar. No había nadie y nadie iba a venir, porque era viernes. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Han adelantado el fin de semana&lt;/span&gt;, explicó. Luego me puso una hoja del curriculum en la mano. Debió de creerme abochornada, porque se detuvo junto a mí, tomó una lapicera y me dijo:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Se anotan veinte más o menos, pero después de la primera semana quedan diez, y tenés que mantenerlos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Diez?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Si ves que no dan, esto no lo das.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Tachó el texto argumentativo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Si aún así...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Tachó las oraciones coordinadas y las subordinadas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Si todavía...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hizo una línea transversal que abarcó los tres últimos módulos, que incluían a Saussure, Van Dijk, Barthes y Jakobson.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Pero las funciones del lenguaje, las tramas..!—repliqué yo, ingenua como buena novata, cuando la línea atravesó destempladamente  las tipologías.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Mirá, los docentes necesitamos trabajar—dijo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Tenía razón. La tenía. Lástima que la luz se terminara de ir, ahora sí completamente, y todo quedara a oscuras. Primero se escucharon unos chiflidos de festejo y unos trotes que bajaron las escaleras maltrechas a toda prisa. Luego unos pasos cansinos salieron a unírsenos al corredor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-4224051573302501655?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/4224051573302501655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=4224051573302501655' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4224051573302501655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4224051573302501655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/06/flexibilizacion.html' title='Flexibilización'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-2286473731182251893</id><published>2011-03-13T10:19:00.000-07:00</published><updated>2011-10-10T06:54:19.883-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Optimismo</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Siempre la he tenido vacunada, desparasitada, limpia y libre de pulgas, son las condiciones mínimas de higiene. &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;Aún así, el guardia parado al lado de la puerta me deniega la entrada. Ante mi insistencia manda a llamar a un encargado, el cual se muestra rígido y espontáneamente irritado ante mis súplicas. Eso que yo me he aprovisionado de un documento que he tenido la precaución de hacer firmar por &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;el veterinario. Es un papel que valida el estado antiséptico de la perra.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Al chico le hará bien acariciarla, piense en la zooterapia, que en países desarrollados se aplica sin mayores inconvenientes y con resultados increíbles—trato una vez más, apelando a su caridad.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;El hombre ya no me responde, tuerce la boca en una mueca de soterrado disgusto y se desaparece de mi vista, no sin antes ratificarle al custodio que no tengo autorización para entrar con ningún animal al nosocomio.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Ramona está sentada sobre sus dos patas traseras y me mira, aburrida. Le doy unas palabras de aliento y agita el rabo, barriendo algunas hojas secas.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Será mejor que se retire, señora—me dice el guardia, de brazos cruzados, antes de largar un escupitajo al piso. Cuando procuran un diálogo impersonal y gélido te tratan de &lt;i&gt;señora&lt;/i&gt;, estés soltera o tengas quince años de edad.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—La vereda es pública—reprocho.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Sí, pero usted tiene intención de ingresar.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Si contaran las intenciones todo el mundo iría preso.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;No quiero aclararle que a los ojos los tengo acá arriba, en la cara, y que su intención ha descendido bastante. Entonces lo veo salir a Pablo con una caja de tergopol y unas bolsas de color verde oscuro. Él me descubre con la perra y se hace el distraído, pero lo retengo del brazo. Debajo de esos anteojos de marco grueso Pablo ve muy bien.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Pablito...&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No se puede.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Vos conocés todas las entradas y los horarios más propicios. Si tengo que venirme a la madrugada...&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Estás loca.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Pablito...&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No sé qué le pasa a la gente, ¡me ve la cara...!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—De santo, Pablito.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Sí, seguro...—dice, con tono irónico y halagado—. Vení que te digo donde podés dejar a la perra.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Pablo, yo quiero entrar con la perra.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—¡Ya sé, y ya te dije que no se puede!—protesta, mientras mira para los lados, el guardia uniformado le devuelve una mirada de atenta supervisión.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Vamos a los bicicleteros—dice en voz alta, para que el oficial lo escuche—, así la atás a la perra, no puede quedarse esperándote en la entrada.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Y sin embargo ponen cada guanaco en la entrada...&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nos internamos por el camino pavimentado que se abre paso al lado de la puerta principal del hospital, son las cocheras, más adelante hay unos baños y el mentado bicicletero. Ahí también hay una puerta por donde entran y salen los empleados de la limpieza.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No te puedo prometer nada. Es cuestión de encontrar alguna ocasión, pero qué vas a hacer ¿te vas a quedar acá todo el día mientras?&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Creo que sí. ¿Sabés cuánto lo quiero a Nathaniel, Pablo?&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Ya sé, gringa, ya sé—dice,&lt;span style="font-size:0pt;"&gt; &lt;/span&gt;y me cierra la mano en el hombro—. Ahí adentro hay una pila de sillas plásticas, te voy a traer una.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Me la ofrece y me dice que, de haber algún momento favorable, alguna rara oportunidad, él me va a mandar un mensajito al celular, que esté atenta.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Así que me siento, con la esperanza de que la ocasión se presente y de que, en la medida de lo posible, no tarde demasiado tiempo. Por suerte hay una canilla a dos metros &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;porque la pobre Ramona en algún momento precisará agua. La insto a echarse mientras tanto, no me gusta que quede a la expectativa, como si hubiera una resolución y no una posibilidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Transcurre el tiempo, estoy agradecida de la sombra que proyecta este roble; no hace calor, pero el sol está potente. Observo con aburrimiento las sistemáticas salidas de los trabajadores, la mayoría urgidos de un cigarrillo. Los camilleros parecen siempre hiperactivos, debe de ser por la naturaleza del oficio. Los enfermeros prefieren salir a dúo, les gusta conversar, y los de la limpieza se encuentran fortuitamente y se ponen a chismear gustosamente mientras tragan alguna gaseosa o refresco frutado, son más proclives a tocarse cuando conversan.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;De tanto en tanto surge uno que otro visitante. Como es una puerta de servicio sólo asoman por accidente. Los vericuetos de este establecimiento hacen que los familiares de los pacientes se extravíen por los pasillos y terminen emergiendo por accesos laterales. Siempre algún enfermero o algún radiólogo repara en ello y reencauza al perdido en el laberíntico camino de regreso a la habitación del pariente.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;En eso, sin esperármelo, oigo la inconfundible voz de tía Martina. Viene con otra mujer hablando de Nathaniel, supongo, y de lo lamentable de la tragedia. La desconocida le cuenta acerca de las propiedades curativas de la mente, de cómo se han operado milagros de sanación por la simple voluntad del enfermo. Martina le contesta comentándole acerca de la inmejorable ventaja del optimismo y de cierto libro cuyo secreto estriba en conocer la manera de moverse por los túneles del tiempo. No entiendo bien, pero es algo así como una teoría de traslación cuántica que enseña que cada persona tiene varias existencias dependiendo de la dimensión que se visite. Están diciendo que es posible cambiarse de dimensión con la práctica y el ensayo. La mente humana es ilimitadamente poderosa. En alguna dimensión estamos con hijos; en otra, solteros; en otra, lisiados; en otra, exitosos y saludables... Yo ruego a dios, si existe, que no hayan ido con ésas a mi sobrino.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No sé por qué se lo tomó tan mal—está diciendo la compañera de tía Martina—, yo nada más quería ayudarle a sobrellevar la desgracia. Hay que escuchar a los demás, sobre todo cuando te están diciendo algo útil.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Siempre fue testarudo—contesta tía Martina—. Por eso terminó así.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Viejas de mierda. La tía Martina siempre con la misma cantinela, se conduele de todo el mundo y confunde la generosidad con la lástima. Las palabras &lt;i&gt;pobrecito&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;pobrecita&lt;/i&gt; no se le esfuman de la boca, le producen un deleite mórbido, y encima pretende que la miren bonito luego de las impertinentes condolencias que se manda. Esa boquita fruncida sonríe apretada, siempre fingiendo recato, mientras se regodea en lo que al otro le pasa. Y cómo le gusta ir a misa.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Los chicos nunca escuchan—prosigue la otra—. Luego se dan cuenta de lo importante que es prestar oído a lo que te dicen los más viejos. Yo nada más quería hacerlo sentir bien, convencerlo de que puede cambiar el estado en el que está. La fe lo es todo, hay que fomentarla. Fue esa enfermera metida la que lo puso en contra...&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Uno puede mover montañas con la mente, basta quererlo lo suficiente—dice tía Martina, con demoledora certeza, &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;y yo me pregunto si puede hacer tantas cosas cómo es que en vez de usar lentes del grosor de un dedo no se restaura la vista.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Miro a Ramona, dormida en el suelo duro, ella sí que no habla, ella sí que es una visita amena, más salubre que ese par de locuaces de lengua bífida. Pero no la dejan entrar. Habría que llamar al INADI, cómo es que pueden entrar las víboras y no los animales domésticos. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Justo cuando una de ellas está explayándose sobre las bondades del optimismo de manera hiperbólica, escucho el chicharreo de mi celular. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;Voy a asomar desde allá atrás de todo&lt;/b&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Así que clavo los ojos en el fondo semioscuro, allá donde se divisan unos ficus en maceta y unas luces encendidas porque ha comenzado a oscurecer. Pablo emerge, medio escondido, de &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;atrás de uno de los arbustos. Me hace señas para que vaya. Le esbozo un gesto de precaución señalando a las mujeres, pero desestima el caso con un movimiento de mano. Me levanto disimuladamente, hago como que le doy agua a la perra, que toma poquito, porque ha bebido hace un rato, y me voy arrimando a paso de paseo, distraídamente, hacia él. Tía Martina no me reconoce, no tiene los &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;anteojos; a la otra nunca me la presentaron.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;—Vení—dice—. Y cualquier cosa me seguís el juego, por favor, &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;si nos pescan voy a hacer como que no te vi. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Por supuesto, no te preocupes—le digo—. Podés sacarme a escobazos si querés, lo que no te puedo prometer es que no me vaya a dar un ataque de risa.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Atravesamos un pasillo cubierto de azulejos, una sala con bancos de espera, inhóspita, un pabellón de cuidados intermedios con las cortinas todas cerradas y otra sala, llena de instrumentos de limpieza, con fuerte olor a creolina. Aparecemos por el corredor donde están los cuartos de internación. Pablo agarra un carro de esos donde llevan el instrumental, sábanas y respaldos triangulares y me escolta. Ramona va tranquila olfateando el piso, ella podría rastrear nuestras pisadas por horas hasta encontrarnos. Ha olido a Nathaniel, porque se ha puesto &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;a jalar de la correa.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Espío antes de ingresar a la habitación, nunca se sabe si no hay una enfermera, o un visitante imprevisto. Nathaniel está solo y suelta un alarido apoteósico al descubrir a la perra, lo que hace que Pablo se me acerque furtivamente y con el dedo gravemente cruzado sobre la boca, igualito a la foto de la enfermera que en la sala de espera reza que hagan silencio, me chista &lt;i&gt;¡Shhh! ¡Shhh!&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Voy a quedarme de campana—promete—. Pero no hagan bullicio.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—¿Pero y si te necesitan y te llaman?&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Mi turno terminó hace media hora—retruca.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Yo he soltado a Ramona, que ha ido directo a las manos imperiosas de Nathaniel y está recibiendo una lluvia de caricias y &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;de besos. La cola animosa de la perra golpea con fuerza la mesa de luz de caño, no puede dejar de emitir ese agudo sonido nasal de recibimiento.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Sentate, Ramona—la regaño, y obedece, así la cola no golpea las cosas; su rabo es como las aspas de un helicóptero a punto de levantar vuelo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Gracias, tía Lali—me dice Natha, metiendo la nariz adentro de las orejas de Ramona.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No tenés que decirle a nadie que te traje a Ramona, Natha.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No, tía&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—¿Vino tía Martina a verte?&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nathaniel pone cara de fastidio, empieza a&lt;span style="font-size:0pt;"&gt; &lt;/span&gt;querer rascarse las piernas que ya no tiene y se larga a llorar.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No, mi nene, no llores.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Pero me pican.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Ya sabemos que es normal.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—¿Tía Lali, vos creés que si yo pienso fuerte las piernas se crecen de nuevo?—me pregunta, con los ojos llenos de lágrimas.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No, mi nene, no te van a crecer de vuelta. Pero no es tu culpa que no crezcan, las piernas no crecen.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—La tía Martina me dijo que yo tenía que pensar que iban a crecer y que tenía que decir un día, suponete un martes, tenía que decir que para el viernes me iban a crecer, y que así entonces me van a crecer... Y yo el martes pasado dije, pero no pasó nada. Yo le dije que las piernas no crecen, pero ella dice que es por eso que no me crecen, porque yo pienso que no.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nos miramos con Pablo y posamos los ojos en Natha, que no puede entender todavía con ocho años ni la terrible improcedencia de la gente, ni la involuntaria crueldad del optimismo. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No le des bola, Nathaniel—le dice Pablo, que es más práctico—. ¿Sabés quién es papá Noel vos?&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Sí—contesta Natha, con un mohín de superación—. Son mis papás.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Bueno, la tía Martina todavía no sabe. ¡No le vayas a decir, eh!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nathaniel abre los ojos grandes, de asombro y picardía.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—¿No sabe?—pregunta, fascinado.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No—afirma Pablo—. Preguntale, para que veas.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;La tía Martina es tan conservadora que si Natha le pregunta, de miedo a meter la pata le dirá que es un hombre viejo con barba, manirroto, que anda repartiendo obsequios  sentado en un trineo tirado por renos alados capaces de recorrer todas las casas de todos los niños del mundo entero en una fracción de segundo, seguramente incluyendo también a cada una de sus particiones cuánticas.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Pero ella dice que me van a crecer.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Mirá, Natha, es lindo creer en papá Noel—dice Pablo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Natha asiente con la cabeza, lo mira a Pablo con mucha atención.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Cuando la tía Martina te vuelva a decir así—le dice—, vos preguntale por qué no piensa fuerte fuerte que le van a crecer los dientes, así se saca los postizos.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nathaniel se empieza a reír, divertido. Es capaz de sonreír en los momentos más adversos, no necesita que vengan a enseñarle el optimismo. No ha sido la falla de su optimismo, ni la maniquea ley de atracción, lo que llevó a un borracho a las diez de la mañana a cruzar en rojo y a llevárselo puesto. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Cuando descubro a una enfermera parapetada tras la puerta, me alarmo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—No te preocupes, viene a avisar que ya llegan los demás.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Estoy segura de que ésta ha sido la enfermera que &lt;i&gt;les puso en contra&lt;/i&gt; a Nathaniel, porque está un poco incómoda y mira el piso. Han de haber discutido, y debe de tener miedo de que le asienten una queja. Los trabajadores nuevos tienen esa desconfianza, y los que vienen del norte, ese perfil bajo, ese temor casi patológico a mandarse macanas, algo bastante lógico si se piensa que están a kilómetros de la familia.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Si te plantan una queja, avisame—le digo a la chica, para que no se haga mala sangre.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Sí, es que ellas...—empieza, con un dejo salteño— estaban diciéndole al niño...&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Yo ya sé lo que le dijeron—la tranquilizo—. Menos mal que hay suero antiofídico en los hospitales.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;La enfermera sonríe medio abochornada. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;—Sí, sí hay—contesta.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;Nathaniel le da los últimos apretones a Ramona, mientras que ella se los retribuye lengüeteándole las manos.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; margin-bottom: 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-2286473731182251893?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/2286473731182251893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=2286473731182251893' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2286473731182251893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2286473731182251893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/03/optimismo.html' title='Optimismo'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-2393624159340536297</id><published>2011-02-06T08:04:00.000-08:00</published><updated>2011-02-06T08:11:09.005-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Convivencia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Discutían a viva voz como si lo estuvieran haciendo por dinero. Traté de aquietar las aguas diciendo que siempre es una de cal y una de arena, pero como no me escucharon —ya habían escalado a un nivel superlativo de la rabia— les dije que era como una de Florida y una de Boedo, en partes iguales. Una de ellas había empuñado el pisapapeles y la otra trataba de disuadirla con una verborragia incontenible, pero sin retractarse. Hay quién se atreve a hacer esto ante armas más letales que un pisapapeles, pero verdaderamente me movió a risa verlas tan empeñadas en destrozarse. Como si la causa lo acreditase. Hoy en día se batalla por motivaciones materiales, algún que otro episodio originado por el orgullo. Posesiones, siempre la lid es por posesiones, dominio, poder, en el último de los casos, venganza. Válgame con rencillas de causas nobles.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La una abría compulsivamente los libros y señalaba citas probatorias. La otra no hacía más que levantar más alto el pisapapeles de mármol y amagar a intervalos más cortos. Encarnizadas en la lucha conceptual, daban vueltas a la mesa. Les grité desde una distancia prudencial que no había forma sin fondo ni fondo sin forma, que depusieran las armas. Pero ni una cerró la boca, ni la otra bajó la piedra. Como si Esparta y Atenas se enfrentaran exponencialmente, la vi a la primera arrojar el pisapapeles y a la segunda refugiarse debajo de la mesa retrucando con refranes, citas y aforismos. Pero por favor, si es la cabeza también la que tiene que mover las manos, y si se las amputa, la hemorragia también la mata.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;“¡Terminen ya, por Dios, es una de Dionisios y una de Apolo!”, exclamé, tratando de ajustar la fórmula a la asignatura, intentando pensar de qué otra manera frenar la colisión, pero ya las veía erguirse frenéticas, como dos montañas a punto de impactar. La una tomó la pluma y la otra el papel y así siguieron la trifulca. La que antes tenía la piedra ahora erguía la pluma, miraba a su contrincante, que se quejaba de la desventaja del papel: “No me amagues con eso ¿no te has cortado nunca con papel?”, le dijo. La otra le respondió: “No, siempre me he hincado con plumas”. Se abalanzaron una sobre la otra y se tomaron como luchadoras de sumo. Sus fuerzas, análogas, se contrarrestaban, describían movimientos simétricos sobre la sala de piso de parqué. El desplazamiento hacia el sur que infligía la una, correspondía con exactitud a la distancia hacia el norte que lograba la otra.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;“¡Viceversa!”, repliqué yo, para que les valga a ambas. Y de aquí a tirarse con reglas, y de allá con alas. Y de aquí con Aristóteles y de allá con Platón. Todos los antípodas posibles aprendieron a volar como misiles, ajenos a las leyes de balística o muy de conforme, dependiendo de quién los aventara. Era una perfecta manifestación de antítesis. Derecha, izquierda. Blanco, negro. Aristocracia, plebe. Urbanismo, ruralismo. Laconismo, minuciosidad. Inspiración, trabajo. Improvisación, reglamentarismo. Dulzura, indolencia. Denuncia, apología. Concesión, refutación. Poética, prosaísmo. Diplomacia, grosería. Lectura, escritura. Fuerza, maña. Inteligencia, destreza. Precisión, vaguedad. Neutralidad, regionalismo. Minimalismo, saturación.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;“¡Bueno basta, es la mitad de cada cosa!—exclamé, hastiada—. ¡Traten de darle cabida a todas las posibilidades!”&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Voltearon sus rostros hieráticos hacía mí, yo que me estaba acostumbrando a la evasión. “¡Demócrata!”, me espetaron, asqueadas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La repentina concordancia me dio miedo, más miedo que todas las discrepancias juntas. Así que las agarré del brazo y las devolví al placar, de donde no he vuelto a sacarlas. Continuamente se escuchan  ruidos bélicos, disputas y rugidos; gritos, lamentos, órdenes y rezongos. A veces, muy de vez en cuando, se quedan extrañamente calladas. Entonces tomo las llaves  y me ausento por un tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-2393624159340536297?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/2393624159340536297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=2393624159340536297' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2393624159340536297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2393624159340536297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/02/convivencia.html' title='Convivencia'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7610272547848649568</id><published>2011-01-31T04:10:00.000-08:00</published><updated>2011-02-02T11:19:22.784-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>La Ley</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hace un puñado de años, en el sur de India, existía un joven que renegaba de La Ley. No obstante su rebeldía, había sido criado en ella y no paraba de justificarse ante cada acto irreflexivo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Así, una tarde posterior a una lluvia torrencial, tomó la vieja cuchilla de jardín y se encaminó a su huerta. Había en torno a sus lechugas un centenar de gordas babosas. Se acercó, eligió  la primera al azar y la cortó al medio. El animal soltó su contenido verdoso y retorció un poco sus partes seccionadas. El joven ha debido experimentar un inconsciente remordimiento, porque dijo, en tono de escarmiento:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡No te habría matado si no hubieras venido a comerte mi comida!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Miró a la segunda, la huerta pululaba de babosas. Se agachó y con movimientos raudos la rebanó en cuatro partes. Quería que muriese más rápido que la primera, no le agradaba verlas retorcerse.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡O ustedes o yo!—exclamó, partiendo al medio a la tercera.