miércoles, 7 de octubre de 2015

Por supuesto

  Cuando alguien me dice “si nada has hecho, no tendrás miedo de dar tus datos a la policía” yo replico que si nada he hecho no tienen por qué pedírmelos y que Marita Verón estaría con su madre si, al escaparse de sus captores, no hubiera ido a pedir ayuda a la policía. Así de simple, y, para muestra, un botón, aunque de veras haya mucho más botones, porque no fue, ni por joda, un caso aislado. Téngase en cuenta que ningún delito que escala a proporciones grotescas puede llegar a esa cima sin la connivencia de las autoridades y el involucramiento activo o pasivo de los funcionarios de la seguridad. Dispenseme, señor narcopolicía, si me olvidé el documento en casa, pero en mi documento tengo la dirección y un montón de datos que prefiero que se me pidan si soy sospechosa de un delito. De todas maneras, usted podría seguramente obtenerlos, porque esto es una gran mierda. Cuando era chica, mi abuela me enseñó a no hablar con desconocidos, y yo a usted no lo conozco.
   Igual, habida cuenta del peligro, pondré mi cara de asombro y contestaré buenamente todo lo que me pregunte: me llamo Fannery O’Connor, vivo en el cuarto piso de la Torre de Marfil del barrio Comala, en la localidad de Macondo, junto con el señor Poirot y doña Marple, que son mis tíos. Estoy casada con el capo de la mafia y vine al parque a tomar fotos porque ya terminé de plancharle las camisas a mi marido. ¿Al jefe Gorgory lo conoce? Es mi suegro.

Imagen de Juan Paz.

2 comentarios:

Maria Rosa dijo...


¡¡Muy buena respuesta!!
Te pregunto: ¿Tu primo no Wallander el sueco?

Un abrazo, comparto tus ideas.

mariarosa

NoeliaA dijo...

Jaja, ¡claro! Un abrazo