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Lo mismo le había sucedido con las hormigas, con los caracoles, con los pulgones, con las cochinillas y con las langostas. Pero las babosas parecían no tener límites. Reaparecían después de las lluvias, en grandes hordas, y hacían estragos en poco tiempo. No respondían satisfactoriamente a los repelentes.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Malditos moluscos gasterópodos!—chilló de pronto, había dedicado unos cuántos días a la búsqueda de información. No había logrado dilucidar qué tipo de almas van a parar al reino de los moluscos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Cobardes invertebrados, ustedes no pueden hacerme nada!—gritó, envalentonado al ver a una corajuda que trataba de cruzar el perímetro de sal que protegía un almácigo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Te achicharrarás, te achicharrarás, como un caracol!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En efecto, la babosa empezó  a deshidratarse y a arquearse, agónica.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Más decidido, menos temeroso de represalia alguna, sacudiéndose las supersticiones, empuñó el cuchillo y con gran energía, tajeó sistemáticamente a todas las babosas. Quedó un tendal gris y blanco, porque algunas expiraron panza abajo y otras, panza arriba.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Animales perniciosos...—rezongó—. No sirven por su carne, no sirven por su belleza, no tienen ojos hábiles para apreciar la naturaleza, pero sí boca golosa para destruirla... No merecen justicia, no hay Karma que las vindique, carecen de espíritu, no tienen si quiera una pizca de ingenio que les permita defenderse.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Con los brazos cruzados miró el holocausto viscoso que se expandía sobre el césped y sobre la tierra desnuda a los laterales del camino que atravesaba el jardín. El temor era inconsciente, por fuera estaba satisfecho. El Karma no existía. Las jerarquías excusaban el exterminio.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Una babosa es una babosa—sentenció—, un hombre es un hombre.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Reculó dos pasos para calcular la magnitud de la masacre, pero su pie dio con una resbalosa sobreviviente. Manoteó el aire infructuosamente, y cayó de espaldas, en seco. Su cabeza acertó en la piedra maciza que utilizaba por las mañanas para afilar las cuchillas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7610272547848649568?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7610272547848649568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7610272547848649568' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7610272547848649568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7610272547848649568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/01/la-ley.html' title='La Ley'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-4885969318216762324</id><published>2011-01-21T18:31:00.000-08:00</published><updated>2011-01-21T18:40:02.706-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Fugitiva</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;La idea se me había escapado en una curva, cuando doblé a mano derecha, y no podía recuperarla. Me había emergido de la nada, en un semáforo. No conservaba de ella el menor detalle, ni tan solo una imagen, que bastaba para traérmela de vuelta. Eso por no cargar con la libreta, aunque, de haberla cargado, lo más probable es que no me hubiera percatado de que la tenía en la guantera y entonces lo mismo hubiera dejado a mi negligente memoria el asunto que acababa de surgirme.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Lo peor es que se me calentaba la sesera de tanto maquinar, de tanto hurgar entre las neuronas, porque, por experiencia sé, que peores resultados se consiguen al tratar el rescate con más tiempo de olvido. Por eso la obsesión. Es como una paranoia implacable, como cuando se te va una palabra, un vocablo que te cae como anillo al dedo en esta oración y te lo han raptado de la mente, te lo han quitado de un sopetón, y no es lo mismo este sinónimo, porque los sinónimos son conceptos similares, no  idénticos, y aparte está la música de la prosa, la respiración, la verosimilitud que se sacrifica al poner este otro término más rebuscado o menos preciso. Además ya es una cosa personal con la palabra misma, ya hay que hallarla porque no puede ser que se escurra, porque no puede ser que se resista, las negativas siempre enardecen, y punto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Entonces, me sobrevino una imagen vaga, que no era la de la susodicha idea en fuga, sino la de lo que estaban mirando mis ojos cuando la concebí. El semáforo. Trataba de evocar la ocurrencia y se me estampaba el semáforo que había mirando con las pupilas ausentes, fijas en él, que de tan lejanas ya lo habían perdido de vista y por eso el bocinazo. Ese bocinazo tuvo la culpa del extravío de las musas, las muy sensibles se espantan como pajueranas. Tenía que volver hasta el semáforo aquel, a ver si, de quedármelo viendo nuevamente, retornaba lo perdido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;No es una cuestión de dinero, que para dinero el producto de la pluma de un consagrado. Tampoco es una cuestión de identidad, mis cuentos son ficcionales, carentes de alter egos.  No pierden mis lectores, porque son pocos y, a menudo, nadie. Y no se pierde un hijo, porque la producción literaria o cuasi literaria, para no caer en la soberbia de creérmelas, no es un hijo, amén de que a muchos les guste llamarles así simbólicamente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Doblando por Corrientes retorné a Yrigoyen, con deliberada lentitud, la suficiente para dar tiempo a cambiar del verde al amarillo y del amarillo al rojo. Intenté abstraerme, olvidarme de que estaba allí para recuperar algo. Traté de ganar el estado despreocupado que tenía cuando me visitó la musa. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No hay que recuperar lo imaginado, hay que volver a imaginarlo&lt;/span&gt;, pensé. Recordé que había sacado un cigarro de la cajetilla, y que lo había devuelto inmediatamente por falta de encendedor. Repetí la maniobra. Al hacerlo, redescubrí la hoja en la gaveta, una anotación mía, vieja, ilegible, algo que garabateé con el fin de retener, pero que, dado el torpe resultado del grafismo (porque mis ojos estarían puestos en el tránsito) terminaba siendo inútil.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Levanté la vista, y ya había agarrado el camino perdido, reincidía en la misma secuencia de pensamientos, tarde o temprano iba a dar con la noción descarriada, hay una cosa así como secuencia infalible de hechos, una zanja ineludible, un deja vu perfecto. Así que ahí estaba la huella de la musa, sus manos por fin abriéndose en actitud de entrega. Metáforas. Lo que hice fue colgar de nuevo mis ojos del semáforo, me lo quedé viendo hasta alienarme, y me sobrevino otra vez el argumento:  era una historia que trataba de una historia que se olvida cuando un bocinazo exhorta a arrancar, y hay que volver por ella al punto exacto de partida. Un imposible, porque  esa combinación única de factores que la generaron, jamás se repetirían. Aunque existan excepciones.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Duré solo unos segundos con la satisfacción en la mente, el lapso que media entre el arribo de la idea y el bocinazo desertor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-4885969318216762324?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/4885969318216762324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=4885969318216762324' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4885969318216762324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4885969318216762324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/01/fugitiva.html' title='Fugitiva'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3805547683704128313</id><published>2011-01-12T18:42:00.000-08:00</published><updated>2011-01-12T19:01:03.966-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>El enfermero de los lentes rotos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La enfermera se detiene molesta con la jeringa levantada, la paciente no quiere ser inyectada en la barriga. El otro enfermero, al que ha llamado para que la ayude a convencer a la chica de quedarse quieta, la mira con hastío. Falta una hora para acabar el turno y tienen hambre, ambos, lo que los vuelve intransigentes.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—La razón por la que quiere inyectarme eso en la panza, según usted, es porque allí no duele. Entonces, yo le digo que prefiero el dolor. Inyécteme en el brazo, si me duele es cosa mía.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Creo que no se va a dejar—dice el petiso.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La enfermera coloca la jeringa cargada en la bandeja de acero y se la pasa al enfermero, para ver si él sí puede, pero la paciente se pone en guardia:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Quiero al enfermero de los lentes rotos!—replica, impredeciblemente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los otros dos se quedan pasmados, se miran entre sí, se encogen de hombros. Parece que el aludido no es uno de los más populares precisamente, ni de los más bonitos, y que la situación se aleja de lo cotidiano. Tal vez hasta estén celosos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Creo que se refiere a Pablo—dice uno.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Lo voy a buscar—responde la otra.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En pocos segundos el solicitado aparece tras la puerta con sus anteojos de puente grotescamente parchado. Se muestra desconcertado, así que sus colegas le explican el conflicto antes de irse y le transfieren la bandeja con la aborrecible jeringa. Aún habiéndolos escuchado, no entiende qué diablos tiene que ver él en el asunto. La única persona que queda en la habitación es la que está en la cama cubriéndose el vientre con ambas manos, nerviosísima.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Qué pasó? ¿Qué pasa?—pregunta, confundido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Me ponés la heparina en el brazo, por favor?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Claro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El enfermero tantea el hombro endurecido de anteriores aplicaciones, sabe que la aguja atravesará la dureza y dolerá demasiado. El otro brazo está igual. Pero comprende que haya personas que prefieran el dolor a la impresión de ver clavársele en la panza cuatro centímetros de aguja.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Te va a doler, respirá hondo—advierte, y empuja la jeringa.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La chica traga saliva, voltea el rostro, y después le agradece, mientras él le aprieta el algodoncito y se lo fija con cinta.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Me estás agradeciendo por hacerte doler—bromea, con una sonrisa que no es forzada ni afecta cortesía.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Te estoy agradeciendo por no darme motivos para tener pesadillas el resto de mi vida—alega ella.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Entonces él asiente y piensa, una vez más, como de rutina, que todos los días se aprende algo nuevo y que quizás su tarea en ese hospital no sea tan intrascendente, después de todo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3805547683704128313?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3805547683704128313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3805547683704128313' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3805547683704128313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3805547683704128313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/01/el-enfermero-de-los-lentes-rotos.html' title='El enfermero de los lentes rotos'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6381823771929430348</id><published>2011-01-02T09:24:00.000-08:00</published><updated>2011-01-06T19:38:40.427-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>El alumno particular</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Por teléfono la madre había sonado convincente, pero la señorita Esther no podía más que hacerse a la idea de que, una vez más, le habían mentido o le habían tomado el pelo, pues ni la carpeta del chico estaba completa, ni el libro de ejercicios terminado (qué decir, no había sido estrenado siquiera) y la temática de evaluación era, más que imprecisa, improcedente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Repetición?—preguntó, confusa, al alumno que acababa de sentarse a patas sueltas sobre la silla, y la miraba aburrido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí, profe.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Te toma &lt;i&gt;repetición&lt;/i&gt;?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí. Repetición de curso.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Esther se pasó la mano por el pelo con un mohín anodino, típico del que intenta reprender una travesura ingeniosa, y puso las manos sobre la mesa en un gesto de impotencia. Estaba habituada a que la tomaran por maga.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No hay libro de temas, ni temas de evaluación consignados—suspiró, corriendo las dos hojas que constituían la carpeta de clases; escudriñaba en los bordes, huérfanos de escritura, la identificación.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Me llamo Lautaro—facilitó el chico.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Lautaro..., hay dos hojas, y lo único que tienen es un ahorcado sin terminar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Es que tocó el timbre.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La mujer se levantó y tomó la agenda telefónica. Manejaba la situación con tanta naturalidad que a él lo frustró un poco. La vio preparar una lapicera y blandir una hoja impresa antes de descolgar el tubo del teléfono.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Cómo se llama tu profesora.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El chico no sabía, o simulaba no saber, si le hubiera preguntado la edad, también la habría desconocido. Así que tuvo que llamar a la escuela, la madre había proporcionado el nombre del establecimiento, al menos contaba con ese dato, bastaba con pedir por la docente que llevaba el sexto año. En pocos segundos, Esther precisó la fecha del examen, la temática y la nota que debía alcanzar su estudiante para pasar la asignatura. Acto seguido, revolvió una gran pila de papeles, extrajo un volumen de gramática, unas hojas en blanco y dos biromes. Le tendió unas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Para empezar, yo te voy a dictar los verbos conjugados y vos los vas a escribir en infinitivo, y en paréntesis aclarás sin son de la primera, segunda o tercera conjugación. ¿Estamos?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El adolescente se reincorporó del asiento desganadamente, colocó las manos cruzadas en la mesa y la miró fijo:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No se moleste, profesora.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Esther frunció los labios y le empujó la hoja y la lapicera, exhortándolo. Pero él se echó nuevamente hacia atrás, sacó del bolsillo un ipod colorido y se colocó los auriculares en las orejas a modo de tapones. El volumen debió de estar realmente alto porque ella pudo reconocer la canción.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Asertiva, pero controlada, le quitó el aparato y lo plantó en la mesa de modo inflexible.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Te ha pedido todo el programa. Una semana es poco, y te quedan tres días.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Profesora...—resopló el alumno, con una cara semejante a la de ella cuando vienen a aprender para mañana la acentuación de esdrújulas, graves y agudas sin siquiera saber separar en sílabas—. Yo no voy a aprobar esta materia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Eso déjamelo decir a mí, para pesimismo tenemos tiempo. Primero te hago unos ejercicios para testear en qué estás flojo, empezando por lo más básico...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Usted no entiende. Yo no quiero aprobar esta materia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La docente se echó ligeramente para atrás, si hubiera estado sola, se habría encendido un cigarro. Moderada como siempre fue en todos sus actos, el desconcierto no tenía cabida.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Quién tomaría una decisión tan perjudicial para sí mismo?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Es una venganza.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Una venganza?—replicó ella—. ¿Contra vos mismo?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Contra mi padre, maestra. Me voy a llevar las doce materias, lo tengo decidido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En esta instancia,  la mujer no pudo reprimir una interjección desaprobatoria, una mezcla de lamentación y aburrimiento, que no de asombro, parecida a la de quien ve con cierta frecuencia quemar dinero en los alrededores de una villa miseria. Los dos, diferentes en todo, se quedaron mirando un tiempo largo a los ojos sin intercambiar palabra. Hasta que el chico arguyó:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Quiere que estudie Abogacía.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Es una carrera muy promisoria—especuló la docente—. En buena hora que están dispuestos tus padres a costeártela. ¡Todo un privilegio!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El muchacho la miró con desazón, quizás tachándola de su lista de personas tolerables. No obstante, Esther había entendido, nada más que tenía la irritante costumbre de corroborar por medio del contraste. ¿Qué usuario asiduo del idioma no infiere lo no dicho? ¿A qué clase de docente de Lengua se le pasaría por alto? Es sólo que Esther siempre fue una persona circunspecta, prudente en todo, no osó nunca adelantarse ni sacar conclusiones apresuradas. El chico la estaba odiando internamente, ella lo supo, los enojos precipitados develan los infiernos internos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No te gusta la carrera, ¿verdad?—inquirió con tristeza.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Una mueca de asentimiento dio la respuesta. Había como una chispita en los ojos del adolescente, un centelleo que se encendía ante los estímulos, ante los posibles socorristas. Toda su expresión era un s.o.s que a duras penas podía camuflar. Y quería hacerlo, desesperadamente. Parecía ser la clase de hijo criado en el orgullo, un joven a quien rogar le significaría un tremendo achaque a la dignidad. Ella pensó que no tenía hermano.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Y le dijiste a tus padres?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—A mi viejo, miles de veces. Pero no le importa. Quiere que estudie eso o que me ponga a trabajar. No va a costearme otra cosa—se acomodó un mechón que no se había movido de su sitio.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Y tu madre?—indagó, curiosa por la omisión.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ella lo agarró a las piñas varias veces. Anoche le vació una botella de aceite. Frío, si no lo hubiera quemado. Pero por más que no lo quemó le manchó la camisa preferida, y lo hizo perder tiempo. Estuvo más de dos horas en la ducha, bañándose. Cuando salió todavía olía a aceite. Era el aceite de las sardinas ¿entiende?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los ojos de Esther se abrían progresivamente, cada vez un poquito más. Hacía fuerza con las cejas para tomar dimensión de los hechos y encontrar el procedimiento a seguir.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No le hace caso a mamá, es un hijo de puta—concluyó él.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La profesora dio una imperceptible sacudida de cabeza ante tales palabras, reprensibles siempre en su presencia, ahora le parecían adecuadísimas. Si no fuera porque en el club del frente había fútbol y, cada tanto, los hinchas vivaban los goles y explotaban petardos, o se insultaban creativamente, la escena hubiera semejado al minuto de silencio dedicado a un finado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Mire, profesora, usted póngase la pava para el mate y vaya a hacer sus cosas nomás, yo, cuando sea la hora, me retiro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No, no... Es que no puedo hacer eso, querido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Si prefiere que la mire sin escucharla... Pero acuérdese que quise ser honesto con usted.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Ella se lo quedó viendo otra vez, con los ojos entornados, como si estuviera lejos, a cien metros de distancia. Hubiera replicado de buena gana &lt;span style="font-style: italic;"&gt;y qué se supone que tengo que hacer yo ahora&lt;/span&gt;, pero le pareció despreciable la actitud, pues la implacable propiedad empática le opuso tajantemente: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;qué se supone que tiene que hacer él ahora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Profesora, por lo que más quiera, no se preocupe.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;No había correspondencia entre la frase recién articulada y la expresión del rostro. Entre el pedido lingüístico de evasión y el desesperado comunicado gestual, Esther sabía bien a cual atenerse. Hay cosas difíciles de impostar. Así que se resignó a meterse, una vez más, en problemas. Cogió el teléfono y discó el número que hacía unas horas había apuntado en un papelito. Al poco, la madre de Lautaro se apersonó, dramática y locuaz.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Ay, si yo sé que no hace nada, es un vago, sí, nada más trate de ayudarlo...! Usted sabe, los chicos de hoy en día, con la computadora encendida las veinticuatro santas horas... y los mensajitos de texto, con el celular que no se les cae de la mano... plip plip plip&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Mire, señora, aquí no hay un problema pedagógico, hay un problema volitivo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La madre enmudeció repentinamente, encaró a la interlocutora con ojos de no entender nada.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Un problema de voluntad, quise decir.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ah, sí, sí, es lo que le estoy diciendo, ellos prefieren estar sentaditos jugando los jueguitos de la computadora, ¿y después? Después hay que joderse. Todos somos hijos del rigor, por eso digo que no le afloje, rigor, profesora, a ellos les gusta estar con el telefonito todo el día, hay que incentivarlos a estudiar, hay que motivarlos a hacerlo, hay...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Señora...—cortó la docente, curtida de que los padres pretendan enseñarle  de didáctica todo el tiempo—. No es esa clase de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;involuntad&lt;/span&gt;, si cabe el término. Es una negación manifiesta. Su hijo, acá presente, no está dispuesto a pasar ninguna materia este año, ya sea que esté o que no esté en condiciones cognitivas para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Ninguna!—se escandalizó la madre y, volteando hacia su hijo—. ¡Cómo que no querés pasar ninguna materia vos!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Si hubiera sido de noche, el cri cri de los grillos se habría escuchado a la perfección, pero,  como era de día y el club del frente permanecía repleto, lo que restalló de fondo fue el estridente lamento de los hinchas tras el fracaso de un gol.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Pero si el padre le dijo ayer clarito, bien clarito le dijo, que no le iba a pagar la universidad si le quedaba una sola materia por rendir!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Creo que exactamente por ahí viene la cosa, señora...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Sí, sí... ya sé lo que le habrá contado...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Bueno, este es un problema de índole familiar... Yo le puedo pasar el número de un profesional que es idóneo en este tipo de... Yo no puede hacer ninguna otra cosa, señora, eh...&lt;br /&gt;Desde su aislamiento mental, en la silla, el chico emitió un ostensible soplido de decepción. La profesora le devolvió una mirada de nulidad, como excusándose. Entonces él se levantó del asiento y se dejó caer con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Yo no me voy de acá—decretó.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Qué decís, Lautaro! ¡Pero vos nos querés volver a todos locos!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Yo? No, madre, ustedes ya están así desde hace tiempo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Qué? ¿pero qué es esto, Lautaro? ¿Qué pretendés?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Es un asentamiento de protesta.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡¿En la casa de la maestra particular?!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Qué sitio es mejor?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La señorita Esther se quedó impávida, nociones legales y morales se le mezclaron a un tiempo en la cabeza mientras trataba de identificar el modo adecuado de proceder. Siempre necesitaba pensar muy bien en todo antes de hacer nada, era meticulosa y sensata, muy estructurada, obsesiva como muchas solteronas. Necesitaba serlo, en sus primeras prácticas había tenido problemas por tomar del brazo a un alumno que se negaba rotundamente a entrar al salón de clases. Casi le retiran el título por eso. Las leyes actuales son muy injustas con los docentes, les cargan la responsabilidad neta de lo que le suceda en la escuela al alumno durante su clase, pero no les dejan campo de acción para maniobrar ante la indisciplina o la flagrante violencia en los cursos con problemas de conducta.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Con la policía capaz me sacás, Otilia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Pero Lautaro, no seas ridículo!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Yo?—recriminó el chico, señalando los zapatos de taco altísimo y cuerina aleopardada que calzaba la madre, en cuya hebilla plateada colgaban unos pompones azules con lentejuelas pegadas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Y todo esto porque no querés Derecho. Si sabés que tu padre es terco como un burro. Pero entonces qué querés estudiar. ¡Qué!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Botánica, mamá, ya te lo he dicho.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Válgame Dios! ¡Hijo, si esa es una profesión de... de...!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La docente captó a la perfección lo silenciado y trató de interrumpir para desviar lo que se avecinaba, pero la madre elevó la voz y el chico demandó la completud de la frase. Una suerte de careo provocador tuvo lugar en la salita, hasta que la madre soltó:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Una profesión de maricas!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Esther se tocó la frente, contrariada. No soportaba la ceguera de los padres, la violenta represión hacia aquellos aspectos que no les agradaban de sus hijos, la suplantación de lo que eran por lo que podrían llegar a ser, la tiranía que a menudo ejercían y la jerarquización estereotipada de profesiones que tenían habitualmente impresa en la cabeza como un sello imperial. Pensó que ésta, sin duda, era la madre más ciega que había visto en toda su trayectoria docente. Una ceguera adquirida, de esas que no cuentan con muchos atenuantes.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Bravo, mamá, lo has dicho—balbuceó el chico.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Todo se sumió en un silencio avieso. Esther, que no sabía cómo proceder, estaba absolutamente abducida de su rol. Sabía que ponerse del lado del chico la dejaba frente a los ojos de los padres como una irresponsable, pero a veces los chicos tienen razón y a manotazos buscan la injerencia de los demás. Esther era la más responsable de entre sus colegas, y eso la empujaba, precisamente, a tomar cartas en el asunto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Creo que voy a tener que llamar a un trabajador social—dijo la una.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡No!—chilló la otra—. Yo soy la madre, ¿usted qué se cree, que no puedo llevarme a mi hijo a la rastra si se me antoja?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Yo creo que no.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Ah sí?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La madre, con los brazos en jarra, y un ímpetu desafiante, soltó unas cuántas groserías. Después, llamó al marido por teléfono, a los gritos. Le explicó la situación en verdadero estado de alteración. Él se presentó en un santiamén, con el rostro rojo de rabia y la resolución de un vikingo importunado a la hora de comer.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿Pero qué escándalos son estos, Lautaro?—y dirigiéndose a la docente—. Y usted, señora, ¿que no tiene que hacer ninguna otra cosa en vez de andar apañando estas conductas?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—La verdad que no. Hoy era mi día libre.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Ah... ¡Ya veo!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Creo que su hijo tiene mucho que decir, quizás en casa no sea escuchado como corresponde y por eso se vea obligado a recurrir a otros medios de expresión...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Qué medios de expresión ni qué carajo! ¡Falta nomás que se le antoje hacer poesía!—explotó el padre, dando un puñetazo a la mesa, por el cual tuvo que disculparse casi simultáneamente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No se preocupe por mi mesa, Ojeda. Sabe, creo que la carrera de Botánica es una buena elección para su hijo... y en cuanto a la poe...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¿¡Botánica!?—gruñó el padre otra vez, aplicando otro duro golpe a la madera aglomerada.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La esposa ya había entendido y se había quedado ensimismada procesando la vieja novedad. Parecía que fuese demasiado para ella. Hay cosas que no son evidentes para todos los ojos. El padre, a juzgar por la contracción del rostro, estaría yendo por el mismo camino. Meneó la cabeza antes de clamar, defraudado:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Eso no es una carrera, es una afición de putos!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Una sonrisa avergonzada, de media boca, relució por unos segundos en la sobria fisonomía del adolescente. La cara del padre se apagó al notarla, repentinamente, como si una necrosis hubiera operado de súbito sobre sus tejidos; recaló en las pupilas del otro, para corroborar la inadmisible sospecha. Un solo hijo, uno solo, y no lo conocía.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;No hubo más palabras. La mujer agarró del brazo al marido y lo sacó de la casa sin jalonear, como si se tratase de un robot, lo condujo hasta el vehículo y cerró la puerta. Después subió del lado del volante y, aunque tardó en arrancar, dobló finalmente la esquina para remontar la calle.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El alumno parecía haber cambiado radicalmente sobre el asiento. Había una débil capa líquida sobre el cristalino de los ojos, una inseguridad que ahora no tenía miedo de emerger. Sonrió con fastidio, esta otra máscara era más inocua y menos trabajada que la que acababa de caer.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—No se preocupe, maestra, para mañana ya se les habrá pasado—dijo finalmente—. ¿Me puedo quedar en su casa mientras tanto?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6381823771929430348?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6381823771929430348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6381823771929430348' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6381823771929430348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6381823771929430348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2011/01/el-alumno-particular.html' title='El alumno particular'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-4658147745877540755</id><published>2010-12-24T07:15:00.000-08:00</published><updated>2011-03-13T14:16:31.177-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>La santa paciencia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Fue a comprar un paquete de yerba, pero en vez de ir recto, torció hacia el stand de toallas. Hizo tour por el supermercado y terminó con el carro repleto. Tuvimos que hacer cola en la caja normal, cuando pudimos haber ido por ese paquete y despacharlo rápidamente en la caja dispuesta para pocas unidades. Luego se queja de que no llega a fin de mes y tengo que hacerle de psicóloga, escucharle todas sus insatisfacciones materiales.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Su esposo es igual. Al rato nomás llegó, y propusimos un asado, aprovechando que estábamos los cuatro. Para eso se necesitaba ir al súper otra vez, comprar la carne y alguna bebida. &lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;&lt;br /&gt;....&lt;/span&gt;Agarraron para el lado de la vajilla y cargaron tazas, cacerolas, vasos y hasta una pava chiflona. Eso, después de pasar media hora en la elección de tamaños, precios y calidades. Y nosotros parados al lado esperándolos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Reanudamos la marcha por el mercado como una romería, a paso de penitente y con paradas de lechero. Iban con los ojos fijos en los estantes y todo les llamaba la atención y les despertaba ganas de comprar; se notaba mucho cuando se contenían de hacerlo. Y no es que nuestros compañeros hayan tenido justo la necesidad imperiosa de equipar un refrigerador famélico. No. Su carro iba lleno de objetos secundarios, cosas que pueden aplazar su compra, posponerla para cuando anden sin nosotros.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Después, por supuesto, sacaron la tarjeta de crédito, la cual estaba atiborrada. Ofrecieron otra, y tampoco había crédito vacante en ella. Tras la tercera, que rebotó impiadosamente, no les quedó alternativa más que pagar al contado. La cajera los miró hastiada cuando empezaron con que no les alcanzaba el efectivo; comenzaron a discutir por el producto del cual se desharían. Como no se ponían de acuerdo entre dejar las pinzas de hielo o el barredor de pelusas, nos ofrecimos a contribuir con lo que les faltara; siempre nos vemos y ya tendrían oportunidad de devolvérnoslo. Resultó que, como íbamos nomás por una cosas, no habíamos cargado con más de sesenta pesos, y lo que había quedado no les alcanzaba para saldar el faltante. Así que  retomaron la pelea, al frente de una cola interminable de gente: que si las pinzas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tramontina&lt;/span&gt; o que si el barredor de pelusas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diverot&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Madre mía. La gente empezó a putear y a venírsele a la pobre cajera, que era novata y no sabía bien qué hacer. Con eso de que el cliente siempre tiene la razón... ¡Y hay que ver cuánta más razón tiene en los pueblos chicos!&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hasta que la empleada de la caja vecina cerró momentáneamente su puesto para socorrer a la colega.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.... &lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt; 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 &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal"; 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Se los retiró con amabilidad de maestra jardinera, y los conminó:&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.... &lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;—&lt;/span&gt;Esto queda guardado en la caja por doce horas, es un favor que les hago, ya que no dejan seña.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Se ve que doce horas después seguiría estando ella, porque no anotó los nombres de los compradores y guardó las pinzas y el quita pelusas en un recodo debajo de la caja, confiándolos a su memoria, tras retornar a su asiento y abrir nuevamente el flujo de gente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Rodolfo y Lía se habían quedado frustrados como alumnos a los que la maestra les ha quitado el celular por interferir con la clase. Pagaron el increíble monto de mil quinientos pesos y resolvieron irse a la casa, pues ya habían transcurrido tres horas desde que propusimos el asado, tenían todavía que comprar muchos obsequios y no les parecía adecuado almorzar a las cuatro de la tarde ¡y sin postre!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-4658147745877540755?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/4658147745877540755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=4658147745877540755' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4658147745877540755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4658147745877540755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/12/la-santa-paciencia.html' title='La santa paciencia'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5522190658359805636</id><published>2010-12-21T17:30:00.000-08:00</published><updated>2010-12-24T07:06:48.402-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/artículos)'/><title type='text'>Una más</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Ciudad Juárez es una localidad situada en el estado de Chihuaha, México. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una más &lt;/span&gt;es lo que gritan en coro, semanalmente, un grupo inmenso de mujeres activistas cada vez que aparece una nueva víctima.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Esta entrada  puede hacer daño a las personas sensibles, pero no puedo dejar de hacerla. Sucede que ando siempre viendo películas y me topé con &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/%3Cobject%20width=%22640%22%20height=%22385%22%3E%3Cparam%20name=%22movie%22%20value=%22http://www.youtube.com/v/9IFFSsKBRtI?fs=1&amp;amp;hl=es_ES%22%3E%3C/param%3E%3Cparam%20name=%22allowFullScreen%22%20value=%22true%22%3E%3C/param%3E%3Cparam%20name=%22allowscriptaccess%22%20value=%22always%22%3E%3C/param%3E%3Cembed%20src=%22http://www.youtube.com/v/9IFFSsKBRtI?fs=1&amp;amp;hl=es_ES%22%20type=%22application/x-shockwave-flash%22%20allowscriptaccess=%22always%22%20allowfullscreen=%22true%22%20width=%22640%22%20height=%22385%22%3E%3C/embed%3E%3C/object%3E"&gt;Traspatio&lt;/a&gt;, &lt;/em&gt;un film que ilustra de manera  cruda la realidad que toca vivir en Ciudad Juárez, una realidad en la que mueren muchas personas, algunos son narcotraficantes y otros son los que no se avienen a pagar las cuotas que los narcos les demandan a cambio de no atacarlos, y esta última semana hasta los &lt;a href="http://www.infobae.com/mundo/551782-101275-0-En-Ciudad-Juarez-ahora-los-narcos-amenazan-los-docentes"&gt;docentes de una escuela han sido amenazados.&lt;/a&gt; El chantaje, el miedo, las coimas y la violencia son moneda corriente.Pero no sólo hay riñas de drogas y de mafiosos que se ejecutan entre ellos, Juarez es conocida por el crimen sexual contra mujeres jóvenes, que nada tienen que ver con las drogas y con las mafias, con el tráfico ilegal o con otro tipo de actividades delictivas. El Bajo Juárez es la ciudad del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Femicidio"&gt;feminicidio&lt;/a&gt; por antonomasia (al que no esté de acuerdo con el término, favor de no opinar)&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Después de ver la película y, a pesar de que ya había visto uno que otro documetal alguna vez acerca del tema, me quedó la inquietud y vi alguno que otro avance más actualizado. En youtube está todo, en el video club, al menos el de esta ciudad, no hay nada, por lo tanto, justifico para los fines de difusión que se tome de internet documentales y videos subidos a tales efectos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Resulta que, minutos después, encontré una noticia reciente: una de las madres que reclamaban justicia por su hija asesinada acababa a su vez de ser ejecutada a quemarropa enfrente del Palacio de Gobierno donde reclamaba. Era uno de los casos más resonantes, no porque la niña muerta tuviera algo distinto de las otras, sino porque su madre había sido capaz de perseguir al asesino y no amedrentarse ante las amenazas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En abril de 2010 la justicia absolvía al asesino CONFESO de su hija, aquél que ella misma había rastreado hasta dar con su paradero, aquél que había confesado finalmente dónde había sido enterrado el cuerpo sin vida de la menor de apenas 16 años de edad, Rubí Escobedo. Ella había tenido que detenerlo porque la policía nunca había detenido a nadie, ni hecho nada. ¿Quién que esté pagado para no moverse va a abandonar el sedentarismo?  Leyendo el libro de Matias Alinovi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Historia Universal de la Infamia Científica&lt;/span&gt; leí: "Se puede perdonar la impericia, mas no la mala fe"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vean  y luego digan si es impericia esto o mala fe. Parece una burla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/HItYBIUdouY?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/HItYBIUdouY?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Y esto estuvo pasando este jueves pasado, el asesinato de la madre, &lt;a href="http://www.eluniversal.com.mx/notas/731179.html"&gt;Marisela Escobedo Ortiz:&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/TFEVsh_upWw?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/TFEVsh_upWw?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Y para hoy, el titular &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.aztecanoticias.com.mx/notas/estados-y-df/33832/hallan-muerto-a-familiar-de-marisela-escobedo"&gt;Hallan muerto a familiar de Marisela Escobedo&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué les parece? ¿A dónde están los Derechos Humanos? Y ya se sabe que en todos lados hay corrupción, inseguridad, violencia, desigualdad social, de género, a pesar de las democracias, pero creo que esto es ya alevoso, porque se ha vuelto rutinario y las cifras van en alza. Parece que la justicia sólo toma como prueba las confesiones arrancadas bajo tortura, confesiones que son obtenidas para encubrir a los verdaderos culpables, esos que no le son tan desconocidos, después de todo. Y cuando aparece un verdadero confeso, un asesino que te lleva al mismo lugar donde enterró el cuerpo de la muerta, lo dejan libre&lt;span style="font-style: italic;"&gt; por falta de pruebas&lt;/span&gt;. ¿Cuánto será el monto que pagan las bandas del crímen organizado a las autoridades para accionar impunemente?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Juárez es un pueblo que asiste al hallazgo macabro de una mujer asesinada por semana, mutilada, violada, desechada a la vera del camino en el desierto como si fuera un preservativo, cuando no aparecen en fosa común cuatro o cinco, o más; centenares de ellas desaparecen,  y no se las halla ni vivas ni muertas, la mayoría menores de veinte años, secuestradas mayormente durante el camino que va de casa al trabajo o de la escuela a la casa. Las hipótesis son variadas, pero los asesinatos son tantos que no se pueden atribuir a un sólo asesino serial, o a un único grupo criminal. Se intuyen redes pornográficas, productores de snaf, psicópatas, traficantes de órganos, sectas satánicas, bandas orgiásticas, grupos con métodos fijos, y asesinatos aislados llevados a cabo por hombres que matan a sus esposas o a sus hijas o a sus novias amparados en la impunidad, porque nadie va a tomarse el trabajo de investigar los crímenes y  encontrar a los asesinos de mujeres. ¿Misoginia?  Vaya, yo creo que sí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los investigadores serios son destituidos de sus cargos, puestos en silencio bajo amenaza. Al Gobierno se lo sospecha cómplice de los escuadrones de secuestro, así mismo se ve movido a señalar culpables para calmar a la población y guardar las apariencias, y allí es donde la cárcel se llena de chivos expiatorios, o sea, inocentes. Miren si no culpan a cualquiera, hasta a las actrices internacionales que van a apoyar eventualmente la causa:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/M4zkzvpkvx4?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/M4zkzvpkvx4?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Sus madres se parecen a las de plaza de mayo, sólo que el pañuelo es rosa y últimamente les cubre toda la cara, como una burka, porque el Estado no puede protegerlas de él mismo, sí, de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;él &lt;/span&gt;mismo. Como si ellas fuesen las delicuentes que deben ocultar el rostro. Acribilladas para escarmiento de las otras. Miren si las madres van a escarmentar, si ya no tienen nada que perder. Se lo han quitado todo. La gente indignada quejándose en los foros, es lo que leí hoy, la gente terriblemente impotente llenando blogs, comentando notas y pidiendo justicia, gente con temor de ir a engrosar una estadística expansiva.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Encubrir a los verdaderos asesinos y recibir pagos de ellos es darles autorización para matar a la próxima víctima, es ayudarles a matarla, en suma. La complicidad del Gobierno no asombra ya a los juarences.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;A veces pienso que somos muy egoístas las naciones, y que sólo salimos a marchar cuando nos toca. ¿Por qué pasan tan pocas noticias internacionales en la tv argentina? Esto ya es tema para otro análisis. Pero... ¿por qué los medios de comunicación de este país se miran tanto el ombligo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Les cierro con esta frase que, desde que la leí, no he podido olvidarla y viene muy a cuento:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La injusticia en cualquier lado es una amenaza para la justicia de todos lados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Martin Luther King&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5522190658359805636?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5522190658359805636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5522190658359805636' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5522190658359805636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5522190658359805636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/12/una-mas.html' title='Una más'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5157827688416988648</id><published>2010-12-05T19:46:00.000-08:00</published><updated>2010-12-05T20:29:43.726-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Films'/><title type='text'>La siciliana rebelde</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/TPxdScdNjFI/AAAAAAAABOs/OjtBzIO8DUg/s1600/LA%2BSICILIANA%2BREBELDE.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 226px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/TPxdScdNjFI/AAAAAAAABOs/OjtBzIO8DUg/s320/LA%2BSICILIANA%2BREBELDE.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547411412471352402" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;No me inclino por el cine italiano, fuera de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Malena&lt;/span&gt;,&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;no había visto otra producción italiana que fuera de mi gusto, pero esta película, basada en un caso real, es digna de recomendación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La historia comienza con una niña que presencia el asesinato de su padre. De allí en más, su vida está signada por el miedo, los condicionamientos de su propia familia, inmersa en la mafia siciliana, y un ardiente y oculto deseo de venganza.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Es una adolescente de 17 años cuando decide hacerle frente al crimen organizado llevando todo lo que sabe a la justicia, convirtiéndose ella misma en el blanco principal de la organización criminal.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La película no tiene innovaciones en el plano de la forma (no considero que lo necesite, estamos hablando de un caso real lleno de suspenso y de incertidumbre) y mantiene al televidente atento en una tensión bien dosificada. Conmueve sin ser sensiblera, más bien todo lo contrario, tiene una crudeza opresora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;En esta dirección pueden verla online, si gustan: &lt;a href="http://www.peliculasid.net/peliculas/la-siciliana-ribelle.html"&gt;http://www.peliculasid.net/peliculas/la-siciliana-ribelle.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Tiene subtítulos en español y no proviene de megavideo, por lo cual no se cortará pasados los setenta minutos. Está particionada y las partes se suceden solas, sin necesidad de accionar nada, y sin transición.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;A mí me resultó interesante. La historia de Rita Atria, registrada minuciosamente en su diario desde la muerte de su padre hasta el enfrentamiento en el tribunal, constituye un caso extraordinario que ha puesto tras las rejas a un buen número de mafiosos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5157827688416988648?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5157827688416988648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5157827688416988648' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5157827688416988648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5157827688416988648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/12/la-siciliana-rebelde.html' title='La siciliana rebelde'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/TPxdScdNjFI/AAAAAAAABOs/OjtBzIO8DUg/s72-c/LA%2BSICILIANA%2BREBELDE.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7873073534852860570</id><published>2010-11-23T07:37:00.000-08:00</published><updated>2010-11-25T17:24:45.547-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Chat-turismo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Despegar a Bea de la lectura cuando le faltan menos de tres hojas para terminar el libro es como pretender privarme de acariciar a un perro que me mueve la cola o como posponerle a Marcos la cerveza recién destapada. Así que me saluda incómoda, con la mano me señala la computadora, la pava en la cocina, cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—&lt;/span&gt;Dame unos minutos, y luego vamos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Inútil convencerla de otra cosa; me siento frente de la pc, que ha quedado encendida y muestra una página de chat de cactófilos. El usuario con el que han entrado es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fitosorpresa&lt;/span&gt; y es el único conectado, así que minimizo, para no cerrar una sesión que no me pertenece. Cuando abro una ventana para chequear mi correo, oigo un clink. Regreso al chat y resulta que ha entrado gente, y que consultan sobre un gymnocalycium de dudoso apellido. Apellido se le dice al segundo nombre que diferencia al ejemplar de los otros de su misma familia. Así  es que están hablando de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;gymnocalycium bruchii&lt;/span&gt; que se parece a un&lt;span style="font-style: italic;"&gt; gymnocalicyun baldianum&lt;/span&gt;, se pasan links, y estoy a punto de minimizar y clickear en mute para no oír la campanada cada vez que hablan, cuando leo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;A veces imagino que te identificás con los cactus porque así el &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;que te agarra se clava las espinas bien profundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;ya empezamos de nuevo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Y cuándo terminamos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;nunca empezamos, te dije que vamos a estar de veras cuando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;nos encontremos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Y cuándo vas a venir, a ver&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;tú sabes que te amo más que nada, no sé por qué me&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;&lt;br /&gt;........................&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;preguntas lo que ya sabes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;No, la verdad que no lo sé, con tantas postergaciones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;pensé que sabías&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Que sabía qué&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;que te amo, que voy a ir, que sería incapaz de mentirte,  o de&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;reemplazarte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Ok&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................ &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;a veces parece que no me crees que nunca antes me sentí así&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;con alguien&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Ok&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;no digas ok, te digo que te amo para siempre y tú...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;............................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Ok&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................ &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;andale, cómo eres, ahora sí me cansaste, yo que estaba por &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;agregarte de nuevo al Messenger.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;...........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Ok&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;y dale con el ok. Mira mejor búscate otro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;..........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;No, para qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;bueno, yo sí lo haré, esto se acabó acá&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Ok&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cacturada&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt; ha dejado la sala de chat&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Asteriotipo&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt; ha dejado la sala de chat&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Bea cierra el tomo resignadamente  y echa un suspiro. Se levanta de la vieja poltrona y viene hasta mí con un paso cansino, que es más la desazón temporaria de haber acabado con el libro que verdadera fatiga. Husmea la ventana del chat de cactófilos, se ríe, toma el teclado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Fitosorpresa dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;"Si no tardas mucho, te esperaré aquí toda la vida"  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Oscar Wilde&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—&lt;/span&gt;Ahora sí, vamos&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal"; 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 &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal"; 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 &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal"; 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Acá va la frase: "Espero que siempre me mires como ahora, especialmente cuando haya otras personas presentes"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7873073534852860570?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7873073534852860570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7873073534852860570' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7873073534852860570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7873073534852860570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/11/chat-turismo.html' title='Chat-turismo'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-8662551704368927957</id><published>2010-11-14T10:55:00.000-08:00</published><updated>2010-12-06T06:43:13.606-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Premios'/><title type='text'>Premio Quodlibet</title><content type='html'>Quodlibet es un concurso de Editorial &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La colisión&lt;/span&gt; que premia el primer puesto en narrativa con la edición de un libro. Así que será mi primer libro publicado, lo cual me tiene muy contenta.&lt;br /&gt;Se estará editando para el año próximo con el título &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El barrio vertical&lt;/span&gt;. Es un conjunto de cuentos narrados en primera persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos a todos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lacolision.com.ar/novedades.htm"&gt;http://www.lacolision.com.ar/novedades.htm&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-8662551704368927957?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/8662551704368927957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=8662551704368927957' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8662551704368927957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8662551704368927957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/11/premio-quodlibet.html' title='Premio Quodlibet'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6531407990671900620</id><published>2010-10-26T10:20:00.000-07:00</published><updated>2010-12-06T06:43:49.703-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Premios'/><title type='text'>Premiación Mundo en Tinieblas</title><content type='html'>He obtenido el tercer premio en el concurso &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mundo en Tinieblas&lt;/span&gt; de la editorial Galmort. El certamen aceptaba cuentos fantásticos o de terror. ¡Ya era hora de quedar en alguna selección!&lt;br /&gt;En fin, me apenó no estar presente en el momento del fallo, en la reunión que dicha editorial llevó a cabo el 16 de octubre en Buenos Aires. Pero aquí estoy, participando de la antología que se editará los próximos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la lista final:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. "Había algo allá afuera", por Pablo Martínez Burkett&lt;br /&gt;2. "El Dr. Regis", por José Joaquín Romero Lozano&lt;br /&gt;3. "Seis puertas antes de Adela", por María Noelia Antonietta&lt;br /&gt;4. "Capgras", por Fabián Kon&lt;br /&gt;5. "Bruxismo", por Ernesto Daniel Bollini&lt;br /&gt;6. "El niño en la noche", por Ernesto Antonio Parrilla&lt;br /&gt;7. "El camino cruzado", por Leandro López Trimarco&lt;br /&gt;8. "El fantasma persistente", por Tomás O. Manzanelli&lt;br /&gt;9. "Las voces", por María Rosa Llinares&lt;br /&gt;10. "El caso Harris", por María Rita Gil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que gusten leer el relato, en la web de la editorial están expuestos, los tres ganadores y los finalistas que recibieron mención especial:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://mundosentinieblas.blogspot.com/2010/10/ganadores-de-la-edicion-2010.html"&gt;Web del concurso Mundo en Tinieblas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://edicionesgalmort.blogspot.com/"&gt;Web de la editorial Galmort&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6531407990671900620?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6531407990671900620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6531407990671900620' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6531407990671900620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6531407990671900620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/10/premiacion-mundo-en-tinieblas.html' title='Premiación &lt;i&gt;Mundo en Tinieblas&lt;/i&gt;'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5727872954922168258</id><published>2010-10-12T09:27:00.000-07:00</published><updated>2010-10-12T15:57:10.763-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='textos propios/microrrelatos'/><title type='text'>Zurdos vs. diestros</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hubo un día cruzadas de pulseada entre zurdos y diestros. Las Olimpíadas se llevaron a cabo en orden y sistemáticamente. El resultado fue empate.¡Tie!, gritó un norteamericano atónito montado en una silla alta desde donde se podía divisar todo el estadio. Era como el marinero que exclamó ¡Tierra! al llegar a Indias, sólo que no era Indias, pero habrá jurado por su vida que sí.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Se fueron a balotaje. Las dos partes enfrentadas entrenaron arduamente durante el break con rudas pesas de plomo y una fiereza inconmovible en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Otra vez tie. Mil veces tie. ¡Tie! ¡Tie! y ¡Tie!.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Pero no aprendieron que así no se solucionan las cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5727872954922168258?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5727872954922168258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5727872954922168258' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5727872954922168258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5727872954922168258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/10/zurdos-vs-diestros.html' title='Zurdos vs. diestros'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-8186552647339307937</id><published>2010-10-04T09:28:00.000-07:00</published><updated>2010-10-10T10:39:43.808-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Tentempié</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;No es fácil cuando lo que hay que repartir excede los simples bártulos. Vos te llevás la notebook, a mí dejame la pecera con César anaranjado y solitario; vos te llevás el ventilador, a mí dejame la estufa. Además, están los amigos, y a esos, ya se sabe, no se puede dividirlos en partes iguales; vos te llevás el hemisferio izquierdo de Bea, a mi me dejas la porción derecha, total es simétrica y no vamos a disputarnos cantidades. Ni siquiera es lícito fraccionar en unidades enteras, lo que daría por resultado: vos te llevás a Luis, yo me quedo con Beatriz. No. Así no es. Por eso no era de extrañar, aunque me extrañé igual, que en mitad de la presentación emergiese Marcos de entre la masa buscando con ojos expeditivos el pelo rojizo de Beatriz.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Quizás el denominativo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;amigos &lt;/span&gt;fuera apresurado, un arrebato de mi parte, puesto que, en realidad, a la que frecuentábamos era a Beatriz, y siempre en relación al estudio, a esa tesis que debíamos en común. Marcos a Luis lo conocía menos que yo, y yo lo conocía nada, por ende, cabe aclarar, lo de arriba fue un ejemplo de lo que nos pasa a menudo con el grupo de amistades tras una ruptura de pareja, aplicable a cualquiera, ya fuera genuino compinche o un agregado eventual.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 51);"&gt;....&lt;/span&gt;La sala no era grande, aunque cómoda. La gente no era mucha, aunque se apiñaba de a decenas en pequeñas mesas redondas hechas para cuatro o cinco. Lo que le habían confirmado como cena se reducía a un aperitivo. No era sólo el libro de Bea, otros escritores departían adscriptos a la misma línea de corte fantástico.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Habiendo pasado los anteriores, llegó el turno de Beatriz. Cuando se levantó y fue esquivando las mesas y los cuerpos para subir al atril hubo un silencio elocuente. Las miradas recalaron con indolencia en sus piernas, en sus bermudas, en sus zapatillas. Descolló algún chiflido, más propio de las canchas de fútbol barriales que de los grupos que acuden a disertaciones literarias. Se oyeron también, por lo bajo, algunas vergüenzas ajenas, algunas imprecaciones, algunas exhortaciones heridas en su más profundo sentido de la estética. Una voz engolada insultó. Mucha gente emperifollada, que ya había presenciado la audición que la convocaba, se decidió repentinamente a dejar el lugar, otra, en cambio, no tuvo ni el menor atisbo de disimulo, prefirió quedarse, para denostar con la pupila.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Los gestos y posturas de los ofendidos en su criterio de aliño y buena presencia eran obvios y enarbolados. En poco rato se redujo el grupo a un puñado ralo de personas entre las que Marcos ya no tuvo problema en divisarnos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Beatriz se había quedado tiesa tras el soporte de madera. Subí al estrado para incentivarla a hablar, no podía atolondrarse, muda de repente, no podía permitirse la perturbación. Le apreté levemente el brazo para darle apoyo ante la hostilidad, para sacarla del redil al que se estaba metiendo. Pero no hubo caso. Tiritaba de pies a cabeza y los ojos se le habían cubierto de una capa de agua. No supe qué hacer. Uno de los editores vigilaba desde una mesa, le hacía ademanes para que comenzara el discurso. Bea atinó a levantar un poco el libro y a mostrar la portada, pero era claro que algún nudo enmarañado se le había formado en la garganta, que las cuerdas vocales permanecían ocluidas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Luis se acercó, la tomó de la mano y la instó a bajar hasta el alfombrado de las mesas redondas. Las personas aguzaban su mirada en degradé, o fruncían la boca corroborando lo que ya habían descubierto al verla avanzar hasta las luces de adelante, al verla subir a la madera pintada de negro que era ese cubículo lleno de reflectores.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Marcos ya comprendía lo que pasaba. Contemplaba las piernas peludas y descubiertas de Beatriz con admiración. Después me tendió una mirada remordida, y pensé que hubiera sido mejor que me tragara la tierra.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;......&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Ayúdenme—regañó &lt;/span&gt;Luis, sentando a Beatriz—.Creo que se le ha bajado la presión&lt;span style="font-size:0pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Un sorbo de coca cola y el rostro pálido de Bea recobró el color. Quería irse, urgente. Quería salir de ahí a como diera lugar. Los ojos, ávidos, se incrustaban en nuestra mesa.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Sobre el murmullo ininteligible de los que bisbisaban, resaltó la voz exasperada de la autora: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—¡Un rato ni una mierda, les dije que me quiero ir!&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Los editores, solos los dos en una mesa trasera, zarandearon la cabeza. Un camarógrafo confundido titubeaba allá atrás, mientras eternizaba otro domingo patético con la lente de la cámara.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;No había forma de hacerla regresar al frente de batalla, y nadie tomaba ninguna determinación. Los expectantes, curiosos, con ojos de vaca pastando, no se perdían ni uno solo de nuestros movimientos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Vas a ser famosa, Bea—dijo Marcos, para hacerla reír, o puede que estuviera hablando en serio—. Con este quilombo tenés asegurada la popularidad.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Ella se levantó del asiento, consciente de que  si quería desaparecer tenía que hacerlo por sí misma. Nosotros, uno a cada lado, reaccionamos sujetándola de los brazos. Marcos tiró para un lado, y yo para el otro. Beatriz, en medio de su crisis, soltó una carcajada.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Algún día se van a poner de acuerdo ustedes dos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La vimos trasponer la entrada sin mirar atrás, mientras Luis se encaminaba hacia las gradas con el libro en las manos, dispuesto a solucionar todo de una vez, habida cuenta de que hay autores que, por no poder asistir a la ceremonia, mandan intermediarios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—La autora—empezó Luis, ante un público descaradamente incrédulo—comenzó a escribir este conjunto de relatos en 2005. Y así como no debe juzgarse a un libro por su portada, tampoco debe juzgarse a un autor por su apariencia, la que, a decir verdad, no falta a las normas de higiene y de aliño en vigor.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El sermón fue extenso, artero, y la audiencia lo escuchaba pasmada, no se sabía bien si creía contemplar a un extraterrestre, o a una piedra preciosa de esas exóticas que se dice que hay en el fondo del mar. La disertación se hizo larga como esperanza de pobre, ora explayándose sobre lo subjetivo de la belleza, ora atestiguando sobre la valentía de Beatriz (atributo indiscutible, aunque no infalible) siempre todo de una manera exaltada y erudita que dejó a todos boquicerrados, menos mal. Era como un regaño de abuelo matusalénico a las generaciones light. Palabras semejantes a chirlos en las nalgas, lamentablemente amortiguadas por los pañales, claro.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Marcos me espiaba por el rabillo del ojo. Ojalá algún día aprendiera a hablar las cosas a tiempo, pensé, que no esperara hasta el último momento, cuando ya todo se descarrila en aras de la evasiva, cuando ya no quiero hablar un carajo, cuando está claro que no le importa y si reacciona es debido al quiebre inminente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;—Porque mi mujer es la luz de mi existencia—remató Luis. Y esas palabras  cayeron sobre el lugar como pétalos de rosas a los chanchos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Metáfora manida, pero efectiva. Los chanchos no creen en las rosas, pero les da envidia que existan.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Lástima que Beatriz ya se hubiera ausentado. Que no viera el deshoje enardecido, allá arriba, quietecito, de un hombre que intenta a duras penas retrucar con respeto los bocetos arbitrarios del descaro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-8186552647339307937?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/8186552647339307937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=8186552647339307937' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8186552647339307937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8186552647339307937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/10/tentempie.html' title='Tentempié'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-4610167090798681450</id><published>2010-09-17T09:39:00.000-07:00</published><updated>2010-09-18T08:28:46.544-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Retrato'/><title type='text'>Norma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Norma está orgullosa de su ignorancia, anda por la vida catalogando gente mediante falsas percepciones, precipitadas todas, y nadie puede ir a observarle, ni de buenas ni de malas maneras, que su arrogancia es insultante, atrevida y necia sin que se salga con un desplante vulgar seguido de un berrinche pueril.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Transita por la vida desconociendo cuánto la han pintado los muchos estudiosos y estudiosas de los prejuicios y de los discursos hegemónicos que se esconden tras el aparente sentido común. Y esto, siglos atrás. Da crédito a la mayoría, desde luego, Norma siempre va a hacer cita de lo que le conviene, como ser un refrán popular (desconociendo cabalmente que todo dicho oral tiene su contrario, igualmente acreditado), o se va a valer de cualquier subterfugio para salir ganando de cualquiera que la afrente en defensa propia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Cree que es libre. Siempre va a creer que lo es, vilipendiando a cualquiera que no se ajuste a sus ideas, si es que puede llamarse idea a lo que se acepta sin reflexión, a lo que se traga sin masticar. Esa libertad que se arroga no es más que la procacidad, el tupé de autoasignarse el derecho de pensar de cualquiera lo que se le cante, y de espetarle dichas percepciones (no razonamientos, está claro que la razón no está presente en estas conductas) como si fueran fórmulas incuestionables. De allí, que cuando el otro se defiende, Norma siente que se la ofende, pues el condenado no acepta su condena y trata de sacarla del error: vaya despropósito, tratar de sacar del error a alguien que no erra.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La obediencia con que incorpora los prejuicios del entorno y la insolencia con que los suelta, segura de su validez, es irritante. Y como en el mundo, mucha gente vive a la ligera y piensa como ella, esta gente se ríe, la festeja o la valida. ¿Es Norma la culpable? Quién sabe. Nada más es producto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;He aquí que cuando Norma halla una objeción a sus planteos separatistas, que se abren paso por el mundo cualificando a la gente en grupos y subgrupos de los más variados e irrisorios, piensa que se ha topado con un ignorante. Vaya, se ha topado con alguien que no sabe que en la sociedad hay rubias, gordas, putas, trolos, chupacirios, negros, judíos, vagos, chupandines, gringos, y que todos ellos son fácilmente identificables, es más, las nacionalidades determinan las cualidades de sus sujetos, y se conocen fácilmente (por más que nunca hayas puesto un pie en su país de origen ni tenido a uno en tus narices).&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;¿Con qué hacer frente a este tipo de disquisiciones supinas? ¿Qué hacer con alguien que se siente orgulloso de su ignorancia y ve en la instrucción la corrupción de un “sentido común” que se arroga la naturalidad?&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Norma sabe que la opinión es libre, ha escuchado por ahí sobre la libre expresión y los derechos humanos, no tardará en rebatir al que le objete sus prejuicios mediante esta simple alusión. ¿Sabe Norma que los mismos derechos humanos que señala apuntan hacia la igualdad y la erradicación del prejuicio que no sabe que tiene? ¿Sabe Norma que su opinión presuntamente propia viene establecida por pautas que van más allá de sus conocimientos y de su libertad crítica? Hasta dónde hemos llegado, que Norma cree que el que la refuta lo hace por desconocimiento de esos más que populares esquemas (que pululan en la sociedad parlante) cuando es ella misma la que sucumbe ante falsos paradigmas, ante fáciles connotaciones disvaliosas. Ojo que Norma ha aprendido bien, y ya sabe hacer por sí misma sub categorías, cada vez más pequeñas y selectivas, y se precia de ello.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Y más que ojo, que cuando afrentes a Norma porque haya dicho, por ejemplo, que los gays son degenerados, ella te opondrá: no he dicho que sean malos o buenos, he dicho que son degenerados. Categóricamente. O cuando te atrevas a cuestionarle sobre las rubias tontas, dirá que no ha dicho que sean malas, sólo ha dicho que son tontas. Los hombres, por supuesto, todos infieles, no hay excepción, ni siquiera para confirmar la regla; se deduce de esto, además, que toda mujer será, por inclusión, una cornuda. Ella no está juzgando, dirá, ella sólo está describiendo su entorno. Cree que los intelectuales no entienden los chistes, son demasiado torpes para entenderlos, porque ella no puede aceptar que haya personas que no ríen de lo risible que son algunas otras, determinadas por su sexo, su profesión, sus inclinaciones, sus ideologías.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;¡Riámonos de todos entonces que es saludable! Buena argumentación para los que sostienen que reírse de los otros no es despectivo, ignorantes de lo que dichas insinuaciones al hacerse colectivas puedan aparejar, y de hecho han aparejado. Yo recomendaría mantener el tergiversador apagado. Bien apagado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Norma cree que su ignorancia es inocencia y que la lectura y la instrucción pervierten la mente humana o que, al menos, la saca del cauce natural que la haría pensar igual que ella, indefectiblemente. Para ella la Realidad es una sola.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Norma existe, y está en todas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-4610167090798681450?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/4610167090798681450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=4610167090798681450' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4610167090798681450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4610167090798681450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/09/norma.html' title='Norma'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-2092880409038367893</id><published>2010-08-16T13:02:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T13:24:07.227-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>La conversa convulsa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cliente: Buenas tardes&lt;br /&gt;—Hable con guión—pide amablemente la recepcionista.&lt;br /&gt;Cliente(molestísimo): Una habitación con vista al mar, por favor.&lt;br /&gt;La empleada de la limpieza zarandea la cabeza mientras trapea y opina por lo bajo: “Esto es cosa de todos los días, no sé por qué no ponen un letrero anunciando las reglas”&lt;br /&gt;—¿Tiene algo que alegar, Mercedes?&lt;br /&gt;“No, no, claro que no, señora, yo me refería a los desperdicios, vendría muy bien un cartel que indicase los tachos de los residuos, parece que no los encuentran”&lt;br /&gt;—Mercedes, no sea irrespetuosa, hable con guión.&lt;br /&gt;“Está bien, señora”&lt;br /&gt;—¡Y dale!&lt;br /&gt;Cliente: ¿Me va a dar o no la habitación?&lt;br /&gt;—Aquí les damos habitaciones a las personas decentes, no a los mentecatos.&lt;br /&gt;Cliente: ¡Faltaba más, tamaña injuria! ¡No se lo permito!&lt;br /&gt;—Aquí los que permitimos o despermitimos somos nosotros.&lt;br /&gt;El cliente se arremanga la camisa y se envalentona.&lt;br /&gt;—¡Oh, no se atrevería usted, con una mujer!&lt;br /&gt;Cliente: Si usted quiere que sea indecente, lo seré.&lt;br /&gt;Mercedes se cubre la boca con una mano: “Esto no puede estar sucediendo”&lt;br /&gt;El cliente rodea el mostrador hasta casi darle alcance a la recepcionista, que sale escandalizada de la forma de c que dibuja la madera, detrás de la cual ahora el hombre busca ansioso en el monitor una vacante con vista al mar.&lt;br /&gt;La empleada se queda impávida y deja caer el trapeador.&lt;br /&gt;—Déme eso, inútil—conmina la otra, levantando el palo del piso.&lt;br /&gt;Mercedes: Si usted continúa… me faltó pasar debajo de los sillones.&lt;br /&gt;“¡Claro que continúo!”, exclama la mujer, como si la desafiasen.&lt;br /&gt;Mercedes se acerca al mostrador, donde el hombre tipea nerviosamente y abre y cierra los cajones.&lt;br /&gt;Mercedes: Una habitación con televisor, que sea para hoy.&lt;br /&gt;—¿Pero donde estuvo usted todo este tiempo? ¿No escuchó que las normas mandan pedir con guión?—repone el hombre.&lt;br /&gt;Mercedes:¡Que me dé un dormitorio ahora mismo, traidor!&lt;br /&gt;—Lo lamento, usted debe ser amable&lt;br /&gt;“Ya sabía también yo que esto era de nunca acabar”, dice la que trapea por lo bajo.&lt;br /&gt;Mercedes: ¡Amable un carajo! ¡No se puede confiar en la palabra de los mentecatos!&lt;br /&gt;—Qué falta de decencia, es usted insoportable, le queda de fea esa manera teatral de expresarse... y con ese uniforme a rayas… tal vez si rebajara unos kilos…&lt;br /&gt;Mercedes: ¡Ahora sí, ahora sí!&lt;br /&gt;Mercedes gana el mostrador, derrocando al hombre, que sale con la cabeza baja hacia la que limpia, y le quita el trapeador de las manos, resignado.&lt;br /&gt;“Dame acá, si todo esto ya está planeado, par de brujas” impreca, y se pone a trapear con malhumorada meticulosidad.&lt;br /&gt;—¿Señora, la número 43 o la número 44?—pregunta Mercedes con suficiencia.&lt;br /&gt;Señora: La que vos elijas, después de todo, las conocés mejor&lt;br /&gt;—La 44, está ubicada a la derecha del pasillo—explica con exagerada deferencia.&lt;br /&gt;Señora: Gracias, Mercedes, siempre es bueno tener la puerta a la derecha.&lt;br /&gt;—Oh, no, gracias a usted ¡Muchísimas gracias!&lt;br /&gt;Señora: Está bien, está bien… Pero me lo mandás a eso de las dos con un café cargado, y algunas masitas vainillas, y que no derrame, eh. ¡Que no derrame!&lt;br /&gt;—Delo por hecho, y cualquier cosa que se le ofrezca, señora…—dice obsequiosa.&lt;br /&gt;Ni bien la mujer se mete en el ascensor, el hombre junta saliva y estampa dos cargados escupitajos en el piso. La nueva recepcionista lo mira, decepcionada de sus responsabilidades. Lo ve fregar infructuosamente el único rectángulo de madera.&lt;br /&gt;—Es parqué, no se friega con trapeador. Se necesita el pulidor, que está en el armario de instrumentos de limpieza.&lt;br /&gt;El hombre la mira incrédulo, con menoscabo, tira el palo y se aleja rezongando.&lt;br /&gt;—Shht, shht, shht—prorrumpe ella—. Para el otro lado. ¡Para el otro lado! ¡Pasillo de la derecha, tercera puerta, cuarto placard!&lt;br /&gt;El hombre corrige la marcha, profiere unas palabras inentendibles, y encuentra por fin el corredor derecho, la tercera puerta y el cuarto placard.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-2092880409038367893?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/2092880409038367893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=2092880409038367893' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2092880409038367893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2092880409038367893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/08/la-conversa-convulsa.html' title='La conversa convulsa'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3352894964320840523</id><published>2010-08-06T17:05:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T13:18:09.980-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>El amalgamador</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El rinco los puso en hilera y los fue llamando, uno por uno, mientras pasaba franela a la trituradora, un aparato gigante con aspas filosas y un extremo cuadrillado por donde los más disímiles materiales salen molidos y homogeneizados.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Primero llamó al irís, y lo empujó a la gran boca, por pervertido, depravado y difamador del sexo dominante. Luego llamó al rosete, por sensiblero y miedoso, afecto a los cosméticos, tendiente siempre a hablar más de lo necesario. Le tocó el turno al hitchi, por sucio y vago y andar haciendo artesanías. Le siguió el blaki, por pandillero y bruto; la patir, por bonita, rubia y hueca; el sudanito, por inferior, negligente, confianzudo y peligroso; el anaergómico, por faltarle algún pedazo, o andar ciego, sordo o mudo y merecer más el Taigeto que el gasto de su mantenimiento; el pichiarca, por adorar al dios equivocado; el terecate, por adorar al dios correcto con demasiado fervor; el politeco, por adorar a más de un dios; el atecúnigo por no adorar a ninguno; el fantascorio, por deificar entidades inverosímiles; la vejemuntera, por tener humor extraño, casi sobrio, y dárselas de superior; la enorma, por pesar más de la cuenta y no entrar en talles M; el juvenectus, por perforarse orejas y nariz, confundir música con ruido, tatuarse y presumir impunemente la juventud; el cultumana, por estudiar demasiado e interferir con el orden natural de las cosas; el ancultado, por saber menos de lo lícito y rebajar la especie humana a la cacosmia; el consumetéreo, por profesar la insolvencia y salir siempre en las nóminas de morosos; el alaitero (o anti-adonayero), por obligar al rosete a vestir burka y por esconder una bomba nuclear; el adonayero (o anti-alaitero), por llevar las barbas largas, cambiarle el nombre a Alá por otro mucho más extraño y disputar escrituras de posesión alaitera; el tomoro, por renegar de la propiedad privada y aliarse con el diablo; el tobireca, por querer independizarse y revelarse contra el país propio; el intopacho, por empecinarse en distribuir gratis lo que a otros les cuesta tanto vender y por mostrar afinidad con el tomoro; el revirete, por no reconocer autoridad alguna; el coloquiato, por sublevarse contra la globalización y hacer apología regionalista; el orizontés, por mirar a través de ranuras, erigir techos en punta, ser parco en demasía, confundirse con el orizontino, usar alfabeto indescifrable y guardar recelo contra el rinco.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;En poco rato, el mundo entero había caído dentro de la picadora y había sido amalgamado en una sola masa informe. El rinco se había quedado dándole vueltas a la manivela. Después de pensar un rato, puso en marcha automática la máquina y se tiró de cabeza. Por acusar y matar a todo el mundo, y ser incapaz de resistir la soledad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3352894964320840523?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3352894964320840523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3352894964320840523' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3352894964320840523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3352894964320840523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/08/el-amalgamador.html' title='El amalgamador'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6439460560594440493</id><published>2010-07-29T17:17:00.000-07:00</published><updated>2010-07-29T17:19:07.710-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='textos propios/microrrelatos'/><title type='text'>Donaciones estatales</title><content type='html'>—Fui hace dos semanas a reclamar la netbook que me correspondía, pero me dijeron que se había agotado el stock, que volviese pasados los tres meses, que eran prioridad los estudiantes indigentes, y bla bla bla…—se lamentó una alumna, acostumbrada a las dilaciones burocráticas.&lt;br /&gt;—¡Qué raro, yo la encargué hace cinco días y me llegó hoy mismo!—exclamó, extrañada, la nieta del intendente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6439460560594440493?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6439460560594440493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6439460560594440493' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6439460560594440493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6439460560594440493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/07/donaciones-estatales.html' title='Donaciones estatales'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5929530229381584954</id><published>2010-07-18T19:59:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T13:18:53.328-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>La cruz</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Yo no sé si es el viento frío del sur, o el fastidio que me provoca quedarme sin yerba a las tres de la tarde, cuando todavía falta una hora para que abra el mercado más cercano, pero Rodolfo entra y le faltan los ojos. Puedo jurar ahora mismo, si me lo preguntan, que a Rodolfo le faltan los ojos y que en su lugar luce dos agujeros espantosos, como los que produce el taladro en una pared de revoque suelto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Lo contemplo un rato, asombrada, sin saber si me mira con los cuencos o si me ve con el recuerdo, o con el alma, o es que yo estoy trastornada por la ola de frío y se me mezclan las imágenes y nada de lo que percibo es cierto ni creíble. Pero él camina estupendamente, pasa hacia la cocina sin estamparse contra ningún mueble. Lo oigo llenar un vaso con agua, sin volcar ni una gota. Lo veo venir hacia mí para saludarme, y todo en él es perfectamente normal, de no ser por la escandalosa ausencia de los ojos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Entonces me besa sin ganas, hace tiempo me viene besando sin ganas, como el pago ineludible de un peaje interpuesto. He notado un comportamiento compensatorio en eso de venir a besar, y persistir en el beso reiterativo y aburrido, muy carente de todo lo que podría motivarlo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Algo de impresión me dan esas concavidades rojizas, me hacen retraerme, echarme hacia atrás repelida, él cree que por el beso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Me dice, fingiendo acordarse de pronto:&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;—Me la volví a encontrar a tu amiga, te manda saludos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Oh, sí, Marcela en el metro, lo recuerdo, y ahora de nuevo. Toda radiante con su pelo negro y cuidado, y su cuerpo escultural, siempre a dieta, y ese rostro excesivamente maquillado y repentinamente joven. Tan fresca ella y llena de bolsas, recién divorciada, tratando de suplir con compras quién sabe qué cosas. A mí se me cayó la consciencia al piso ese día, cuando Rodolfo dijo que la vio en el metro, la primera vez que mandó saludos. Y ahora se me cae enteramente todo. Todo. Pero no los ojos, no. A mí se me cae lo otro, lo de adentro, lo que tal vez Marcela suplanta con las bolsas, y hace un ruido atroz, un desplome como de planeta de vidrio sometido a la fuerza gravitacional externa y superior de un mundo plomizo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;....&lt;/span&gt;Yo no voy a buscárselos, no. Con ver el espacio que dejan me basta y me sobra. Yo no voy a ir a retribuírselos, ni a zamarrearlo para que espabile, porque algo se ha caído como el muro de Berlín, y por más que yo vea los funestos huecos en su cara, no logro apiadarme. Porque por más que yo advierta la ablación que padece, él no puede notar cómo algo más grande y denso que los ojos se me va a pique al piso, y desde allá abajo lo mira, reticente. Desde allá abajo lo mira, aunque su ceguera me excluya hasta extinguirme. Le hago la cruz para siempre, la cruz donde firmar lo que firmó el marido de Marcela.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5929530229381584954?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5929530229381584954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5929530229381584954' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5929530229381584954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5929530229381584954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/07/la-cruz.html' title='La cruz'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-4777994436050486834</id><published>2010-06-14T17:20:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T13:19:52.346-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Pérdida y recuperación del mono</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;....&lt;/span&gt;No le quedó alternativa más que esperar que pasara gente. Mire el mono, dijo&lt;br /&gt;señalando hacia la copa frondosa del roble. El hombre que venía leyendo el diario y atendiendo una llamada simultáneamente esbozó un gesto de disgusto. La anciana contemplativa que lo seguía lo despachó con sonrisa compasiva y palmadita de hombro. Después de unos minutos, tres muchachas con uniformes escolares, en quienes depositó ingenuas esperanzas, se doblaron de risa ante el requerimiento.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;....&lt;/span&gt;Entonces, divisó el aletargado caminar de la joven de la cafetería y se apuró a interceptarla, pero la chica se sintió humillada y salió corriendo, hecha un mar de lágrimas. Un trajeado con maletín ni siquiera oyó el pedido, desesperado a estas alturas, se limitó a arrojar unas monedas en dirección de la mano del desdichado que en vano trató de devolvérselas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;.... &lt;/span&gt;El mono lo miraba desde arriba, desafiante.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;....&lt;/span&gt;Mire el mono, por favor, rogó a otro casual transeúnte, ya con tono lastimero, pero el capellán zarandeó la cabeza con desazón y cruzó de vereda atropelladamente. Por fin dos niños que pateaban con despreocupación un bollito de papel hicieron el favor de alzar la vista. El mono, al ver otros ojos que no fueran los de este que se empeñaba a toda costa en clavarle la jeringa con el líquido antiparasitario, bajó por fin del árbol.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-4777994436050486834?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/4777994436050486834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=4777994436050486834' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4777994436050486834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4777994436050486834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/06/perdida-y-recuperacion-del-mono.html' title='Pérdida y recuperación del mono'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5149229047472103327</id><published>2010-05-25T14:10:00.000-07:00</published><updated>2010-07-29T17:19:56.264-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='textos propios/microrrelatos'/><title type='text'>De la tercera edad 4</title><content type='html'>—Vino el de la rifa — sostiene ante la mirada incrédula de la hija—. Traía plata, dejó el paquete sobre el sofá. Dijo que tuvimos mucha suerte, que había un millón de bonos jugadores. Debe ser porque vos, Delia, le rezás tanto a San Benito, si Bertha hiciera lo mismo, siempre tan apática, por eso se quedó sola, con esa cara de buldog.&lt;br /&gt;—Mamá, soy Bertha— corrige la otra mientras explora distraidamente el sofá—. Decile al señor Alzheimer que la próxima vez no se robe el dinero del premio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5149229047472103327?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5149229047472103327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5149229047472103327' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5149229047472103327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5149229047472103327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/05/de-la-tercera-edad-4.html' title='De la tercera edad 4'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3930617028505927644</id><published>2010-05-11T10:00:00.000-07:00</published><updated>2010-12-09T05:47:50.205-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Films'/><title type='text'>The hikikomori, jóvenes invisibles</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/S-mfPPwvkhI/AAAAAAAAA5o/RUnZ-p1jejk/s1600/lrg-1143-tokyo_-movie-hikikomori.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; width: 320px; float: left; height: 210px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5470078306696008210" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/S-mfPPwvkhI/AAAAAAAAA5o/RUnZ-p1jejk/s320/lrg-1143-tokyo_-movie-hikikomori.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Hace dos días vi una serie de cortos titulada&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=z1qzGPOXjQk"&gt; "Tokyo!", &lt;/a&gt;tres productos de distintos directores. En todos queda expuesto el problema del hacinamiento, como se sabe Tokyo es una ciudad sobrepoblada y de poca extensión. También se denuncia la intolerancia hacia el que no piensa igual y ciertos requisitos para vivir y ser aceptado en dicha capital: la ambición, las ansias de superación, en una palabra el &lt;em&gt;exitismo,&lt;/em&gt; sin los cuales &lt;em&gt;no se es nadie, &lt;/em&gt;y si no se es nadie mejor recluirse, aislarse de una sociedad segregacionista que insiste en exigir lo mismo de todos aunque no todos estén dispuestos a darlo y no a todos les sea factible conseguirlo.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El primer corto muestra la impotencia de una mujer que es descalificada por las personas que la rodean, el sentimiento de inutilidad que la embarga antes de que ella misma pudiera siquiera demostrar sus facultades o se diera acaso el permiso de averiguar qué es lo que desea y a qué aspira. Me pareció buen film.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El segundo, un poco largo, lento y redundante para mi gusto, trata de un inadaptado que vive en el sistema de cloacas y sólo sale a la superficie para causar pánico en los habitantes prejuiciosos de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El último, traducido &lt;em&gt;The host, &lt;/em&gt;un drama que desarrolla la vida de un individuo literalmente recluido en su casa, aislado de la sociedad que dice: &lt;em&gt;con dinero y un teléfono se puede hacer cualquier cosa&lt;/em&gt;, refiriéndose con esto a que no hace falta salir del hogar para conseguir viveres o cualquier otra cosa que precisara. Se trata de una persona que vive en el más absoluto silencio y soledad, adepta al delivery, introvertida y que ha perdido las habilidades sociales debido al encierro. Se denomina a sí misma, en una oportunidad, con el término &lt;em&gt;&lt;a href="http://blogs.monografias.com/sistema-limbico-neurociencias/2009/09/30/hikikomori-un-sindrome-japones-en-espera-de-ser-reconocido-en-nuestras-culturas%E2%80%A6/"&gt;hikikomori&lt;/a&gt;. &lt;/em&gt;Pensé, durante el transcurso del film, que se trataría de alguna especie de doctrina japonesa, algún... ¿voto de aislamiento? Pero no, para mi sorpresa, hace referencia a un fenómeno que sucede sólo en Japón hasta el momento, desconocido en occidente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;El sujeto, generalmente adolescente o joven de menos de treinta años, al sentirse sobreexigido y rechazado al mismo tiempo por ser incapaz de colmar las expectativas que recaen sobre él, asimila los tropiezos como fracasos, comienza a aislarse, poco a poco, se muestra ensimismado, deja de salir de su cuarto, pasa horas frente a la tv o jugando video juegos, su madre u otro familiar le llevan la comida a la puerta de la habitación. Si vive solo en una casa, cosa infrecuente, pero posible, se convierte en fiel cliente de deliverys y compras de envío a domicilio. Pasan los días, los meses, los años, sin que salga de las cuatro paredes de un cuarto y sin establecer contacto ni diálogo con otro ser humano, impide a cualquier persona la entrada dentro del dormitorio que habita. Le aterra el exterior, le irrita el mínimo contacto con otra persona, desconoce todo cuanto pasa extra muros. Los familiares, incapaces por lo visto de reconocer en este encierro extremado y prolongado una condición psicológica, ocultan y niegan la situación.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;He visto un muy buen documental al respecto, conciso, dura treinta minutos, pero contiene las necesarias entrevistas y explicaciones de un patrón de conducta que, aunque se presume privativo del Japón, es bueno conocer. Sólo se puede reconocer lo que se ha conocido, dicen, y sería positivo antelarse a un síndrome que, probablemente, se extienda por el mundo. Aquí están los links, está subtitulado en castellano. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;The hikikomori, jóvenes invisibles &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Links:&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://rapidshare.com/files/84407119/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part1.rar"&gt;http://rapidshare.com/files/84407119/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part1.rar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://rapidshare.com/files/84414976/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part2.rar"&gt;http://rapidshare.com/files/84414976/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part2.rar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://rapidshare.com/files/84425232/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part3.rar"&gt;http://rapidshare.com/files/84425232/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part3.rar&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://rapidshare.com/files/84418365/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part4.rar"&gt;http://rapidshare.com/files/84418365/Hikikomori__Jovenes_Invisibles__Colo_.part4.rar&lt;/a&gt;&lt;/div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3930617028505927644?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3930617028505927644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3930617028505927644' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3930617028505927644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3930617028505927644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/05/hikikomori-jovenes-invisibles.html' title='The hikikomori, jóvenes invisibles'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/S-mfPPwvkhI/AAAAAAAAA5o/RUnZ-p1jejk/s72-c/lrg-1143-tokyo_-movie-hikikomori.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6433136038347600815</id><published>2010-04-18T13:46:00.000-07:00</published><updated>2010-04-22T16:05:40.102-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>El camino más largo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;.....&lt;/span&gt;Ese día no pensaba suicidarse, no había despertado con ese sopor desgastante y esa angustia infranqueable que la llevaba a la rastra hasta la terraza y la tenía allí hasta que el vértigo la venciera o hasta que algún vecino ocasional le llamara la atención. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;¿Querida, qué hacés al borde del precipicio? &lt;/span&gt;Como si él no estuviera al borde del precipicio, como si todos no estuviéramos al borde del precipicio.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Dentro del desasosiego crónico había días en que se encontraba más o menos feliz, días llevaderos, días de profundo abatimiento y días en los que el suplicio le activaba el mecanismo de autodestrucción.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Ese día era uno de los escasos en que la luz del sol no la hería como a un vampiro, así que se dispuso a salir de la casa luego de un desayuno frugal. Abrió el cortinado y los postigos del comedor permitiendo al sol y al aire matutino recorrer la casa de punta a punta. La gata, echada sobre el quicio de la ventana, la miró con asombro, sus ojos verdes le transmitieron un mensaje de paz. Todo, cuando despertaba bien, le transmitía un mensaje de paz, hasta los noticieros con sus malas nuevas y la señora Kaisev con su habitual manera de espiarla por entre las hendijas de la persiana de la casa vecina.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Cruzó la avenida Corrientes como si llevara la bandera de la revolución francesa con su estandarte de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;liberté, egalité, fraternité&lt;/span&gt; pegada a los hombros. Hasta le pareció percibir miradas de admiración en los rostros extraños de la ciudad. Nunca le gustó el metro, ese excesivo calor, ese aglomeramiento de gente transpirada o transpirando como efecto del tufo agobiante, esa sensación uterina de estar adentro de algo que, de no tener tendido eléctrico, quedaría por completo a oscuras...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Subió al bus, el clima estaba templado y soplaba una inusual brisa limpia, sin humedad ni smog, como si el vendaval de anoche hubiese arrasado con la mugre aérea acumulada por años sobre la metrópoli. No, no estaba en su país natal, en las señales de radio que el colectivero sincronizaba no se escuchaba hablar del fútbol, del precio de la carne o de la soja, de los discursos más o menos polémicos de cierta presidenta o de cortes viales y protestas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Extrañaba aquél país dionisíaco, aquél territorio de tragedias evitables, de ladrones con dignidad que se precian de no ser matarifes, de la clase media voluntaria, de individuos dispuestos a lidiar con los huecos sociales que deja la economía y, también, claro está, de matarifes.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Ya hacía un año desde su partida, doce meses en que la depresión la sumía en la más aviesa de sus recaídas. No iba a volver nunca. No podía volver nunca, ni con nombre nuevo, ni con otro rostro cambiado. La memoria es una cosa aplastante, no hay cirugía que la estirpe. Huyó de allí con la ayuda de cierto embajador, amigo de su padre, que le dijo: &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Hija, el programa de protección a testigos no es eficiente en este país&lt;/span&gt;.&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;No es eficiente, claro, sobre todo cuando depende del estado y cuando es este mismo el que se ve afectado por los hechos.&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Si quieres correr donde la abuelita a guarecerte del lobo, ve. &lt;/span&gt;Le había dicho Miguel Vlasquez Torres con tono irónico, la terquedad con que ella se rehusaba siquiera a concebir la idea de marcharse le era exasperante. Terminó convenciéndola. ¿De qué intentaba protegerla? ¿De la muerte? ¿De la misma muerte que buscaba con vehemencia los días en que desesperada de soledad y mutismo subía a la terraza?¿La misma muerte que le había impreso en ambas muñecas las marcas inconfundibles de un intento de huida frustrado? Esa vez sí que estaba decidida, pero gritó, no sospechó que fuera a dolerle tanto y echó un alarido tremendo al cortarse. Los vecinos forzaron la puerta. Despertó en una habitación de hospital con un médico psiquiatra escarbándole el pasado. Ni siquiera a él podía contarle, no era sólo su vida la que dependía del silencio. No se puede huir del miedo, el miedo está fuera del espacio, no lo limitan las aduanas. El miedo es atemporal, no se puede aniquilar festejando año nuevo con pavo, pesebre y bengalas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Si siquiera pudiera comprar un paquete de yerba, pensó, mientras observaba las cicatrices que la gillette le había dejado, antes estaban rojas y la huella de los puntos que el médico le había dado se notaban, parecían esos niños envueltos que su madre cocinaba y que a falta de palillo fijaba con hilo y aguja.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Aunque fuera un sólo mate... Un mate calentito, amargo, bastaría para alivianar buena parte de la oscuridad que, de a poquito, le iba tiñendo el día excepcionalmente iluminado cuando, afuera, el micro se iba metiendo poco a poco en un atasco. Así había sido, en un atasco. Pero era preciso olvidar, era imperativo reprimir, era necesario enterrar. ¿Cómo librarse de los recuerdos sin sacarlos de adentro? ¿Sin exteriorizarlos? Dejarlos decantar...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Silencio, como en el cuadro de las clínicas, se le presenta la imagen de la enfermera esa con un dedo en la boca, represiva enfermera, si la habrá mirado tantas veces cuando iba a la clínica donde estaba internada su madre por la cirrosis que finalmente la mató. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Vos no estabas ahí, Isabel&lt;/span&gt;, le ordenó Juan Pablo la noche subsiguiente al atasco,&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt; vos no viste nada&lt;/span&gt;. Qué tierno Juan Pablo, planeaba casarse con ella.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Por ese entonces, se había declarado la emergencia vial hacía apenas una semana atrás, los accidentes de tránsito eran frecuentes y normales, las noticias que hablaban de ellos ya no sorprendían a nadie por más magníficos que estos fueran. Nadie sospecharía... Pero ése era un atasco, un atolladero de vehículos inmóviles, nohabía rodados marchando a grandes velocidades. Estaba ella distraida mirando un niño que orinaba ayudado por su madre a la orilla de la ruta, recordaba cierto cuento de Cortázar que tenía por tema un atasco, cuando el colectivo de larga distancia que estaba por llegar al peaje, lleno de gente, estalló en mil pedazos. Estaría a cincuenta metros. Los vehículos que estaban alrededor de él saltaron por la onda expansiva, cayeron sobre otros, los fragmentos salieron impelidos a gran velocidad por el aire, rompieron vidrios, golpearon la chapa de autos, camiones y colectivos. Todos gritaron dentro del micro donde ella iba, Isabel levantó la vista hacia donde había sonado la estampida. Era un caos de pedazos. Pedazos de lata, pedazos de asiento, pedazos de goma, pedazos de gente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Había sido así como este, un atasco tranquilo, apacible, paciente. No había bocinazos ni apremio alguno, era una demora pasajera en que la gente aprovechaba para salir a estirar las piernas o, como el niño, a orinar a la vera del camino.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Cuando piensa en eso, todos los días, una pregunta inevitable le viene a la mente: ¿con cuánta plata se compra a tanta gente? No tenía nombres, ni chapas patentes, nada, sólo el recuerdo vago de rostros anónimos que miraban, como ella, pasmados, desorbitados, el estallido y sus pedazos. Oídos que, como los de ella, escucharon los gritos, los gemidos, el pedido desesperado de los que, tendidos, yacían vivos aunque incompletos. ¿Con cuánta plata se paga a tanta gente? ¿Con cuánta muerte se silencia tanta muerte? ¿Cuántos somos los mudos temerosos?&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Ese día no pensaba suicidarse, sin embargo, sin proponérselo, hasta esquivándolo deliberadamente, el recuerdo del atasco le nubló los ojos. Se miró las uñas, para retrotraerse, para salir del atasco del pasado, cortadas al límite de la carne, y pensó que debía cuidarlas. Sacó un espejito de su cartera y se observó el rostro, pensó que debía depilarse, maquillarse de vez en cuando, no le vendría mal tampoco una tintura al cabello para acabar con esas canas que la hacían parecer más vieja y hostil de lo que era.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Todo esto venía pensando, incluso sopesaba la idea de hacer unas sesiones que había pospuesto siempre con el doctor Sánchez Carpio. Ellos tienen prohibido contar, pensó, como los curas, una política de privacidad estricta. Otras veces no pensaba igual, otras veces le bailoteaba en la mente la idea de volver y declararlo todo, sin importar quién lo creyera y quién no, sin prever las consecuencias, declarar y quedarse en su casa de capital, no irse a esconder por ahí. Hace unos días había telefoneado a Miguel y le había informado que iba a declarar, que iba a contar lo presenciado, y que si el lobo se disfrazó de abuelita no le importaba a ella, apreciaba demasiado a la abuelita como para no asistirla. Miguel se rió con una risa forzada, sarcástica y triste. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Yo no puedo protegerte, Isabel&lt;/span&gt;, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;lo sabés&lt;/span&gt;,&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt; &lt;/span&gt;le había dicho con un dejo de decepción. Pero la sola llamada había bastado para que Isabel se levantara al otro días más serena, menos vacía y lúgubre, menos culpable, porque aunque ella no hubiera perpetrado los actos ocurridos el día del atasco, los llevaba en secreto, y el secreto la hacía cómplice. Luego, había dejado pasar los días, la cobardía había hecho que dilatara el asunto, no había realizado llamada alguna para confirmar su decisión, y había subido unas cuántas veces a buscar respuesta en el abismo de la terraza. Había engordado unos kilos, la ansiedad le dictaba comer. Iba a la panadería por cosas dulces y compraba por docena. Eso también se acabaría, pensaba al mirarse en el espejito de bolsillo, era hora de ponerse en forma. Es que por conservar la vida ella estaba perdiéndola.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Declararía, tal cual se lo dijo a Miguel, declararía, sin importar quién lo creyera y quién no, quién se alarmara y quién lo tomase como una alucinación de una mente enferma. Si hablar suponía un riesgo para la vida, no hacerlo suponía para la vida una condena segura, terminaría tirándose un día de la terraza. Siempre hay un día en que se encuentra el coraje suficiente.&lt;br /&gt;Esa mañana se sentía iluminada, no pensaba en suicidarse. Iba a comprarse ropa nueva para viajar lo antes posible. Iba a tirar a la basura esos viejos pantalones negros y esa insulsa camisa blanca que no hacía justicia al ánimo increible que hoy la invadía. Los automóviles comenzaron a moverse cada vez un poco más hasta finalmente salir del atasco.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Se bajó en pleno centro, husmeó la vidriera de una tienda colorida de maniquíes pálidos y desproporcionados, pero de linda ropa. Entró y se compró varias prendas. Blusas color pastel, vestidos de noche, un camisolín de algodón, unas medias de seda... Pagó todo con la tarjeta de crédito y salió, cargada, liberada de la atadura que el silencio le imponía por la sola resolución de contar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Cruzó una calle, cruzó otra, dobló a la derecha, le pareció que la seguían, pero se reprendió a sí misma, tal paranoia venía perjudicándole la existencia desde hacía más de diez meses. Había dejado de salir, se había recluido en su casa, no asomaba la nariz afuera más que para ir al minimercado de la esquina. Delirios de persecución, lisa y llanamente. Su sedentarismo iba a terminar por provocarle problemas físicos a causa del tirano convencimiento de ser perseguida a toda hora, de ser espiada. Se sorprendió mucho cuando descubrió que sus percepciones no estaban tan alteradas como se creía cuando corroboró que, en efecto, era espiada por la vecina. La señora Kaisev la contemplaba a toda hora, a ella y a todo el vecindario, sin embargo su motivación era sencillamente la del chismoso arrogante. Nada a lo que debiera temerle.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;De modo que siguió andando, con naturalidad, o tratando de imponerse esa espontaneidad con la que todo ser humano camina cuando nada lo altera. Miró unas vidrieras, con un ojo en el escaparate y otro puesto en el señor de lentes negros y camisa azul que se desplazaba al mismo ritmo que ella y que, de tanto en tanto, creía pillar mirándola. Chequeó la hora, entró en una verdulería y se abasteció de una buena variedad de frutas y verduras, pensaba comenzar una dieta más nutritiva y sana mañana mismo, restringirse de las comidas rápidas de envío a domicilio. Salió del local más cargada aún, llena de bolsas, miró para la calle con la esperanza de ver un taxi, pero no tuvo suerte. El señor de camisa azul y gafas oscuras se había esfumado, como siempre, todos los perseguidores resultaban peatones con coincidencia de trayecto. Caminó hasta la esquina pensando en la probabilidad de encontrar un taxi, la capilla de Nuestra Señora de Lourdes coronaba la esquina.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Su temor seguía imprimiéndole en la mente la imagen del hombre de camisa azul. Pensó en entrar a la iglesia y rezar un rato, hacía mucho que no lo hacía, hacía mucho que se aislaba entre cuatro paredes. Entró en la iglesia, no había nadie dentro de ella, un olor a químicos de limpieza le sugirió que acababan de irse los encargados de mantenimiento. Se arrodilló, pidió perdón por el silencio, lloró un poco, se concilió con Dios por el propósito de hacer las cosas bien, de declarar de una vez la verdad y de confiar su destino al todopoderoso. Mucho hacía desde la última vez que había confiado en Dios, por lo menos catorce meses. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;Ese día no tenía pensado suicidarse, además, su mente parecía clara y serena, ya no lo intentaría más, era una promesa divina, quería redimirse. Consultó el reloj, faltaba mucho para misa, había leído el horario al entrar en un papelito pegado a la puerta con cinta adhesiva. Rezó un padre nuestro con verdadero fervor. Un ruido de pasos la distrajo. Arrodillada, volteó hacia la puerta de ingreso.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;El hombre de camisa azul se había quitado los anteojos de vidrios negros, metía su mano en la tina de agua bendita y se hacía la señal de la cruz. Los ojos le brillaron de terror. El hombre no pareció advertirlo, sus pasos se silenciaron al llegar a la alfombra roja, caminó a través de ella hasta alcanzar el banco en que estaba Isabel. Se detuvo, le preguntó si le molestaba que ocupara el mismo asiento. A Isabel le pareció extraño, el único banco ocupado era el que ella usaba, y era justo donde el desconocido quería sentarse, no obstante, denegó con la cabeza, bajó la mirada al suelo, para ocultar el pánico.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;El hombre se arrodilló a su lado. Cuando ella retomó su oración donde la había dejado, el hombre le saltó a la espalda, con una mano le impidió gritar, con la otra le pasó una soga gruesa por el cuello y la estranguló. Fue cosa de segundos. Después, subió a un banquillo, colgó la horca de una viga del techo, era un parroquia sencilla, nueva, no tenía cúpulas ni cielo raso alto, colocó a la muerta en ella, y volteó el banquillo. Dio media vuelta y caminó a paso tranquilo, se persignó antes de salir, encarado al altar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;El lobo siempre va por el camino más corto.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;La encontraron las primeras mujeres que llegaron para el rosario de las tres, dos señoras que jamás habían visto a un muerto en su vida como no fuera dentro de un ataúd. El incidente no figuró en ningún diario, ni lo informó ningún canal de televisión. La identificaron por su tarjeta de crédito. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;....&lt;/span&gt;A los vecinos la noticia les produjo un ligero escalofrío, se asombraron, eso sí, del insólito lugar que finalmente había escogido la desdichada para quitarse la vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6433136038347600815?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6433136038347600815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6433136038347600815' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6433136038347600815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6433136038347600815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/04/el-camino-mas-largo.html' title='El camino más largo'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6689651460074039490</id><published>2010-03-22T20:38:00.000-07:00</published><updated>2010-03-22T21:11:21.983-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>La pregunta</title><content type='html'>Recuerdo como si fuera ayer esa tarde de invierno en que mi tremenda bocota de niña curiosa e ignorante de todas las susceptibilidades que pueden herirse en este mundo me llevó a preguntarle a mi tío, con total desparpajo, qué cosa le habían hecho los militares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué te hicieron, tío, cuando estabas preso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tío abrió los ojos como si de repente se le viniera un inesperado mazazo encima, luego entrecerró los párpados y se frotó la barba rojiza, esa que, desde su libertad en el 82, cubre la mitad de su rostro y veda la mitad de su boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Han estado hablando de mí, ¿eh?-dijo, con total acierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis gajes de niña fisgona habían quedado al descubierto y, como a esa edad uno es todavía tremendamente egocéntrico, tan egocéntrico como la Tierra en el Medioevo, me amilanó el temor de que fuera a acusarme con mis padres de andar oyendo conversaciones de mayores y de andar haciendo preguntas. De modo que no me interesó más saber nada, agarré mis revistas Billiken y huí al comedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me fijé si le brillaron los ojos, o si le tembló la voz o las manos, ni fui a chequear qué cosa fue a hacer al baño que le tomó una hora entera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6689651460074039490?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6689651460074039490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6689651460074039490' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6689651460074039490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6689651460074039490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/03/la-pregunta.html' title='La pregunta'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7242973722278300672</id><published>2010-03-06T16:08:00.000-08:00</published><updated>2010-03-06T16:11:15.447-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/poesía)'/><title type='text'>Letras</title><content type='html'>Se ignora supinamente en el mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el acto de suprema audacia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que implica escribir un poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno puede al cuento bordearlo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;rondarlo de afuera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;armarlo con guantes y pinzas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;rasparlo con lijas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y hasta matarlo si eso es preciso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sin salpicarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera en este intento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de empeñada vacuidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;he logrado emitir unos versos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;carentes de todo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y llenos de nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7242973722278300672?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7242973722278300672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7242973722278300672' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7242973722278300672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7242973722278300672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/03/letras.html' title='Letras'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3979196725250207763</id><published>2010-02-14T10:12:00.000-08:00</published><updated>2010-02-28T14:02:12.843-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/poesía)'/><title type='text'>Agñá</title><content type='html'>A veces entreveo la punta del ovillo,&lt;br /&gt;el extremo del hilo que pasa por todos los enredos&lt;br /&gt;y se ofrece sarcástico a nuestros ojos&lt;br /&gt;mofandose del vicio humano de resolver acertijos.&lt;br /&gt;Por un instante efimero y caótico&lt;br /&gt;logro ver el todo por sobre las partes,&lt;br /&gt;sumirme en esa especie de plenitud de espíritu&lt;br /&gt;que la subrepticia y amarga meditación concede.&lt;br /&gt;Mas ahí, sobre llovido, me entrevero.&lt;br /&gt;Tratando de conceder, refuto,&lt;br /&gt;por salvar una parte pierdo el todo&lt;br /&gt;y justifico todo tipo de sofismas con tal&lt;br /&gt;de no tirar abajo la divina torre a la que asisto&lt;br /&gt;cada vez que un terremoto me sacude los cimientos.&lt;br /&gt;Deberé cortarme el dedo entonces&lt;br /&gt;para no apuntar a nadie con él,&lt;br /&gt;porque sólo hay juicios para los que juzgan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3979196725250207763?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3979196725250207763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3979196725250207763' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3979196725250207763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3979196725250207763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/02/agna.html' title='Agñá'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-8289760908199852741</id><published>2010-02-11T13:48:00.000-08:00</published><updated>2010-02-12T08:58:10.698-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Masas finas</title><content type='html'>Recordé que me había jurado a mi mismo dejar definitivamente el alcohol justo en el preciso momento en que aplastaba la lata de cerveza vacía sobre el piso de lajas de la flamante galería de Mercedes. Ya ni los lunes me creian cuando prometía empezar la abstinencia.&lt;br /&gt;Mercedes se había metido adentro para darse una ducha, según ella estaba empapada en sudor a causa de las clases magistrales de padlle que Rodolfo había impartido. &lt;br /&gt;Sentía a la heladera ejercer una atracción magnética sobre mi débil voluntad. Por fin me levantaba con la angustiosa determinación de ir por otra lata cuando Mercedes traspasó la puerta envuelta en una toalla, quejándose del calor.&lt;br /&gt;_¿Hasta cuándo vas a seguir vos así?_me dijo, como si su vida fuera un ejemplo.&lt;br /&gt;_Espero que un poco más, no quiero morir todavía_le dije, un poco como reclamo por el tremendo abandono en que me tenía. No captó la indirecta, o me pareció que no lo hizo. Siempre evita darse por aludida, simula no escuchar, y luego salta por la espalda.&lt;br /&gt;Fui hasta el refrigerador venciendo la mirada reprobatoria y me saqué otra lata, de reojo vi que revisaba dentro de la bolsa del súper las cosas que había traido. Me la tomé de un saque, para qué esparar que empezaran a caer los tilingos del padle, había suficiente provisión alcohólica como para abastecer una taberna. Pero cuando regresé a la galería Mercedes puso los brazos en jarra y me repasó con su mirada de escarnio:&lt;br /&gt;_Julián, ¿podés esperar a que llegue el resto al menos?&lt;br /&gt;Y luego:&lt;br /&gt;_No compraste aceitunas, Julián.&lt;br /&gt; Mientras, yo me preguntaba para qué quería verme, de qué carajos quería hablar conmigo y por qué me mandaba a llamar justo un día en que planeaba reunirse a chupar con sus amigos del club.&lt;br /&gt;_¿No sabías que me propongo dejar el alcohol, Mercedes?_le pregunté, para ver cuánto se había informado acerca de mí, y cuánto de lo que hacía era premeditado.&lt;br /&gt;_Sí_contestó_, eso no es ninguna novedad, hace meses que intentás, lo bueno sería que alguna vez lo lograras...&lt;br /&gt;Puso los ojos asi, como los pone siempre, con ese aire de superioridad que ni un huracan puede derribar.&lt;br /&gt;_A lo mejor... si no me llamás a conversar justo los días de chupe y parranda... me sería más sencillo.&lt;br /&gt;Vi que se enojaba, montaba su ceja derecha bajo un pliegue angular y agresivo.&lt;br /&gt;_¡No me cargues tus fracasos!_me gritó, como de una galera mágica empezó a sacar las mil y una razones para no regresar conmigo nunca más, como si yo se las hubiese pedido, como si yo planease regresar con ella y como si no hubiese sido ella la que cogió el teléfono y me llamó. Empecé a cuestionarme por qué gritaba. A comerme las uñas. Hasta que se lo pregunté, con la calma que sólo la fregada de todo lo que acaba de escupir a boca de jarro podía lograr. La calma, a veces, no es más que frustración.&lt;br /&gt;_Y por qué estás gritando_ pregunté, y enmudeció_. Hablás como si estuvieras sola.&lt;br /&gt;_Estoy sola...&lt;br /&gt;Estoy sola dijo, lo repitió cinco o seis veces. Tratando de enhebrar la intención de sus berrinches me quedé en una cálculo obtuso. Un sencillo silogismo, en realidad, del que se desprendía la siguiente proposición: yo era nadie. Mercedes hablaba conmigo + Mercedes hablaba sola = yo no existía. Y si no existía, no podía estar allí, ni podía tener problemas con la bebida, ni podía desaprobar semestres, ni podía padecer sus altibajos, ni ser su perro faldero. Pensé que no existir quizá era exactamente lo que estaba yo necesitando, y que Mercedes acababa de hacer el favor de extinguirme de la faz de la tierra. Pero no, Mercedes no es tan misericordiosa, no aprueba la pena de muerte para el condenado, pues considera que mediantre ella el reo no paga suficiente sus yerros. Es preciso manternerlo vivo, para que retribuya en sufrimiento cada uno de sus delitos. Así que así procedió conmigo:&lt;br /&gt;_A qué has venido_dijo la descarada habiendome llamado, queriendo endilgarme la culpa de estar reunidos.&lt;br /&gt;_Vine porque me llamaste, Mercedes, y porque me mandaste un taxi pago a casa_contesto. Pero Mercedes es bicha, muy pocas veces pregunta para saber. La pregunta en ella es un recurso del que se vale para poner en evidencia al otro. Asi que asi la sigue:&lt;br /&gt;_Si no hubieras querido venir, ni que te mandara una limousina, Julián... tu terquedad es incurable_dice, y está en lo cierto, y sin embargo no hay excusa que modifique el hecho de que ha sido quien llamó. Quizás eso la inquieta. Enciende un cigarrilo, me da la espalda.&lt;br /&gt;_Por qué me has llamado, Mercedes...&lt;br /&gt;No contesta, me mira por sobre el hombro, es una mirada azul, fría, que no trasparenta nada, que me reflecta mi propia curiosidad. Me vienen ganas de irme de inmediato, desconfianza y rescelo por sus elocubraciones extrañas, esas maquinaciones que sé que tiene, que sé que materializa y que se acusan en pupilas azules que no trasparentan nada. Toda ella es como un personaje maldito de una telenovela mexicana, no da puntada sin hilo y me tiene en vilo para su propio goce.&lt;br /&gt;_A dónde vas_ pregunta.&lt;br /&gt;_Me voy, Mercedes, si no tenés nada que hablar, sabe dios por qué me has llamado.&lt;br /&gt;_Quedate, ya llegan...&lt;br /&gt;Se pone a rogarme que me quede, me habla a centimetros de la boca, me tienta, se escabulle y se sonríe. Pero es un sonrisa azul, una sonrisa de mosca. Me confunde con el discurso de su boca, tan disimil al de sus gestos. Yo idiota que caigo en la trampa de ratas, tan evidente como un cartel de peligro por precipio y voy y me tiro. Y me dice que hago bien en dejar de beber, que lo haga por ella... Que en la vida siempre aparecen dos caminos y que la elección de uno implica la pérdida del otro. Apunto de ir por otra lata su vocecita prometedora me disuade. Y caigo, como mosca en la leche, a besarla, a tocarle el pelo, la espalda, los pechos, a sentirla estremecerse, aun con las pupilas más heladas que nunca. Hasta que se escucha el motor de un auto detenerse enfrente. Ella se zafa de mí, se arregla el cabello, se quita la pintura de labios corrida alrededor de la boca y me dice que me siente, que guarde compostura, que le quite las manos de encima.&lt;br /&gt;Corre a abrir y entra un tipo con el porte que su madre aprobaria en un candidato, con el físico que ella hubiera, probablemente, deseado en mí y con la suficiencia que a mi me falta un siglo conseguir. La toma de la barbilla y la besa en los labios con parsimonia, viste traje y trae maletín. Luego de eso, ella voltea a mirarme inmediatamente y le reflecto la misma nada que sus ojos me vienen mostrando hace unas horas para no darle con el gusto de salirse con la suya.&lt;br /&gt;Entonces me dice con sarcasmo:&lt;br /&gt;_Manolo ha traido pavo relleno ¿te quedas?&lt;br /&gt;_No, no, tengo cosas que atender en casa_digo, y como una lanza se viene a mi lado y me susurra:&lt;br /&gt;_Y ahora que ves el peligro real de perderme... ¿Cual es la mejor elección...? ¿Las cervezas o yo?&lt;br /&gt;Lo peor es que me lo dice en serio, ahora que ya no tengo chance y sin importarle un comino lo que pase conmigo. Me entrega las bolsa del super, las que ella misma me encargó, con un sonrisa falaz que le borraría de un solo sacudón, y me dice que ya no va a necesitar esas bolsas porque Manolo ha traido pavo relleno y masas finas. Me vuelve a preguntar.&lt;br /&gt;_¿Las cervezas o yo?&lt;br /&gt;Lo pregunta como si no supiera la respuesta. Y luego nadie entiende por qué se emborracha uno.&lt;br /&gt;_Las cervezas_contesto. Doy media vuela ya para irme, pero me retiene para que me lleve la bolsa con las cosas que he traido, que ella misma ha encargado, que ahora rechaza, como loca que es. Me rehuso, e insiste.&lt;br /&gt;_Llevatelas, aqui ya tenemos el pavo relleno y de postre masas finas...&lt;br /&gt;_De veras_le digo, y agarro la bolsa con las cosas, más desilusionado por suerte que enojado, molesto por la pérdida de tiempo_ya tenés masas finas y el pavo sentado a la mesa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-8289760908199852741?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/8289760908199852741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=8289760908199852741' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8289760908199852741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/8289760908199852741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2010/02/masas-finas.html' title='Masas finas'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6943260034068532269</id><published>2009-05-11T22:01:00.000-07:00</published><updated>2010-12-05T20:23:58.264-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Films'/><title type='text'>SILENI</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/TPxk_eWJc-I/AAAAAAAABO0/xncgIOfPJZI/s1600/sileni.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 226px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/TPxk_eWJc-I/AAAAAAAABO0/xncgIOfPJZI/s320/sileni.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547419882654102498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy subo esta entrada para recomendar una película. No puedo decir que sea "linda" ni "fea", sólo puedo decir que es poco común, por estar plagada de imágenes absurdas y de situaciones propiamente oníricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recomiendo por varias razones, la primera es el alto manejo del simbolismo que subyace en toda la trama, si bien puede parecer insólita, poco consecutiva y despistada, la película ofrece una dicotomía que se hace bien notoria llegando al final de la película. Deja una sensación inquietante, lo deja a uno oscilando entre dos puntos sin poder conciliar ni uno ni el otro (pero para esto es necesario llegar hasta casi el final); la segunda, es que este film encara una trama netamente impredecible, nos saca un poco de los parámetros a que nos tiene acostumbrado el cine hollywoodense, nos mete en un mundo impredecible, disparatado y también detestable, pues las escenas no son complacientes y podrían herir suceptibilidades, la crítica es ácida aunque se solape en la supuesta "insanía" de sus personajes; tercero, la recomiendo porque exige del televidente una atención distinta, demandando para su interpretación una reorganización de segmentos y una resolución subjetiva de los hechos... esto es, de lo que está sucediendo en la película... Requiere una actitud activa de la teleaudiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Advertencia: imágenes crudas, escenas absurdas, personajes blasfemos, imágenes impresionables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de origen checo, su nombre en idioma original es "Sileni", presentado como Lunacy (locura). El director es Jan Svankmajer. Ha sido premiada con distintos galardones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí un &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=GgGcynqKUvU&amp;amp;feature=related"&gt;trailer&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pueden bajar de &lt;a href="http://www.cultivadoresdeculto.com/foro/showthread.php?t=2173&amp;amp;highlight=Jan+Svankmajer"&gt;aquí&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6943260034068532269?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6943260034068532269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6943260034068532269' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6943260034068532269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6943260034068532269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/05/sileni.html' title='SILENI'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/TPxk_eWJc-I/AAAAAAAABO0/xncgIOfPJZI/s72-c/sileni.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-2976932525508195550</id><published>2009-04-08T13:05:00.000-07:00</published><updated>2009-04-08T13:09:10.131-07:00</updated><title type='text'>Victoria Santa Cruz</title><content type='html'>&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/754QnDUWamk&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/754QnDUWamk&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada que decir, ella lo dice todo. Me gusta esta canción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-2976932525508195550?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/2976932525508195550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=2976932525508195550' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2976932525508195550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/2976932525508195550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/04/blog-post.html' title='Victoria Santa Cruz'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6073906968750801429</id><published>2009-04-01T14:43:00.000-07:00</published><updated>2009-05-04T17:12:28.614-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Proyecto "Libro Libre"</title><content type='html'>La idea de &lt;em&gt;Libro Libre &lt;/em&gt;lo había mantenido distraido en sus asuetos durante mucho tiempo, lo había conmovido. La consigna era leer un libro y luego abandonarlo en algún lugar público tras estamparle en la primera página la nómina distintiva: &lt;em&gt;Libro Libre&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Era una tentaiva de incentivar la lectura y promover la solidaridad, dos en uno, combo de valores. Se sentó en el banco de la plaza y, tras hacerse el distraído, abandonó un tomo nuevecito de &lt;em&gt;La metamorfosis&lt;/em&gt;, de Kafka.&lt;br /&gt;Dispuesto a realizar un seguimiento atento de la senda que el libro tomaría, como siempre lo había hecho, como siempre su obsesión había mandado,le había colocado, como siempre, un chip en la cara interna de la contratapa. &lt;br /&gt;Se imaginaba decenas de firmas y decenas de &lt;em&gt;Libro Libre &lt;/em&gt;escritos con diferentes colores, con distintas caligrafías... Imaginaba una cadena recursiva de lectura y de solidaridad.&lt;br /&gt;Luego de unas horas de haber dejado el libro, el GPS le indicó que el volumen se había despegado del banco blanco de la plaza y se dirigía en dirección a Recoleta. Se sintió satisfecho, el inicio de las peripecias del libro acaba de dar el primer paso. &lt;br /&gt;Sin embargo pasó una semana y el GPS anunció que el  libro no se había movido de la calle donde aterrizó luego de que el primer lector lo tomara del banco; se excusó pensando que no todos tenemos la misma rapidez de lectura, que otros somos más lentos para la lectura y que debía darle más tiempo.&lt;br /&gt;Pasadas tres semanas concluyó que era un libro lo suficientemente breve como para haber sido finalizada su lectura ya y restituido al circuito de recambio al que él, solidariamente, lo había adosado.&lt;br /&gt;Dejó transcurrir otra semana, por amabilidad, una semana en que la ansiedad lo invadió varias veces indagando el destino del libro, había pasado por su cabeza visionaria una idea más macabra, más tétrica, como respuesta a la demora inédita del lector, una respuesta perturbadora de lo que podía haber hecho que ya esa persona no tocara el libro...&lt;br /&gt; Y como un investigador privado, luego de la tregua, constató nuevamente la inmovilidad del tomo de &lt;em&gt;La metamorfosis&lt;/em&gt; y salió dispuesto a resolver el enigma.&lt;br /&gt;Un mar de ideas se le cruzaron por la mente. Cosas como que quizás en esa casa de Recoleta habitara familia numerosa, y que todos desearan leer el libro antes de restituirlo bajo la premisa de &lt;em&gt;Libro Libre&lt;/em&gt; (en ese caso él haría el gran ridículo al llamar a su puerta), o que quizás el que lo levantó por primera vez se hallara enfermo o ciego, y que estas cuestiones le impidieran leerlo, en tales circunstancias el libro debería ser dejado en otra banca... o quizás en otro sitio... o quizás, debería ser leído oralmente al ciego... incluso al presumible enfermo. Pero y si... ¿había muerto...? ¿si en la casa yacia su cadáver insepulto, solitario, corrupto? ¿podrido?&lt;br /&gt;Y en estas cavilaciones siguió un rato, mientras el bus lo llevaba a Recoleta. No dejó de aturdirse con la imagen de un hombre netamente agusanado sino hasta que el sonido del GPS lo sacó del ensimismamiento. Indicó movimiento. Un trayecto corto, pero contundente, que iba desde la casa en cuestión hacia otra casa, en la esquina.&lt;br /&gt;Se emocionó, pensó que entonces el lector no yacía muerto, ni agusanado, ni insepulto y que, por fin, había finalizado la lectura del libro y, como muestra de gratitud ante tamaño obsequio de la vida, lo había firmado debajo de la leyenda &lt;em&gt;Libro Libre&lt;/em&gt;, y lo había dejado en lugar público a la espera del próximo fortuito lector gratificado con su lectura.&lt;br /&gt;Aún imaginando esto, decidió bajar en la parada más cerca del domicilio en cuestión, pues ya había pagado boleto y se hallaba cerca y, además, no estaba de más comprobar lo que su intuición ya le certificaba.&lt;br /&gt;Saludó al chofer del colectivo, de lo feliz que estaba hizo un rápido ademán de saludo a los pasajeros, y descendió del micro dando un saltito. Cruzó la plaza, encontró bellos a los perros, a sus dueños, al orden entero que el mundo le ofrecía en ese preciso momento.&lt;br /&gt;La decepción vino al llegar a la casa de la esquina, allí donde se suponía que debía estar el libro de tapas marrones titulado &lt;em&gt;La metamorfosis&lt;/em&gt;, pues no había nada a la vista. Tocó la puerta de la casa para cerciorarse de que allí efectivamente se había recogido del suelo un tomo de Kafka.&lt;br /&gt;-No, señor, yo no leo, nadie ha metido un libro en casa desde hace años...-respondió una señora ligeramente sorprendida por la pregunta.&lt;br /&gt;-Gracias-dijo él-lo que pasa es que el GPS marca exactamente acá, en este momento preciso...&lt;br /&gt;Pero la mujer arqueó las cejas, con el cucharón de la sopa en la mano. Confundido pidió disculpas y ella cerró la puerta.&lt;br /&gt;Dio media vuelta, caminó volviéndose a la parada, el GPS seguía clavado en la casa de la mujer que no ingresaba de hacía años un libro al hogar.&lt;br /&gt;De repente recordó algo. Su cara se transformó. Le había dado una oportunidad más al mundo de demostrarle lo contrario de lo que él venía presintiendo. Una vez más, se sintió decepcionado. El rostro se le puso de un color lívido, sanguíneo, caminó a grandes zancadas, casi corriendo hasta llegar nuevamente al lugar indicado por el localizador.&lt;br /&gt;Levantó la tapa del tacho, terriblemente herido en el orgullo, sacó con bronca &lt;em&gt;La metamorfosis&lt;/em&gt; del contenedor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6073906968750801429?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6073906968750801429/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6073906968750801429' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6073906968750801429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6073906968750801429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/04/proyecto-libro-libre.html' title='Proyecto &quot;Libro Libre&quot;'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5677614061174013865</id><published>2009-03-24T17:13:00.000-07:00</published><updated>2009-03-25T19:46:17.485-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/artículos)'/><title type='text'>MEMORIA</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=zq1vNY0uScE"&gt;Un día como hoy&lt;/a&gt;, nada más que del año 1976 (y muchos ya sabrán de lo que hablo) nacía un sueño. Sí, digo bien, un sueño, pues la gente veía en esta acción tomada por la junta militar un cambio que estimaba positivo. El sueño prontamente traicionado de la gente... de trocar este país mísero, aletargado y desconsiderado, por uno igualitario y ordenado. Sin un consentimiento sobre urna, los tanques avanzaron sin razón sobre las calles de Argentina, sin enemigo real, en una fantasía militar, esquizofrénica; nacía una batalla. Y había un sueño a punto de trocarse en pesadilla.&lt;br /&gt;Las dos V se habían encontrado para materializar eso que dictaban desde el Norte, ese Norte-Imperio que ejerció siempre la tiranía del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Capitalismo_laissez-faire"&gt;laissez faire&lt;/a&gt;, la piratería legal, la supremacía del más bélico, la predominancia del más rico.&lt;br /&gt;Todo estaba dictado a modo de sentencia para los países del Sur. Ya había cierta operación pretendiendo difamar a un animalillo inocente con su nombre: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_C%C3%B3ndor"&gt;Cóndor&lt;/a&gt;. Videla al poder y Viola cabecilla intelectual, Agosti y Massera codo a codo. Todo estaba escrito y cierto embajador estadounidense pidió, como Pilatos, una palangana de agua para lavarse las manos de lo que, estaba muy seguro, ocurriría: violación de los derechos humanos.&lt;br /&gt;El libro más horroroso que he leído estaba a punto de escribirse, &lt;a href="http://www.nuncamas.org/investig/articulo/nuncamas/nmas0001.htm"&gt;&lt;em&gt;Nunca Más&lt;/em&gt; &lt;/a&gt;,y digo a punto porque ese libro comenzó a escribirse en partes separadas, antes de llegar a la imprenta, en las partes sueltas de los atropellos que a cada víctima le tocaría sufrir. Por eso es un libro que se ha quedado incompleto, porque muchos de sus escritores... no vivieron para contarlo. Entre ellos Paco Urondo, &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=wjDrjr5-oL4"&gt;Rodolfo Walsh&lt;/a&gt;(¡ay, Rodolfo Walsh!) y Haroldo Conti.&lt;br /&gt;Yo no me olvido de Mugica.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=MRDWLKBQ0es"&gt;Memoria&lt;/a&gt;, por favor, que no es la cordura lo que nos separa de los animales, pues esta etapa ha demostrado, por mucho, que no la tenemos.&lt;br /&gt;No hay &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=9czhVmjeVfA"&gt;excusas&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Pido disculpas por la profusión de links que es menester cometer, hay ciertos infiernos que no se trasportan con breves palabras.&lt;br /&gt;Los que no vivieron para contarlo se estiman entre &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=9PBRjTQvVH8"&gt;30.000&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Señores, por favor, &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=KHHkwaIe4LE"&gt;NUNCA MÁS&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/ScmKYVqri9I/AAAAAAAAAj0/tfVcHF4uwEY/s1600-h/cordoba.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316932985825233874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 194px; CURSOR: hand; HEIGHT: 146px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/ScmKYVqri9I/AAAAAAAAAj0/tfVcHF4uwEY/s400/cordoba.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5677614061174013865?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5677614061174013865/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5677614061174013865' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5677614061174013865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5677614061174013865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/03/memoria.html' title='MEMORIA'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/ScmKYVqri9I/AAAAAAAAAj0/tfVcHF4uwEY/s72-c/cordoba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-1749534070592669187</id><published>2009-03-07T23:49:00.000-08:00</published><updated>2009-03-25T19:41:34.387-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>El insomnio que Fiora aparejó</title><content type='html'>&lt;em&gt;En esta fecha conmemorativa de lo que nunca más debe suceder (recordemos que esta fecha se fijó como día internacional de la mujer debido a una masacre de obreras que reclamaban salarios dignos e igualitarios y denunciaban abusos) invito a todas nosotras a agradecer el siglo en el que hemos nacido, pues en mi caso, jamás lo hago, y basta nomás echarle un oído a los discursos de mi abuela, a sus anécdotas y vivencias, para caer en la cuenta de lo afortunadas que han sido las generaciones posteriores al voto femenino, y quizás un poco más las subsiguientes, pues las idiosincrasias no se cambian de la noche a la mañana, incluso hoy todavía persisten ciertas injusticias de género.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fiora también es mujer, y voy a hablar de ella hoy y del insomnio contiguo a su llegada. Ha de cumplir años uno de estos días de marzo. Sé que en marzo, mas no sé la fecha, pues ella es una indocumentada, nació en el patio trasero de una casona. Llegó a esta casa en brazos de la mujer de mi padre:&lt;br /&gt;__Ahí lo tenés_dijo mi padre señalando el paquete.&lt;br /&gt;Pero yo le percibí cierto aire sutil, un hocico más delgado que el de su hermano (pues una amiga mía había alojado a su hermanito y yo lo conocía de cerca).&lt;br /&gt;__Dámelo__le dije a la señora de mi padre, y ella me extendió el bulto tembloroso y feo. Sí, estaba horrible, pobre, tenía una delgadez espantosa, una panza abultada y le cubrían la piel unas pústulas blancas. Cuando lo bajé para que bebiera las patas parecían abrirse hacia afuera y la panza parecía arrastrar en el piso, una panza aplastada, chata, como si fuera la de un sapo o similar a la forma de una tortuga. Aunque a mi padre se le ocurrió más bien una araña.&lt;br /&gt;Le busqué el género en la panza, pero su vientre estaba despejado, no había nada allí.&lt;br /&gt;__Pero... esto es una hembra__dije, levantándola, mostrando el sexo de la pobre a plena luz, patas para arriba, me miraba con un odio...&lt;br /&gt;__Sí__dijo mi padre al comprobarlo, e hizo un ademán de disconformidad tras el cual se retiró y se llevó a su inexpresiva mujer del recibidor.&lt;br /&gt;Me quedé con esa bolita negra y temblorosa. Después de todo podía evitar su reproducción mediante un método anticonceptivo oral, o someterla a cirugía, pensé. La bañé, y tras bañarla y envolverla en una toalla se me buscó esconder en el cuello, como no pudo, encontró la axila. Encantada con mi adquisición anduve todo el día con la perra en la axila de aquí para allá, hasta que llegó la noche...&lt;br /&gt;Lloró siete noches seguidas. Era apagar la luz para ir a dormir y comenzar a rabiar por sus gemidos, unos llantitos constantes, taladrantes, persistentes. Al encender la luz se callaba. Cursábamos un crudo invierno. La providencia quiso iluminarme y se me ocurrió llenar una botella plástica de agua tibia y colocársela a modo de madre dentro de la cesta donde dormía revuelta en sus trapitos. El efecto que surtió fue indiscutible, la cachorra se calmaba y dormía instantáneamente con la botella con agua tibia. Lo malo era que el agua, debido al frío, duraba una hora y media caliente. Así es que, para que se pudiera dormir en esta casa, hubo que ubicar a un metro del canasto de la perra la estufa eléctrica, privándome yo misma de su uso. De este modo, después de una semana de recio insomnio, se pudo pegar el ojo por más de hora y media seguida.&lt;br /&gt;Desde luego, la que tiritó en la cama no fue Fiora precisamente...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-1749534070592669187?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/1749534070592669187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=1749534070592669187' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1749534070592669187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1749534070592669187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/03/el-insomnio-que-fiora-aparejo.html' title='El insomnio que Fiora aparejó'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6423203332665293636</id><published>2009-03-04T19:47:00.000-08:00</published><updated>2009-03-04T19:50:28.481-08:00</updated><title type='text'>Educación sexual moderna_ Les Luthiers</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/tZ1zdpGXC8Y&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;rel=0"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/tZ1zdpGXC8Y&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para reirse un poco: unos genios!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6423203332665293636?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6423203332665293636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6423203332665293636' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6423203332665293636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6423203332665293636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/03/educacion-sexual-moderna-les-luthiers.html' title='Educación sexual moderna_ Les Luthiers'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5666904376446469140</id><published>2009-02-18T17:52:00.000-08:00</published><updated>2009-03-25T19:42:26.621-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/artículos)'/><title type='text'>Pequeña reseña sobre el mate</title><content type='html'>Según parece el origen del mate proviene de la cultura guaraní. Los guaraníes, un pueblo primitivo que habitaba en el noroeste argentino y en el sur de Brasil y Paraguay, mascaban las hojas verdes en busca de un efecto estimulante, luego, con el pasar del tiempo, empezaron a remojarlas en agua caliente en un &lt;em&gt;caiguá&lt;/em&gt;, recipiente hecho con un &lt;em&gt;matí &lt;/em&gt;(pequeña calabaza)y chupaban el líquido con algo llamado &lt;em&gt;tacuapí&lt;/em&gt;(era una cañita hueca). De todas estas palabras sólo subsistió el vocablo &lt;em&gt;matí &lt;/em&gt;que dio el nombre de mate a la preparación.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.pastaconfetti.com/yerba_mate.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 231px" alt="" src="http://www.pastaconfetti.com/yerba_mate.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Fácilmente la costumbre de tomar esta bebida se transportó a las culturas no guaraníes. Los gauchos fueron un buen eslabón, mezcla de indígenas y de europeos, los gauchos eran marginales, pero, poco a poco, se fueron mezclando con la sociedad burguesa del momento. El mate así se trasladó de las taperas (casas de los gauchos, especies de carpas de cuero de vaca sobre estacas) a las grandes casonas. Y ahí comenzó la explotación de la yerba mate. Por supuesto, nada honesto en sus comienzos. A este respecto conviene leer el libro "El río oscuro" de Alfredo Varela, que ilustra toda la situación de los mensúes, la explotación que padecieron, la privación de libertad y las malas condiciones en las que eran obligados a trabajar.&lt;br /&gt;Después aparecieron las plantaciones, los sindicatos que hacían valer los derechos del obrero, se dejó de destrozar a los grandes y centenarios árboles de Kaá, y las condiciones del trabajador se regularizaron. La yerba mate llegó al mercado, alcanzó a todas las clases sociales y las unificó como una estampa nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen dos maneras de cebar mates: en la primera, y creo la más difundida, se llena de agua caliente el mate (ya con yerba dentro) y se da a cada persona; cada persona termina el contenido del mate y devuelve el mismo para que el cebador vuelva a llenarlo y lo ofrezca a otra persona. En la segunda forma de cebar se utilizan generalmente recipientes (mates) más amplios, pues esta otra opción requiere que cada persona dé una sorbida sin acabar el contenido total del mate y se la pase a otra persona, así hasta que haya que llenar otra vez el mate.&lt;br /&gt;Las propiedades del mate son muy conocidas: es estimulante, mitiga el apetito, es hepatoprotector, laxante (si uno toma mucha cantidad, o si no está acostumbrado a su ingesta diaria), posee acción antioxidante y también diurética. Y es altamente adictivo. &lt;br /&gt;Se lo puede tomar amargo o con azúcar. El mercado surte de muchas variedades de yerba, algunas fuertes y otras más suaves, algunas frutadas, o con hierbas aromáticas adheridas. &lt;br /&gt;El mate es el mejor mediador de charlas, y el mejor compañero para un estudiante universitario. Al comienzo resulta amargo al paladar, las primeras veces es rechazado, pero una vez adquirido el hábito de beberlo a diario, es muy difícil de abandonar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5666904376446469140?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5666904376446469140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5666904376446469140' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5666904376446469140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5666904376446469140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/02/pequena-resena-sobre-el-mate.html' title='Pequeña reseña sobre el mate'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7416278413551985340</id><published>2009-02-06T14:47:00.000-08:00</published><updated>2009-02-06T14:49:46.584-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos inspiradores)'/><title type='text'>Lope de Vega, un maestro</title><content type='html'>Un Soneto Me Manda Hacer Violante&lt;br /&gt;de Lope de Vega &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un soneto me manda hacer Violante&lt;br /&gt;que en mi vida me he visto en tanto aprieto;&lt;br /&gt;catorce versos dicen que es soneto;&lt;br /&gt;burla burlando van los tres delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo pensé que no hallara consonante,&lt;br /&gt;y estoy a la mitad de otro cuarteto;&lt;br /&gt;mas si me veo en el primer terceto,&lt;br /&gt;no hay cosa en los cuartetos que me espante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el primer terceto voy entrando,&lt;br /&gt;y parece que entré con pie derecho,&lt;br /&gt;pues fin con este verso le voy dando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estoy en el segundo, y aun sospecho&lt;br /&gt;que voy los trece versos acabando;&lt;br /&gt;contad si son catorce, y está hecho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7416278413551985340?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7416278413551985340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7416278413551985340' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7416278413551985340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7416278413551985340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/02/lope-de-vega-un-maestro.html' title='Lope de Vega, un maestro'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-5773868692914818655</id><published>2009-02-05T21:36:00.000-08:00</published><updated>2009-02-05T21:42:16.191-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(de cactus)'/><title type='text'>Nuevos cactus en casa</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/SYvManJJCVI/AAAAAAAAAEE/Rnu2iGV8y9U/s1600-h/Snapshot_20090206.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/SYvManJJCVI/AAAAAAAAAEE/Rnu2iGV8y9U/s320/Snapshot_20090206.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299554144087509330" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis nuevas adquisiciones. Comprado en el shop "El cardón", hasta ahora el que más variadas especies he visto que posee, que se encuentra dentro del zoológico de la ciudad de Córdoba.&lt;br /&gt;Instrucciones recién aprendidas: no olvidar colocar piedrecillas o compuesto de nácar, o cualquier cosa que mantenga aislado el cuello del cactus de la humedad procedente de la tierra del interior de la maceta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-5773868692914818655?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/5773868692914818655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=5773868692914818655' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5773868692914818655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/5773868692914818655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/02/nuevos-cactus-en-casa.html' title='Nuevos cactus en casa'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/SYvManJJCVI/AAAAAAAAAEE/Rnu2iGV8y9U/s72-c/Snapshot_20090206.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3082287473783673310</id><published>2009-01-23T12:07:00.000-08:00</published><updated>2009-03-25T19:43:30.742-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Revelaciones</title><content type='html'>Yo no consulto las cosas con mi almohada, eso es una ridiculez, una total y absurda falta de sentido común. Yo consulto las cosas con mi mate. Me dirigo hacia la cocina ya con tales designios, lleno la pava, enciendo la cocina y espero a que el agua llegue a su punto exacto mientras voy rumiando el motivo de consulta. El mate es como una sacerdotiza, prepararlo es el ritual introductorio y beberlo es el acto mismo de la declaración. No hace falta que uno hable, a veces ni siquiera hace falta que uno empuñe el firme propósito de la reflexión. No, es siempre como quién no quiere la cosa, uno tras otro los mates se vacían y se vuelven a llenar como en el mito del eterno retorno, así, en un circuito que comienza desde el mismo punto en donde terminó el otro ciclo. Así el pensamiento,a su vez, va dando vueltas, puliéndose o ensuciándose según nuestra &lt;em&gt;autohonestidad&lt;/em&gt;, y si no existe la palabra yo la invento, y si ya hay otra inventada para tal empresa que la usen los eruditos. &lt;br /&gt;La noche y el mate son una galera, una galera de mago, varita y galera, simbiosis perfecta. Después de que el agua al fin llega a su extinción, y la pava está otra vez vacía y aburrida, me voy a la cama satisfecha. &lt;br /&gt;Si saco algo en limpio o no, depende  de mí, el mate siempre ejecuta bien su labor. La almohada también, me espera muda y sorda, de otra manera no podría dormirme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3082287473783673310?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3082287473783673310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3082287473783673310' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3082287473783673310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3082287473783673310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/01/el-mate.html' title='Revelaciones'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-4199631454562565326</id><published>2009-01-18T22:01:00.000-08:00</published><updated>2009-03-25T19:44:20.223-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Las de perder</title><content type='html'>El arrepentimiento es una cosa tan vana, tan inservible, no repara lo hecho y no ayuda a sobrellevar la culpa, ni siquiera palia la molestia del directamente afectado. En fin, que Jorge Luis llevaba las de perder, entró hecho una fiera al salón de actos, tomó a la profesora del brazo y medio la arrastró hasta el aula azul de música. Y hay que decir medio la arrastró, porque ella enseguida depuso la resistencia a fin de que no se evidenciara el arrebato. &lt;br /&gt;__Yo no tengo la culpa__dijo, y esgrimió una fachada por primera vez reivindicativa.&lt;br /&gt;La profesora todavía no se sacudía el rol de encima y lo miraba por encima del marco plateado de los lentes, esa tarde había visto a su exmarido del brazo de una chica joven, pero ella no podía ni por venganza...&lt;br /&gt;__Yo no tengo ni tuve la culpa__reiteró él tratando de voltear el status acartonado y endeble que a razón de haberse caído antes ahora no podía sostenerse.&lt;br /&gt;La profesora apenas lograba mantenerse de pie sin que se le doblasen las rodillas, le temblaban las piernas, las manos y también el status, le ardía la cabeza, le cloqueaba la mandíbula y tenía en lugar de Dios a un duendecillo con cara de sátiro que la apuntaba con un dedo incriminatorio.&lt;br /&gt;__¡Le digo que yo no tuve la culpa, fue una trampa!__repitió el joven, tratando de despabilarla, de sacarla del estupor, de recuperarla como la tuvo. &lt;br /&gt;Una alumna había exhibido en su teléfono celular una foto de él y una compañera de clase en el momento justo en que se atrincheraban contra la pared del baño de mujeres. Eso la carcomió un instante, en realidad los carcomió a ambos, a él le duró el tiempo que lleva autoconvencerse de la mentira propia, y a ella hasta que al fin el himno nacional la sacó de la incipiente reincidencia en que incurría. La vulnerabilidad crecía proporcional al vacío que se abría paso, pulsátil, a partir del recuerdo recursivo de ese ex al que aun celaba, era como un atraco de indignación ante el cual algún mecanismo desconocido le activava un aberrante permiso compensatorio. Una mirada de Jorge Luis surtió el efecto combinatorio y a la vez ambiguo de un beso y una cachetada, justo el golpe de gracia que se necesita para lanzarse al vacío,casi logra reingresarla de un solo golpe al mundo delicioso de la timidez, del romance, del juego, del coqueteo, de esa cosa que entra despacito y sin que uno se dé cuenta o sienta culpa, de esa cosa que envuelve y amenaza convertirse en adicción, en ceguera. Entonces una voz en un micrófono anunciando la entrada de la bandera de ceremonias rompió el hechizo, impidió la recaída. El embelesamiento se esfumó casi automáticamente de las pupilas dilatadas de Irene.&lt;br /&gt; El chico la miraba desafiante, la había vencido una vez, había saltado la barrera, y en realidad quería el corazón como trofeo, nada más ni nada menos, a riesgo de morirse.&lt;br /&gt;__No, querido_dijo ahora más serena, ayudada por ese himno que la devolvía a la profesionalidad como por arte de magia, apoyada en esa muletilla infalible, en ese gesto que con los lentes podía ejecutar invariablemente__. No querido, el error fue mío, vos podés estar con cuanta chica quieras, incluso con más, es exactamente lo que debes hacer.&lt;br /&gt;Tras decir esto, Irene se soltó de la débil mano que la sostenía, se acomodó los lentes de marco plateado, y lo saludó con formalidad exagerada. &lt;br /&gt;__¡Profe__alcanzó a gritarle él, desarmado por la inexplicable ausencia de celos, desorientado por la repentina petrificación hecha marcos de plata__yo me arrepiento!&lt;br /&gt;Y al gritar esto se le cayeron todas las lágrimas hasta el momento contenidas, toda la estructura pretendida de hombre, porque a esa edad la masculinidad se confunde con impasibilidad, es por eso que se le cayó todo al piso, todo junto, hasta la carpeta de estudios.&lt;br /&gt;__Y yo también querido__le dijo ella haciendo una seudo detención en la marcha, que reanudó al instante, y sin voltear. &lt;br /&gt;Pero en realidad aunque se arrepentían ambos, lo hacían de cosas muy distintas, y él llevaba las de perder&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-4199631454562565326?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/4199631454562565326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=4199631454562565326' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4199631454562565326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4199631454562565326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/01/las-de-perder.html' title='Las de perder'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-7100081313035730395</id><published>2009-01-16T16:45:00.000-08:00</published><updated>2010-12-05T20:13:26.653-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Films'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por Marco Aurelio Denegri'/><title type='text'>La cacosmia, por Marco Aurelio Denegri</title><content type='html'>Marco Aurelio Denegri en su programa "La función de la palabra", que se transmite semanalmente en la Televisión Nacional del Perú. Compara la cacosmia con las preferencias del público televidente actual... Muy interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/jkfll19sI4g&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/jkfll19sI4g&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-7100081313035730395?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/7100081313035730395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=7100081313035730395' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7100081313035730395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/7100081313035730395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/01/la-cacosmia-por-marco-aurelio-denegri.html' title='La cacosmia, por Marco Aurelio Denegri'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-1035455403792240007</id><published>2009-01-14T11:12:00.001-08:00</published><updated>2009-03-25T19:44:37.548-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/poesía)'/><title type='text'>El mono</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/SW45SoAOrUI/AAAAAAAAAC4/X1iwRJf-MlY/s1600-h/mono_pensador.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 253px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/SW45SoAOrUI/AAAAAAAAAC4/X1iwRJf-MlY/s320/mono_pensador.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291229604345720130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;El mono es un mamifero muy gracioso, vivo espejo de lo que el hombre una vez fue. Tiene la gracia de un niño y la viveza de un zorro, la conciencia tranquila de no haber destruido ninguna selva, la simpleza y honestidad a viva piel, y, no obstante, la adivinable contrición, el dolor de haber sido el antecesor de la raza que por fin lo terminará con todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-1035455403792240007?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/1035455403792240007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=1035455403792240007' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1035455403792240007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/1035455403792240007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/01/el-mono.html' title='El mono'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_dKFOBlwMj-A/SW45SoAOrUI/AAAAAAAAAC4/X1iwRJf-MlY/s72-c/mono_pensador.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-4215585904258876472</id><published>2009-01-12T12:38:00.000-08:00</published><updated>2009-01-26T20:17:30.532-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos inspiradores)'/><title type='text'>Voz de Cortázar, Las buenas inversiones</title><content type='html'>http://www.youtube.com/watch?v=ybWbNeQWK4Y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ybWbNeQWK4Y&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/ybWbNeQWK4Y&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;rel=0&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-4215585904258876472?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/4215585904258876472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=4215585904258876472' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4215585904258876472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/4215585904258876472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/01/voz-de-cortzar.html' title='Voz de Cortázar, Las buenas inversiones'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-6344116404638932670</id><published>2009-01-10T07:30:00.001-08:00</published><updated>2009-03-25T19:45:00.522-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/artículos)'/><title type='text'>Una buena pregunta</title><content type='html'>¿Qué quiere decir alguien cuando dice "es una buena pregunta"? Puesto que si uno pregunta es porque ignora, es que, no obstante todo lo dicho acerca de la ignorancia, ¿es bueno ignorar? ¿O es que acaso significa que tampoco el interlocutor tiene la respuesta? ¿O es que uno ha dado en la tecla de algo controversial e indefinido?&lt;br /&gt;¿O es simplemente el subterfugio, una forma de responder la pregunta sin meterse en el bardo? ¿O acaso la pregunta define el orden jerárquico al que uno arriba en el vasto panteón de la erudición?&lt;br /&gt;   No lo sé, no lo sé, sólo hice la pregunta, temible, tembleque, acuciante, gastada de tanto andar por el torrente gris de la materia pensante, y obtuve por respuesta una cobarde coronita de laureles.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-6344116404638932670?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/6344116404638932670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=6344116404638932670' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6344116404638932670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/6344116404638932670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/01/una-buena-pregunta.html' title='Una buena pregunta'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3726562128593135621</id><published>2009-01-04T13:52:00.000-08:00</published><updated>2011-02-03T10:50:56.037-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Ensayo sobre la esperanza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Una esperanza. ¿Una esperanza? Una esperanza es algo. Pero qué. Una esperanza cuando pide de cortejo dinero tiene seis patas como el pan de Fermín Eguía, y usa esas patas para correr tal cual le dicta su naturaleza esquiva. Porque la esperanza es tal siempre y cuando no se cumpla, una vez que se realiza lo ansiado la esperanza muere, caduca, es derrotada, pero mientras no se realiza y el tiempo se ensancha a su antojo, la esperanza usa sus muchas patas, que a diferencia de la mentira son altas, altísimas, para correr, para ganar distancia, entonces es cuando sobreviene el riesgo de que se cristalice en sueño. Y quién puede culparla de no querer morir, de correr para salvar el pellejo. Yo no. Aunque mientras la esperanza más se aleja de su cazador (que puedo ser yo o cualquiera, pero más seguro todos) más se metamorfosea en sueño, y a ella eso le irradia placer, se siente como el patito feo que pronto descubre que en realidad no es patito feo sino cisne. Pero los sueños, mi amigo, sueños son. Los sueños por naturaleza están un escalón más arriba que las esperanzas en el rudimentario depósito de lo inalcanzable. Por eso muchos nos desesperamos y no cesamos de trotar desenfrenadamente tras la esperanza marcada, pues conocemos el terrible secreto que guarda dentro de sí misma: su propia esperanza. Es decir, la esperanza de la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Claro que sí, la esperanza también tiene esperanzas y todas ellas apuntan hacia un mismo foco: librarse de su depredador, alejarse lo más posible del peligro, convertirse en sueño.  La esperanza añora convertirse en sueño desde que nace, pero nosotros, sus predadores, la necesitamos de alimento y salimos a cazarla. No es que no nos conformemos con sueños, es que los sueños también tienen esperanzas, que a su vez tienen sueños, y estos últimos consisten en ganar el grado de imposibles. Un imposible es un ser victorioso y soberbio que mira a sus subalternos por debajo del hombro y no recuerda su pasado humilde, sus antecedentes de trote, cuando era como ellos y escapaba de nosotros con la adrenalina a flor de piel, es una entelequia que no recuerda que nació esperanza, se perfiló sueño con mucho sacrificio y padeció muchas humillaciones antes de convertirse en imposible. Porque el imposible es ante quien se postran las esperanzas y los sueños para pedir profesionalización y consejos de mantenimiento, el imposible es el sumo maestre de una sociedad maratónica donde la magistratura es cuestión de vida o muerte. Y como ni las esperanzas ni los sueños quieren morir, o sea perecer bajo nuestra consecución, es que adoptan el arte de la huida como un patrimonio de vida y se perfeccionan con los más altos imposibles que coexisten y se dedican a la transmisión del saber sofístico (perdone aquí la obvia redundancia etimológica que es menester cometer).&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 153);"&gt;....&lt;/span&gt;Pero volvamos a la conceptualización de la esperanza. La denominación esperanza, tal cual su nombre lo indica, debe su título a la espera. Su mayor debilidad es la espera, es como ese pato que yo quería agarrar cuando era chica , de visita en el campo de mi tía, mientras más veloz lo perseguía más de prisa se libraba de mí, trotaba con ese paso oscilante de animal con patas membranosas y espatuladas y hasta llegaba a dar efímeras y vertiginosas incursiones de vuelo mediante las cuales, sin saberlo él, me aleccionaba; así de ligero advertí que la mejor manera de concretar una aproximación  que valiera la pena era de puntillas, avanzando lento, parsimoniosamente, con las pupilas puestas en otra cosa y simulando distracción que en nada incluyese al mencionado bicho. Y seamos indulgentes los lectores con la palabra bicho, porque acá en Argentina bicho se designa tanto a los insectos, como a los mamíferos, reptiles, aves, peces, antílopes y, con mayor recurrencia aún, a toda cosa que se mueva por sí misma y que se vea por primera vez. Entonces, si decíamos que la debilidad, la criptonita de la esperanza es la  espera, convengamos que una de sus estrategias de autoevacuación tendrá por técnica la apelación directa a la des-espera(ción) del perseguidor.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Esta des-espera(ción) puede lograrse por varias vías. En los casos más simples la esperanza erguirá su cuello simulando tenerlo muy delgado y largo, levantará su hombro derecho y nos lanzará una mirada intimidante, dejará que nos acerquemos un poco disimulando su temor a ser aprehendida y nos balanceará un pie engreídamente; si tiene talento, de esta sutil manera nos convencerá de que es un imposible y, por ende, impune a nuestra vehemencia. Otro modus operandi no menos calificado es el de la liberación por cansancio; la esperanza, al atisbar nuestra intención captora iniciará un desalmado maratón que sostendrá por un fuerte lapso, como sólo una esperanza con entrenamiento puede hacer, que luego frenará bruscamente y reiniciará cuando estemos a punto de ganar una distancia relevante; repetirá eso tantas veces como le sea necesario, hasta que nuestro agotamiento la exima por completo. Las hay menos profesionales, claro que sí, esas tratan de esconderse, no recurren a la alquimia ni a las artes suasorias como las catedráticas, sino al rudimentario camuflaje. Hasta las hay tan ingenuas que llegan a cometer los errores más infantiles, como por ejemplo el de perder valioso tiempo de fuga y hasta perecer por voltear a sacar la lengua al acosador, vituperar, dar escupitajos, coces, usar las cosquillas, decir que son el cuco, y cosas así. Las hay también que son expulsadas de la comunidad de las esperanzas, son las que se enferman del síndrome de estocolmo y se lanzan a los brazos del asediante sin prever que con esa acción suicida ponen en peligro a las jóvenes recién iniciadas que pueden seguir su ejemplo y verse seducidas por un intrépido, astuto y tenaz acechador que ha encontrado la palabra mágica que las cautiva invariablemente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Oh, claro, no nos olvidemos, que el mundo de las esperanzas es el vivo reflejo del mundo de los humanos, por ende también existe la corrupción, el tráfico de secretos, esperanzas que venden a otras esperanzas, esperanzas que tienden trampas a sus prójimas y esperanzas de tan baja autoestima que se venden a sí mismas por el efímero placer de sentirse por un momento irrealizables porque saben que no lograrán jamás graduarse de imposibles. Y no es que no sean flexibles a la idoneidad humana,  la valentía, a la seducción o a la persistencia, sino que tardan en caer, su propio avatar deshonesto las ensordece, son esperanzas tan vanidosas que sacrificarán su vida por la apariencia y pedirán dinero a cambio por esa inmolación. Seguro que les está enterneciendo la descripción, pero ese no es mi objetivo, si les estoy presentando a la más caprichosa de las prostitutas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Las esperanzas son bichos que, al igual que todo lo que hay en el mundo humano, es flexible a la calificación. Aunque por supuesto sería extenso, tedioso e infinito texto este si se intentara pormenorizar aquí cada tipo, categoría y subcategoría de esperanza que existe y que anda dando vueltas por la red interestelar de neuronas. Bástese con mencionar que las tipificaciones más recurrentes suponen una distinción por grado de duración, grado de intensidad, grado de ética, grado de espiritualidad, grado de materialidad, o simplemente por naturaleza. Pese a estos estudios su existencia o su inexistencia no puede ser probada científicamente.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;La esperanza es algo, simplemente algo. ¿Pero qué? Un bicho taimado que tiene patas largas, que corre como guepardo, ladino, voluble, que estudia para político, perdón, para mentiroso, despistado, que se vende o se enamora, que quiere cagar más alto que el culo, que engatusa al primero que encuentra, que mira con ojos de basilisco, que se esconde atrás de las cosas, que se esfuma por largos períodos de sequía, que ilusiona y decepciona, que nos quiere matar de inanición, que causa desesperación y demencia, que putea y saca la lengua, que hace sudar la frente y llorar lágrimas de sangre, que arranca suspiros, alaridos y rabietas, con la versatilidad de un payaso, con la rudeza de un orangután...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;....&lt;/span&gt;Pero qué sería de nosotros sin las esperanzas, esas entidades a las que pisoteamos, burlamos, vendemos, compramos, estafamos, usamos, olvidamos, negamos, maltratamos y hasta asesinamos la mayor parte de veces mientras ellas se obstinan en vivir y plagarnos la cabeza con el mal necesario: la fe en su propia existencia. ¿Y tan justo nosotros las juzgamos? Pero como la excepción confirma la regla, lo que no mencionamos es que hay esperanzas inteligentes e intuitivas, que son las que creen en la vida después de la muerte, las que se suicidan en nuestros brazos por amor convencidas de que las haremos renacer como el fénix una y otra vez en variadas formas y esencias, son las que renuncian a la sustancia y al orbe artificial de su propia comunidad, las que reniegan de la cabeza que las alberga y deciden soltarse de la terraza del cerebro que les da cabida para internarse a vivir para siempre en las profundidades uterinas del corazón como un fiel cautivado por su dios. Lo más difícil no es juzgarlas, lo más difícil es decidir acertadamente qué hacemos con éstas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3726562128593135621?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3726562128593135621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3726562128593135621' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3726562128593135621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3726562128593135621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2009/01/ensayo-sobre-la-esperanza.html' title='Ensayo sobre la esperanza'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1596569291015331340.post-3745186275483745733</id><published>2008-11-23T12:49:00.000-08:00</published><updated>2009-03-25T19:46:03.898-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(textos propios/relatos)'/><title type='text'>Caso grave de discriminación</title><content type='html'>Quiero hablar de la impresora Epson Stylus C67. La compré en diciembre de 2007, muy linda, útil sobre todo cuando uno carece de este aparato o pasa un período sin él (un período lo suficientemente largo como para reparar en su eficiencia).&lt;br /&gt;Ahora, es recién en este año, en 2008, que se me ocurre utilizar hojas tamaño carta para la impresión de unos archivos que bajé de internet, veáse qué tamaña popularidad impregna a las A4 como para que este sea mi primer contacto con las tamaño carta (y ni siquiera fue por voluntad propia). Las trajo una amiga para imprimir algo en casa y las dejó olvidadas, resulta que cuando insertó el diskette, éste ejerció toda su tiranía sobre los archivos guardados en su territorio, los diskettes son dispositivos territoriales. Pero mi amiga no quería darle formato al diskette porque, esa tarea, a pesar de ser sugerida por el mismo diskette, no tiene ningún objeto, pues no devuelve la lozanía del mismo y menos aún los archivos en él colocados puesto que el formateado equivale a un barrido de tipo apocalíptico sobre la totalidad de la faz del territorio tomado.&lt;br /&gt;En fin, cuando un diskette ya usado te larga la dulce afirmación de que no ha sido formateado seguido de la pregunta ¿desea darle formato?, quiere decir que lo que hay adentro lo has perdido o, al menos, que no tienes ninguna posibilidad de acceder a él. Si Cortázar existiera aún probablemente vería un paralelo entre su cuento Casa tomada y se figuraría una situación similar cuya área de secuestro se extendiese sobre todo el espacio concedido al diskette y cuya posibilidad de acceso está en las alcantarillas donde tiró la llave de la casa tomada después de usarla para dejar la vivienda completamente sellada.&lt;br /&gt;En fin, que Lorena no pudo siquiera extraer sus cosas para imprimirlas y se olvidó sus hojas sobre la mesa. Vino después de eso, claro, pero ya no quiso llevárselas alegando que estaba en bici y lloviznaba, o que otro día porque ahora no iba para casa, o qué se yo.&lt;br /&gt;Llegó el día en que la imprevisión humana aparejó mi frustración cuando di con algo interesantísimo que quise leer y, al ir a buscar mis hojas sólo hallé en el paquete un cuarto de las que necesitaba para imprimir el documento entero. Ya sé que están pensando si habré implementado las estrategias básicas del buen ahorrador como por ejemplo achicar tamaño de la letra del documento, minimizar márgenes, imprimir a doble cara, eliminar espacios innecesarios, etc, sí, todas esas cosas hice también pero así y todo me alcanzó para un cuarto de la totalidad.&lt;br /&gt;Por ende imprimí un cuarto, las hojas de Lorena estaban en un cajón del modular que nunca abro porque contiene esas cosas que nunca se buscan y que solo se da con ellas cuando el extravío temporal de otro objeto hace que la desesperación nos lleve a revolver lugares imposibles.&lt;br /&gt;Me leí el cuarto de libro impreso en la mañana, me quedé con ganas. No les digo qué estaba leyendo o sobre qué porque no interesa al caso, quizá más adelante... Me quedé con la inquietud, como cuando se corta la luz y está por llegar el episodio culminante de una película. Empecé a revolver, en realidad sabía que no había más hojas nuevas, estaba buscando algún bloque que ya no me interesara o que ya hubiese leído que estuviese impreso de un sólo lado, ya saben para imprimir del otro. Lo hallé, pero también, junto a él, en el cajón de cosas que se guardan para no tirar, estaba la resma de hojas tamaño carta de Lorena. Me apropié de ellas de un manotazo, saciada por anticipado de mi necesidad de seguir devorando lo que tenga para decirme acerca de lo que estaba leyendo. Los escritos sobre esoterismo son así, adictivos, era mi primera vez y había muchas asociaciones históricas, etimológicas y culturales inesperadas. En fin, que llegué con la resma a mi ya no tan flamante, pero sí queridísima impresora Epson stylus C67 y las hojas no entraban en ella. No, abrí todo lo que daba el soporte receptor del papel a imprimir y no, que me queda el mazo de hojas ondulado, saqué algunas, todo buen imprimidor sabe que no es conveniente meter la totalidad de las hojas a imprimir si el archivo es muy grande, nada. Y dale yo presionando el soporte hacia el costado, pensé que debía abrirse unos milímetros más, si el programa de la impresora me da la chance de seleccionar tamaño carta para el documento es obvio que debe también dejarme introducir estas hojas en el soporte... ¡Y no! Chasco. No pude. Me vi empujada a modificarlas para poder imprimir mi cometido. marqué medio centímetro desde el borde hacia adentro, hice una línea con regla y quedó el margen listo para cortar, usé de puntero a esa hoja, la puse encima de la resma y tomé la trincheta. Desastre. La trincheta no sigue la línea. Con la asadera donde se hornean las empanadas y otras comidas, con eso lo logré. La puse encima de la línea a cortar, un recorrido por hoja y logré imprimir otro cuarto de libro. Desistí cuando casi me corto un dedo y arruino con sangre las hojas. Casi, dije. Mi impresora C67 “made in Brasil” discrimina, y los casos de discriminación deben ser deportados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1596569291015331340-3745186275483745733?l=detodounpocoydefiora.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/feeds/3745186275483745733/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1596569291015331340&amp;postID=3745186275483745733' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3745186275483745733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1596569291015331340/posts/default/3745186275483745733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://detodounpocoydefiora.blogspot.com/2008/11/caso-grave-de-discriminacin.html' title='Caso grave de discriminación'/><author><name>NoeliaA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02865538658101209697</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
